Imagen de archivo de una adolescente esperando el tranvía.

Imagen de archivo de una adolescente esperando el tranvía. L. Rico EFE

Salud

El preocupante avance de la pubertad temprana: las chicas ya tienen su primera regla a los 12 años cuando antes era a los 17

El adelanto en la edad de inicio preocupa a los expertos porque, como han demostrado ya algunos estudios, tiene un impacto a largo plazo en su salud.

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Las claves

La edad media de la primera menstruación en niñas ha bajado de los 17 a los 12 años en los últimos dos siglos, evidenciando un adelanto significativo de la pubertad.

La obesidad infantil, el bajo peso al nacer, la exposición a contaminantes y el exceso de tiempo frente a pantallas están asociados con el inicio más temprano de la pubertad.

El adelanto de la pubertad en niñas conlleva mayores riesgos de enfermedades crónicas, como diabetes tipo 2, cáncer de mama y de endometrio, además de un mayor riesgo de trastornos mentales.

El fenómeno es más pronunciado en niñas que en niños, en parte porque los primeros signos, como el desarrollo mamario, resultan más evidentes y fáciles de detectar.

Empezar la pubertad a los ocho años ha dejado de ser tan raro como lo era antes. Aún se desconocen cuáles son las verdaderas razones de este adelanto, pero lo que sí parece claro es que conlleva mayores riesgos a futuro.

La primera fase de la adolescencia se inicia cuando el hipotálamo comienza a liberar la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) de forma pulsátil. Es la señal que ofrece el cerebro al cuerpo para que deje de ser infantil y tenga lugar la maduración.

No se sabe a ciencia cierta qué es lo que desencadena este proceso. Los estudios más recientes sugieren que se trata de una combinación entre los propios genes y los factores ambientales, la cual resulta en una cascada hormonal.

La producción de estas hormonas sexuales provoca cambios físicos tanto en los niños como en las niñas. En ellas, la primera señal suele ser el desarrollo mamario, que se utiliza en las investigaciones para comprobar si la pubertad llega antes ahora.

La obesidad, principal sospecha

Uno de los trabajos que marcó un antes y un después en esta cuestión fue el que se publicó en 2010 en la revista Pediatrics. En él se descubrió que el 10,4% de las niñas blancas en Estados Unidos había empezado su desarrollo mamario a los siete años.

Este porcentaje representaba el doble de lo que se había observado en otro estudio, publicado en 1997, que causó una gran polémica ya que hasta entonces se consideraba que la pubertad comenzaba, en promedio, a los 11 años.

Por ello los médicos clasificaban como "pubertad precoz" casos que no lo eran. A diferencia de la pubertad adelantada, que comienza sobre los ocho años en las niñas, la precoz se produce antes de esta edad.

Esta última, al ser patológica, sí que hay que frenarla, como explica a EL ESPAÑOL Carmen Fidalgo, secretaria de la Junta directiva de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap).

En el caso de la pubertad adelantada, la única forma de tratarla es acudiendo a las causas, aunque no siempre se conocen. En el citado trabajo de 2010 se observó, por ejemplo, que un Índice de Masa Corporal (IMC) elevado se asociaba a un adelanto en la pubertad.

La obesidad es uno de los pocos factores que cuenta con cierta evidencia para explicar por qué la pubertad se produce cada vez más temprano. En 2022, otro estudio reforzó este vínculo tras analizar a casi 130.000 niños estadounidenses.

Este adelanto coincide con el crecimiento, en paralelo, de la obesidad. A nivel mundial, las tasas de obesidad entre niños y adolescentes han pasado del 2% en 1990 a alrededor del 8% en 2022, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La endocrinóloga pediátrica del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona Lourdes Ibáñez apunta al bajo peso al nacer como otro de los motivos. A su juicio, no se están tomando medidas suficientes para evitar que la pubertad empiece antes.

También se ha asociado con una ganancia brusca de peso, como la que suelen experimentar las niñas que son adoptadas. Un trabajo español, de hecho, demostró que tenían un riesgo hasta 80 veces mayor de desarrollarla.

Hay otro estudio, también realizado en nuestro país, en el que se encontró tras realizar un seguimiento de 22 años una asociación entre la exposición a pesticidas y fungicidas y un adelanto en la pubertad.

"Cada vez se encuentran más evidencias respecto a las causas ambientales", apunta Fidalgo, quien también advierte de los compuestos químicos que contienen determinados cosméticos como uno de los factores que influyen en este adelanto.

Exceso de las pantallas

Otro de ellos es el estrés. Algunas investigaciones sugieren que las niñas que se enfrentan a situaciones de violencia doméstica o abuso son más propensas a iniciar la pubertad a una edad más temprana que aquellas que no lo hacen.

Recientemente, también se ha relacionado el exceso de tiempo frente a las pantallas con un inicio más temprano de la pubertad debido a la exposición a la luz azul que actúa como un acelerador para que el hipotálamo empiece a liberar antes de tiempo las hormonas GnRH.

Algunos estudios, de hecho, han advertido que la pubertad se adelantó durante la pandemia de Covid-19 no sólo porque pasaron más tiempo frente a las pantallas, sino también porque hicieron menos ejercicio y aumentaron de peso.

En Europa también hay datos que demuestran que la pubertad está comenzando mucho antes. Uno de los estudios de referencia, realizado en Dinamarca, descubrió que en solo 15 años la edad promedio del inicio del desarrollo mamario había caído un año entero (de 10,9 a 9,9 años).

La edad media de inicio de la menarquia (la primera menstruación) se adelantó unos tres meses. A día de hoy, se sitúa alrededor de los 12 años, cuando hace unos 200 años estaba en torno a los 17 años.

En los niños también se sugiere que la pubertad se está adelantando, pero no de forma tan pronunciada como con las niñas. Fidalgo cree que esta diferencia se debe, en parte, a que en ellas es más frecuente detectarla por el desarrollo mamario.

"En un varón el primer signo de pubertad es el aumento del volumen de los testículos", añade Ibáñez, "pero lo que sucede es que pasa tan desapercibido que muchas veces se detecta cuando ya lleva un año de evolución".

Las consecuencias del adelanto

Detectar este adelanto en las niñas resulta más acuciante por el impacto que pueda tener en su salud a largo plazo, ya que no sólo se asocia con un mayor riesgo de padecer algunas enfermedades crónicas durante la adolescencia sino que pueden aparecer en etapas posteriores.

Una primera menstruación más temprana se relaciona con un mayor riesgo de diabetes tipo 2 en la edad adulta. También hay otros estudios que advierten que la pubertad adelantada incrementa el riesgo de cáncer de mama y de endometrio.

Además, aquellas que entran antes en la pubertad corren un mayor riesgo de sufrir trastornos mentales por cómo responde su entorno ante estos cambios. Estos problemas, en cambio, se reducen cuando se sienten apoyadas.