Congosto Mont Rebei. Pasarelas de Montfalcó.

Congosto Mont Rebei. Pasarelas de Montfalcó. Turismo de Aragón

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El Caminito del rey está bien, pero hay una ruta en Huesca repleta de alturas vertiginosas, acantilados y naturaleza

Esta ruta es un sendero milenario que unía Aragón con Cataluña y que actualmente cuenta con 291 escalones fijados a la roca.

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Suspendidas sobre el vacío, aferradas a la roca como si desafiaran a la gravedad, las pasarelas dibujan un recorrido que corta la respiración. Bajo los pies, el agua se abre paso entre cañones profundos, mientras el silencio solo se rompe por el eco del viento y la altura.

Da vértigo solo de pensar en esta escena, pero a la vez asombro. La mirada de los caminantes se pierde entre paredes verticales, colores intensos y un paisaje que parece esculpido con paciencia infinita. Aquí, la naturaleza se muestra en su esencia más pura.

Se trata de las Pasarelas de Montfalcó, posiblemente la mejor ruta de senderismo de la Península y la más espectacular.

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Paisaje de las Pasarelas de Montfalcó.jpg iStock

Situadas en el prepirineo aragonés, entre Huesca y Lleida, estos caminos desafían las alturas vertiginosas sobre el río Noguera Ribagorzana. Se encuentra en el despoblado Montfalcó, un pueblo abandonado desde hace décadas cerca del embalse de Canelles.

Inauguradas en 2013, estas pasarelas no son un capricho moderno, sino la resurrección de un sendero milenario que unía Aragón y Cataluña.

Todo comienza siglos atrás, cuando los habitantes de Montfalcó trazaron un precario camino para conectar sus tierras con las de Lleida. Este sendero facilitaba el trueque de productos agrícolas, ganaderos y artesanales entre las dos comunidades, cruzando el río por barrancos imposibles.

Este camino pasaba por hitos como la ermita románica Santa Quiteria y el corral de la viña, estructuras que aún salpican el recorrido y evocan una era de autosuficiencia rural.

El punto de inflexión llegó en 1960, cuando se construyó un embalse que aisló a Montfalcó y produjo su despoblación. El viejo camino se volvió intransitable, condenado al olvido.

Su resurgir tuvo lugar en el año 2013, cuando se inauguró el "Camino Natural de Montfalcó al Congost de Mont-Rebei". Dos tramos de pasarelas de madera fijadas a la roca vertical de hasta 120 m de longitud, 291 escalerasempinadas y un puente colgante de 35 metros sobre el barranco del Sigüé.

Esta construcción es una proeza técnica, ya que requirió el uso de helicópteros para transportar los materiales a lugares que el hombre ni la mula podían llegar.

Pasarelas de Montfalcó, Huesca

Pasarelas de Montfalcó, Huesca

Las rampas zigzaguean por paredes de 500 metros de altura, restaurando el antiguo paso comercial. Sin embargo, no ha sido un camino sin tropiezos. En los años 2022 y 2023, las pasarelas cerraron para remodelarse con el objetivo de hacer más seguro y ecológico el camino.

Lo que empezó como un proyecto para dinamizar una zona despoblada, se ha convertido en un fenómeno que atrae a unos 100.000 visitantes anuales. Eso sí, estas pasarelas son sinónimo de adrenalina así que no son muy recomendables si tienes vértigo. Pese a esto, cuentan con rutas accesibles, de unos 4-9 km.