Si eres trabajador autónomo, empresario o trabajas en un departamento de administración de una pequeña o gran empresa, seguro que alguna vez te has hecho un lío a la hora de hacer facturas y calcular el IVA o el IRPF. Porque aquí en España, dependiendo del tipo de producto o servicio que se ofrezca, el porcentaje de IVA puede variar ligeramente y hay que estar muy pendiente para no tener ningún problema con el Ministerio de Hacienda más adelante.

Antes de meternos en los conceptos que, de verdad, van a ser útiles en tu vida laboral, voy a ponerte en situación porque puede que acabes de empezar, estés en pleno emprendimiento y no tengas ni idea de lo más básico. No te agobies, es normal, pero debes empezar a comprender todo para que no te den sustos que puedan arruinarte.

Ya vimos en cómo hacer una factura, una guía legal para autónomos. Ahora explicaremos qué es el IVA, por qué hay que pagarlo y todo lo que debes saber para calcularlo.

Qué es el IVA

¿Es un pájaro? ¿Es un avión? ¡No! Es uno de los impuestos. Más concretamente hablamos de el impuesto sobre el valor añadido de un producto o un servicio, que traducido a la jerga "principiante" quiere decir que es una cantidad de dinero extra que paga el consumidor al adquirir un producto o un servicio, por el simple hecho de consumirlo.

Pero el IVA no afecta solo a trabajadores autónomos o empresas, es un impuesto que afecta a todo ciudadano español. Cuando compra una manzana, ¡ahí está el IVA!, cuando come en un restaurante, ¡Ahí también está el IVA!, incluso cuando va a un baño privado en los que hay que pagar 1 euro por entrar. Que no lo veamos, no significa que no exista ¿verdad?

Ahora bien, los autónomos y las empresas como proveedores de productos y servicios al que un consumidor cualquiera (sea otra empresa o particular) tengan acceso, necesitan saber calcular este IVA en sus facturas, puesto que es un importe que, aunque el cliente final se lo proporcione, no le corresponde en ningún momento.

Importante esto último que te he mencionado, el IVA solo tiene un dueño y es la agencia tributaria o como se conoce comúnmente Hacienda. Como es lógico, lo que no es tuyo hay que dárselo a su dueño, y esto se hace en el caso de los autónomos y empresas cada 3 meses.

Vamos a descubrir a continuación cómo se calcula el IVA de un producto, y todo lo demás que deberías saber sobre este impuesto.

Tipos de IVA

Como he mencionado antes, el porcentaje de IVA es distinto dependiendo del producto o servicio del que hablemos. En España existen 3 tipos de porcentajes:

  • IVA General del 21%
  • IVA Reducido del 10%
  • IVA Superreducido del 4%

En la mayoría de casos se aplica el tipo general, a no ser que la ley establezca alguno de los otros tipos para algún bien o servicio. Es el caso de los alimentos, los transportes, restaurantes, entradas a espectáculos, servicios funerarios, peluquerías, dentistas, viviendas, en los que el estado determina la aplicación del 10%, y en los productos de primera necesidad como medicamentos, prótesis, elementos para minusválidos, viviendas VPO o libros y revistas no publicitarios, se aplicaría el 4%.

También debes saber que hoy en día existen actividades exentas de IVA, que suelen estar relacionados con las enseñanzas, la asistencia a personas físicas o los sellos de correos.

Cómo calcular el IVA de un producto o servicio

Cuando comienzas a vender bienes o servicios como autónomo o empresa, debes tener claro que el tipo de impuesto que tú devuelves más tarde a la empresa toma el nombre de IVA devengado o IVA repercutido. Seguramente hayas escuchado estos términos alguna vez y has pensado que eran cosas distintas, no te preocupes se trata de el impuesto tal cual lo hemos explicado antes, lo único que ha tomado ese nombre para diferenciarlo del IVA soportado que es el que paga el consumidor.

Por lo tanto, al final de cada trimestre deberás hacer una pequeña resta que sería así: IVA repercutido – IVA soportado. Que no es más que, restarle el impuesto de nuestros gastos (gastos de negocio), al impuesto que debemos entregar a hacienda por vender nuestros productos o servicios (impuesto que nos paga el cliente). 

Entendido esto, vamos a simplificar la forma de calcular el dichoso IVA para que no nos levante dolor de cabeza cada dos por tres: es muy sencillo, tendrás que llegar hasta la base imponible de tu factura, que es tu beneficio (sin contar gastos externos, claro). Una vez tengas la cifra de la base imponible, tienes que multiplicarla por el porcentaje de IVA que corresponde, pero con decimales. Te pongo un ejemplo para que te sea más sencillo:

  • Si se aplica el 21%, tendrás que multiplicar tu base por 0,21, si es del 10%, deberás hacerlo por 0,10 y así siempre. ¿Qué pasa si quiero calcular el IVA que ya está incluido en un producto? No hay que enloquecer… Es igual de sencillo, debes dividir el importe total por el porcentaje en decimales y sumarle 1 unidad. 
    Por ejemplo, si un producto cuesta 1€ y le corresponde un IVA del 21%, la fórmula sería la siguiente: 1€ / 1,21. ¿Verdad que no es tan difícil como pensabas?