Plaza Mayor de Fermoselle (Zamora)
El municipio español perfecto para una escapada: 1.000 habitantes, Conjunto Histórico y castillo medieval del siglo XII
Este refugio medieval de Zamora esconde un laberinto de bodegas subterráneas y fue el rincón de desconexión favorito de Miguel de Unamuno.
Más información: El municipio medieval ideal para recorrer a pie: 21 habitantes, Conjunto Histórico y un castillo del siglo XI.
España está repleta de rincones secretos que parecen detenidos en el tiempo, pero pocos desprenden la magia y el misterio de este pequeño municipio situado en la frontera misma con Portugal.
Conocido popularmente como el 'balcón del Duero', este encantador pueblo de la provincia de Zamora es el destino ideal para los viajeros que buscan escapar del bullicio y perderse caminando por callejuelas de trazado medieval. Un oasis de paz que se ha convertido en el nuevo gran deseado del turismo rural.
Hablamos de Fermoselle, una espectacular villa declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1974 que, con apenas 1.100 habitantes censados, se erige majestuosa sobre peñascos de granito en pleno corazón del Parque Natural de los Arribes del Duero.
Su orografía escarpada, modelada por la naturaleza y los siglos, y su arquitectura tradicional la convierten en un paraíso absoluto para recorrer a pie. Aquí, el coche es un estorbo, ya que cada rincón esconde una nueva postal que merece ser saboreada y fotografiada sin prisas.
Caminar por Fermoselle es una verdadera experiencia sensorial que transporta al visitante a siglos pasados. Sus calles, empinadas, tortuosas y estrechas, obligan a dejar el vehículo a la entrada y dejarse llevar por el sonido del viento y el eco de los propios pasos sobre el empedrado.
En este inolvidable paseo peatonal, el viajero se topará con casonas de arquitectura popular, construidas con robusta piedra de cantería, que parecen nacer directamente de la propia roca de la montaña fundiéndose con el paisaje.
Pero el verdadero y gran secreto de Fermoselle no está solo a la vista, sino oculto bajo tierra. A medida que caminas por sus pintorescas y soleadas calles, en realidad estás pisando un misterioso laberinto subterráneo milenario.
Calle en la ciudad de Fermoselle ,Zamora
El subsuelo del pueblo está perforado por más de un millar de bodegas excavadas a pico y pala en la dura roca granítica. Estos impresionantes túneles históricos, apoyados en arcos de medio punto, sirvieron durante siglos para elaborar y conservar el excelente vino de la zona, convirtiéndose hoy en uno de sus mayores atractivos turísticos y un motivo de orgullo para sus vecinos.
La historia late con fuerza en cada esquina de esta monumental villa zamorana. Durante el recorrido peatonal, es parada absolutamente obligatoria la Plaza Mayor, el centro neurálgico donde la vida local discurre con esa calma tan añorada en las grandes metrópolis.
Desde allí, los pasos deben guiarnos cuesta arriba hasta los imponentes restos del antiguo Castillo de Doña Urraca. Aunque hoy solo quedan románticas ruinas de esta fortaleza del siglo XII, las vistas panorámicas que ofrece sobre el profundo cañón del río Duero y las vecinas tierras portuguesas son simplemente sobrecogedoras.
Además de los vestigios de su castillo, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de marcados orígenes románicos pero con bellos elementos góticos añadidos posteriormente, se alza majestuosa como el monumento religioso más importante de la localidad.
Convento de San Francisco, actual casa del parque natural de Arribes del Duero en su parte zamorana
Su alta estructura domina el paisaje y sirve como brújula perfecta para los caminantes que se aventuran a explorar el municipio dejándose llevar por el instinto, descubriendo a su paso ermitas escondidas y antiguos cruceros de piedra.
No es de extrañar que este profundo magnetismo fronterizo haya cautivado a ilustres figuras a lo largo de la historia. El mismísimo Miguel de Unamuno, uno de los escritores y pensadores más célebres de la Generación del 98, sucumbió a los encantos de Fermoselle durante sus recurrentes viajes por la región.