Hay que tener cuidado con el agua del grifo.

Hay que tener cuidado con el agua del grifo.

Ecología Alerta sanitaria

Alerta con el agua del grifo: el 72% de la de Europa, contaminada por plásticos

Un nuevo trabajo ha detectado micropartículas plásticas en el agua potable de todos los países del mundo, haciendo saltar todas las alarmas.

Roberto Méndez

Hasta el 83% de las aguas de todo el mundo están contaminadas con micropartículas de plástico, según un nuevo estudio llevado a cabo por Orb Media publicado por el medio anglosajón The Guardian.

De entre todas las muestras recogidas a nivel mundial, destaca el hecho de que por cada 500 ml de agua hay alrededor de 4,8 de fibras plásticas en Estados Unidos, y alrededor de 1,9 fibras plásticas en Europa. En términos de porcentajes, el 94% de las aguas del país norteamericano contendrían micropartículas plásticas, mientras que en Europa sería un nada desdeñable 72% de aguas contaminadas.

Micropartículas de plástico en las aguas de todo el mundo

Según este reciente informe, las aguas analizadas provendrían de todo tipo de orígenes de agua corriente -la cual acaba consumiéndose a través del grifo-. Algunos ejemplos de dichos análisis serían edificios del congreso de Estados Unidos, la misma sede de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos o la Torre Trump de Nueva York. Tan solo Líbano y la India superarían a Estados Unidos en su nivel de contaminación por micropartículas de plástico.

Por la parte que afectaría a Europa, países vecinos como Reino Unido, Alemania o Francia habrían mostrado unos índices más bajos de contaminación, con la mencionada media del 72% de aguas contaminadas.

Aunque anteriormente otras investigaciones se habían centrado en los efectos de la contaminación por microplásticos en los océanos, en esta ocasión los científicos se han centrado en el potencial efecto de estos plásticos sobre la salud humana. Según este informe, los seres humanos estarían consumiendo microplásticos a través de los mismos mariscos contaminados, saturados por el plástico oceánico.

Según refiere The Guardian, ya en el pasado mes de junio se publicó un pequeño trabajo realizado en Irlanda sobre la contaminación de microplásticos en muestras de agua del grifo. Anne Marie Mahon, del Instituto de Tecnología Galway-Mayo y responsable de dicha investigación, sugiere que actualmente no se sabe hasta qué punto la aparición de estos microplásticos puede afectar a la salud, pero que serán necesarios mayores esfuerzos para prevenir las dos preocupaciones principales al respecto: por un lado, las partículas de plástico, y por el otro, los productos químicos y microorganismos alojados en dichos plásticos.

Según refiere Mahon, una vez se llega al tamaño de los nanómetros, estos microplásticos pueden llegar a penetrar en las células humanas y por tanto a los órganos. En el caso del nuevo estudio de Orb Media, el análisis solo ha tenido en cuenta partículas de 2,5 micrómetros de tamaño -2.500 veces más grandes que un nanómetro-.

Otros estudios sobre microplásticos

Si bien este nuevo estudio ha hecho saltar las alarmas, no es la primera vez que los microplásticos han preocupado a los científicos. 

Anteriormente, en un estudio alemán, se llegaron a encontrar fibras y fragmentos plásticos en hasta 24 marcas diferentes de cerveza, e incluso en miel y azúcar. Por otro lado, en un estudio en París el pasado año 2015, se descubrieron microplásticos "caídos del cielo", lo cual indicaría que estas partículas plásticas se encuentran ya en el aire ambiental.

En la nueva investigación de Orb Media, llevada a cabo en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Minnesota, se llegaron a analizar 159 muestras de todo el mundo. Aunque, por el momento, la forma en la que las micropartículas de plástico llegan al agua potable es desconocida, ya se especula con algunas hipótesis como las fibras derramadas por el desgaste diario de ropa y alfombras; o incluso por el uso de secadoras.

Lo que sí se sabe es que el aire ambiente está empezando a saturarse con micropartículas plásticas, por lo que los lagos y otros almacenes acuáticos pueden estar igualmente contaminados. Asimismo, la lluvia también podría contribuir al barrer la contaminación microplástica -algo que explicaría por qué hay fibras plásticas en pozos domésticos, como los analizados en Indonesia-.

¿Es posible evitar la contaminación por microplásticos?

Incluso zonas como Beirut -Líbano-, cuyo suministro de agua proviene de aguas naturales, ha destacado en el estudio por poseer un 94% de sus aguas contaminadas con microplásticos.

Como bien indica Mahon, los tratamientos de aguas potables actuales no tienen la capacidad de filtrar los microplásticos encontrados en el estudio, ya que el diámetro medio detectado era de 10 micrómetros, un tamaño demasiado pequeño para poder ser filtrado por ningún sistema actual.

Por otro lado, el agua embotellada puede no ser suficiente como para evitar la contaminación por microplásticos, ya que incluso en este tipo de agua se han encontrado fibras plásticas en Estados Unidos según el nuevo trabajo.

Finalmente, según indica Mahon, a pesar de que estos hallazgos deberían alertar sobre el estado de las aguas a nivel mundial, serán necesarias más investigaciones para poder replicar los resultados y confirmar los mismos, además de intentar detectar las fuentes de contaminación y posibles impactos sobre la salud humana.