Javier Calvo y Javier Ambrossi, Los Javis, posan en Cannes.

Javier Calvo y Javier Ambrossi, Los Javis, posan en Cannes. GTRES GTRES

Ciencia

Lara Ferreiro, psicóloga: "La separación de Los Javis no destruye su marca, demuestra que una ruptura no siempre representa un final"

El éxito de 'La bola negra' de Javier Calvo y Javier Ambrossi ha provocado una celebración colectiva que, en muchos casos, algunas personas notan como propia.

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La psicóloga Lara Ferreiro analiza el fenómeno del éxito de Los Javis y cómo la audiencia ha construido un fuerte vínculo mediante relaciones parasociales y la identificación narrativa con su trayectoria.

El vínculo afectivo del público hacia la pareja refleja mecanismos como disfrutar de la gloria ajena y la necesidad de identificarse con referentes culturales e historias compartidas.

La separación sentimental de Javier Calvo y Javier Ambrossi no ha destruido la marca Los Javis, redefiniendo la relación al mantener su unión profesional y creativa.

El caso demuestra que una ruptura no siempre significa un final definitivo, sino una transformación en la manera de entender la identidad conjunta y las familias no tradicionales.

Cuando Javier Calvo y Javier Ambrossi empezaron a contar las desventuras de una representante de actores venida a menos en Paquita Salas, aún no era posible imaginar que terminarían conquistando grandes plazas como el Festival de Cannes. Ahora su película, La bola negra, galardonada con el premio a mejor dirección en el festival francés y elegida para representar a España en el festival de los Oscar de 2027, ha convertido su trayectoria en un fenómeno mucho más allá del cine.

Pero, más allá del cine, también se ha objetivado que este éxito de ambos directores ha llegado a despertar emociones entre personas que nunca han tenido contacto con ellos. Para explicar esto, debemos tener en cuenta cómo funcionan tanto nuestro cerebro como la psicología humana, y cómo construimos vínculos e historias compartidas.

Las relaciones parasociales

La psicóloga Lara Ferreiro, autora del libro ¡Ni un capullo más!: El método definitivo para quererte y encontrar a tu pareja perfecta, explica para EL ESPAÑOL este fenómeno: "hablamos de la relación parasocial, que es el vínculo de familiaridad que un espectador puede desarrollar con una personalidad mediática aunque la relación sea, necesariamente, unilateral". En este caso, durante años, Los Javis han aparecido en multitud de entrevistas, programas y redes sociales. Sus seguidores conocen sus bromas, amistades y proyectos, lo que puede generar una sensación de cercanía aunque no exista una relación personal real.

Y no se trata de un término novedoso. Ya durante el pasado año 2024 una revisión de 281 estudios publicada en la revista Frontiers in Psychology mostró hasta qué punto las relaciones parasociales se han convertido en un campo consolidado en la investigación.

Y tampoco se trata de vínculos necesariamente perjudiciales o patológicos, como concluyó un metanálisis publicado durante el presente año 2026 en base a 17 estudios sobre seguidores de influencers. En este caso se sugirió que habría asociaciones entre las relaciones parasociales e indicadores tanto de bienestar como de resultados negativos, incluyendo el uso problemático de redes sociales. Por tanto, el problema no es la relación parasocial como tal, sino el contexto.

Hay otro mecanismo que puede ayudar a entender este entusiasmo: disfrutar del éxito de aquellos con quienes nos identificamos. Ya en el año 1976, el psicólogo Robert Cialdini y sus colaboradores describieron el fenómeno conocido como basking in reflected glory o disfrutar de la gloria ajena. En tres estudios con estudiantes universitarios, se observó que los estudiantes mostraban más señales de identificación con su universidad después de una victoria deportiva y recurrían más al "nosotros" al hablar del triunfo.

Algo parecido podría estar ocurriendo con Los Javis, como explica Ferreiro: para ciertos seguidores, su reconocimiento internacional también supone una reivindicación de referentes culturales propios. No se celebra solo el éxito de dos cineastas, sino toda una forma de entender el humor, la ficción e incluso la identidad.

Existiría, además, una tercera explicación según la psicología: la necesidad humana de construir relatos que den sentido a los acontecimientos. En este aspecto, los investigadores Dan McAdams y Kate McLean explicaron en Current Directions in Psychological Science cómo la identidad narrativa organiza las experiencias en historias que conectan pasado, presente y futuro.

Por este motivo, quien descubrió a Los Javis con La llamada o Paquita Salas, puede interpretar La bola negra como un nuevo capítulo de una historia que lleva años siguiendo. Posteriormente, las redes sociales amplifican esta emoción compartida, mientras que los memes y las celebraciones públicas permiten compartir entusiasmo y reforzar la sensación de pertenecer a una comunidad.

Por contra, tanta identificación también puede elevar las expectativas. Cuando una película representa algo más que una obra artística, las críticas pueden sentirse casi como ataques personales. Como explica Ferreiro en su análisis, "la experiencia cinematográfica comienza, en realidad, mucho antes de que se apaguen las luces". Y, con gran probabilidad, aquí reside una de las claves de este fenómeno: no solo nos emociona lo que vemos en la gran pantalla, sino toda la historia de fondo que hemos vivido mientras esperábamos hasta ese momento.

Se rompe la pareja ideal

La separación sentimental de Javier Calvo y Javier Ambrossi introduce una ruptura de expectativas narrativas. Durante años, el público conoció a Los Javis como una unidad casi indivisible. Eran pareja sentimental, pareja creativa y marca pública al mismo tiempo. Su historia personal y profesional avanzaba ante los espectadores como si ambas dimensiones formaran parte de un mismo relato.

Por eso, cuando se hizo pública su separación, una parte del público no recibió únicamente la noticia de que dos personas habían terminado su relación.

También se rompía una historia que llevaba años siguiendo. Las personas tendemos a organizar la realidad mediante esquemas narrativos bastante simples: una pareja comienza, permanece unida o se separa; y una ruptura suele interpretarse como un final.

Sin embargo, Calvo y Ambrossi desafiaron esa estructura al decidir continuar trabajando juntos y seguir presentándose públicamente como una familia y una unidad creativa.

Los Javis en el Festival de Cannes.

Los Javis en el Festival de Cannes. Gtres

Esto obliga al espectador a reformular la historia. La relación sentimental termina, pero “Los Javis” no desaparecen. De alguna manera, la identidad conjunta que construyeron durante años adquiere autonomía respecto a su relación amorosa. Es como si existieran tres entidades distintas: Javier Calvo, Javier Ambrossi y “Los Javis”. La tercera puede sobrevivir incluso cuando cambia el vínculo entre las dos primeras.

Además, esta transformación conecta de manera casi inevitable con algunos de los temas presentes en su propia obra. Sus ficciones han hablado repetidamente de personajes que buscan formas alternativas de pertenecer, de familias que no siempre responden al modelo tradicional, de vínculos que sobreviven a las crisis y de identidades que tienen que reconstruirse después de una ruptura.

El hecho de que ellos mismos hayan convertido una separación sentimental en una nueva forma de relación profesional y afectiva hace que esa dimensión de su universo creativo resulte todavía más visible.

Quizá lo más significativo sea que la separación no ha destruido la marca “Los Javis”, sino que la ha redefinido. Y eso introduce una idea poco habitual en las narrativas de pareja: a veces una ruptura no representa el final de una historia, sino un cambio en la forma que esa historia adopta.