La señal de Madrid Central en mitad de la ciudad.

La señal de Madrid Central en mitad de la ciudad.

Tribuna

¿De verdad está Madrid a punto de acabar con la mejor zona de bajas emisiones de Europa?

El autor reivindica la necesidad de mantener la zona de bajas emisiones de Madrid Central como medida para luchar contra la contaminación en la capital española.

¿Se imaginan a París reabriendo el paseo peatonal de la ribera del Sena a los coches? ¿O a Amsterdam cancelando sus carriles bici? Probablemente no. Pues algo similar puede estar a punto de suceder en Madrid. Dependiendo del resultado de las negociaciones en la capital, el proyecto insignia de la actual alcaldesa en funciones, la zona de bajas emisiones Madrid Central, podría revertirse. No solo sería la primera vez que pasa algo así en Europa (ninguna ciudad ha revertido hasta la fecha una zona de bajas emisiones), sino que acabaría con la zona de bajas emisiones que mejores resultados ha obtenido, según muestra un análisis realizado recientemente. El nuevo alcalde debe fijarse en los hechos.

La contaminación de NO2 en mínimos históricos, 44% por debajo de 2018

Antes de la introducción de Madrid Central se había cuestionado mucho su eficiencia. Pero las cifras oficiales de mayo de 2019 que Ecologistas en Acción ha analizado prueban que los temores eran infundados: las concentraciones de óxido de nitrógeno (NO2) dentro de la zona no habían sido nunca tan bajas desde que se iniciaran las mediciones hace ya nueve años. Dentro de la zona de bajas emisiones la disminución de la concentración de este gas supone un espectacular -44%, comparado con los niveles de 2018, y un 26% con respecto a los registros más bajos medidos en años recientes (2013 y 2014). Los límites legales de la Unión Europea no se vulneran en la estación de medición del centro de la ciudad, reduciendo la posibilidad de que haya una imposición de multa de la UE por no respetar los límites oficiales.

Tampoco la contaminación se ha trasladado a otras partes de la ciudad. Todas y cada una de las estaciones de seguimiento de calidad del aire de Madrid muestran una disminución de la contaminación comparada con el año anterior, a pesar de que las condiciones atmosféricas están siendo más adversas en 2019.

Madrid Central es la zona de bajas emisiones más eficiente de Europa

El éxito logrado por Madrid ha despertado gran admiración en toda Europa. Decenas de artículos aparecidos en la prensa internacional han alabado a España por liderar con el ejemplo (ver el diario alemán Taz) y creen que la capital de España está por delante de otras metrópolis (ver el diario francés Courrier International).

De hecho no hay otra ciudad en Europa que haya visto reducida de manera similar la concentración de NO2 tras la introducción de una zona de bajas emisiones, según muestran tanto un estudio de la Agencia Francesa de Medio Ambiente o el proyecto financiado por la Unión Europea AIRUSE. Hasta ahora Berlín y Lisboa lideraban el ranking, con una reducción de un 12% en NO2 tras la introducción de sus ZBE. Aunque todavía se deben publicar análisis más detallados de Madrid Central, es casi seguro que será la mejor zona de bajas emisiones en toda Europa.

El aire limpio beneficia a todo el mundo, especialmente a la infancia

Esto es un inmenso logro para la ciudadanía de Madrid. La contaminación atmosférica es ya el riesgo ambiental más grande para la salud pública en Europa y en España ha provocado más de 93.000 muertes prematuras en la última década.

La situación es incluso peor en grupos más vulnerables como la infancia, ya que no solo son más sensibles sino que a menudo están expuestos a mayores niveles de contaminación atmosférica debido a que están más cerca del suelo (los tubos de escape están más cerca de sus vías respiratorias). De hecho las familias son las más prominentes defensoras de la zona de bajas emisiones, y 20 escuelas del centro de Madrid emitieron un manifiesto para expresar su apoyo.

Beneficios en calidad de vida y para la economía local

Pero los beneficios no paran ahí. El nivel de ruido y estrés en las calles se ha reducido también, haciendo a Madrid más habitable. Este hecho no pasa inadvertido para los visitantes extranjeros: la famosa guía de viajes Lonely Planet ha puesto a Madrid en el segundo puesto de su lista de destinos esenciales para visitar este año, citando la zona libre de coches y la reducción del tráfico de la ciudad.

Los negocios locales se alegrarán de saberlo, y tampoco tienen que temer al hundimiento de la economía que preveían algunos de los oponentes a Madrid Central. De hecho, la consultora especializada CBRE analizó los efectos de Madrid Central y encontró que el número de clientes permaneció estable y que el precio de los apartamentos incrementó significativamente.  

Además, Madrid Central está conduciendo hacia un cambio hacia vehículos menos contaminantes: las ventas de vehículos eléctricos se han incrementado en la Comunidad de Madrid un 73% respecto al año anterior. La relación de este aumento con la implantación de Madrid Central es clara, ya que está liderando las ventas esta región, según el indicador de penetración del vehículo electrificado del Barómetro de la Electromovilidad de ANFAC.

Revertir Madrid Central sería irresponsable

Todo lo expuesto indica que sería imprudente revertir Madrid Central. Ha hecho la ciudad más sana, más habitable y atractiva y la ha puesto en el mapa como líder del aire limpio. Quienquiera que sea el nuevo alcalde o alcaldesa debe ver los hechos y pensar cómo desarrollar, no eliminar, esta medida de éxito.

***Jens Müller, responsable de calidad del aire en la federación europea Transport & Environment.

Ahora en portada

Blog del Suscriptor
Pascual fue la primera empresa en medir las emisiones de su flota, de acuerdo a su compromiso medioambiental.

Medio siglo en tu mesa como uno más de la familia

Siguiente