Insonorizar nuestra habitación puede ser lo mejor para dormir

Insonorizar nuestra habitación puede ser lo mejor para dormir

¿Cómo hacer... ?

Cómo insonorizar una habitación y aislar el ruido

A continuación, te presentamos algunos consejos útiles para que puedas insonorizar una habitación de manera económica y sin obras engorrosas.

Todos necesitamos cierta intimidad y, ¿por qué no?, también cierto nivel de aislamiento en algunas ocasiones, y eso se hace complicado en la sociedad actual, y sobre todo en los entornos urbanos, dónde existen miles de elementos perturbadores y el silencio es un bien escaso. 

Si somos propensos a padecer trastornos del sueño, nuestro sueño es ligero y esto impide el dormir bien con los consiguientes problemas de salud, sigue nuestros trucos. Ya os avanzamos las pautas para dormir bien, ahora os vamos a dar remedios caseros para que nada nos despierte. 

Insonorizar una habitación

Antes de decidirnos a insonorizar nada, hay que decidir qué tipo de insonorización necesitamos, es decir, si se trata de insonorizar una habitación o la casa entera y si se trata de ampliar el aislamiento de las paredes o de hacer reformas más profundas (por ejemplo, cambiar ventanas, o reformar espacios).

Es importante tener en cuenta que los espacios más grandes, los techos altos y la profusión de ventanas favorecen la proliferación de ruidos, así que, si existe la posibilidad de dividir espacios, esa puede ser una solución muy efectiva. 

Decoración que reduce el ruido

Si el nivel de ruido es bajo, aunque molesto, quizás no sea necesaria una insonorización y baste con usar de manera inteligente los elementos decorativos de manera que ayuden a absorber los ruidos: 

  • Existen tejidos que absorben los ruidos. Las cortinas de tejidos pesados, los tapices y las alfombras cumplen esa función y además pueden ser muy decorativos. 
  • Las estanterías de madera tienen también un efecto aislante, sobre todo si contienen hileras repletas de libros. Los libros convierten cualquier estancia en un lugar acogedor y ayudan a rebajar el nivel de ruido, además de aislar del frío.
  • Las plantas reducen algunos tipos de ruido, y además son decorativas. Si vives en una casa puedes plantar plantas trepadoras, como la hiedra, por el exterior de las paredes, y en casi todas las ventanas se pueden poner tiestos con flores. Tener zonas ajardinadas alrededor también ayuda, y es algo que puede tenerse en cuenta cuando se está buscando una casa nueva. 
  • El ruido blanco consigue neutralizar los ruidos de baja intensidad, así que una opción es usar una app que lo produzca o comprar una máquina específica. 
  • Existe pintura que actúa como aislante acústico, pero si no la encontráis (no la tienen en todas las tiendas de pintura), también se puede optar por usar otro producto, llamado Silent Running, que se aplica a las paredes antes de la pintura y ayuda a absorber las vibraciones. 
  • Sustituye la pintura por recubrimientos en madera. Los paneles de madera absorben los ruidos menos intensos y dan mucha calidez. Este es también el principio del recubrimiento de las paredes con hueveras de cartón. ¿Funciona? Sí.  Y es barato y estéticamente divertido. Pero nunca será tan eficaz contra ruidos realmente intensos.
  • Asegúrate de que las puertas y ventanas cierran bien. En caso de que las puertas no lleguen hasta el suelo, puedes instalar un barredor (una franja de goma que se arrastra por el suelo, cerrando el hueco bajo la puerta). 
  • Usa silenciadores acústicos en los electrodomésticos que suelen producir ruido, como los ventiladores. 

Insonorizar una pared

La mejor opción es el doble tabicado, con el espacio interior ocupado por un material absorbente. Ese material absorbente puede ser de distintos tipos:

  • Espuma de poliuretano, muy práctica porque se aplica con un spray y se distribuye con bastante uniformidad inyecta dentro de muros ya cerrados.
  • Fibras minerales, que se venden en paneles. Los paneles pueden ser más o menos gruesos, y de su grosor depende su nivel de aislamiento.

Si la habitación ya está construida, se le puede añadir un segundo tabique y proceder al aislamiento, sólo hay que decidir si se aísla por dentro o por fuera, ya que se perderán unos centímetros de perímetro.

En techos se sigue un sistema similar, de falso techo con interior aislante, pero en los suelos se suele optar por losas de material aislante, como el poliestireno expandido o el caucho, que disminuyen la vibración de las pisadas.

Estas losas también pueden colocarse en paredes y techos y, aunque no son la opción más estética, resultan muy fáciles de colocar y son perfectas para entornos de tipo industrial, estudios de grabación y, en general, para cualquier sitio dónde la estética no sea la prioridad principal.

Insonorizar las ventanas

Las ventanas son el punto de entrada de los ruidos por antonomasia y, a diferencia de lo que ocurre con las paredes, no se pueden aislar añadiéndoles paneles de tejido o espuma inyectada: para tener ventanas aisladas muchas veces habrá que cambiarlas. 

Normalmente, el aislamiento es directamente proporcional al grosor del cristal, y mejora si se trata de acristalamientos dobles. Además, es muy importante fijarse en el tipo de cristal utilizado, ya que los hay pensados específicamente para aislar del ruido y la luz.

Por otra parte, aunque la perfilería de aluminio es la opción más ligera y resistente, la de PVC es la que proporciona un mayor aislamiento acústico, ya que amortigua los ruidos en lugar de hacerlos rebotar. En cuanto al tipo de ventanas, las oscilobatientes, por su sistema de juntas, son las que proporcionan menor acceso a los ruidos provenientes del exterior. 

En todo caso, es importante que las ventanas estén debidamente colocadas y que no haya resquicios por los que pueda introducirse el aire (y los ruidos). Para ello hay que sellar bien las juntas de los perfiles, ya sea con materiales de la propia pared (yeso, cemento…) o con silicona.