Adhara Pérez durante una conferencia.

Adhara Pérez durante una conferencia.

Ciencia

Adhara Pérez, ingeniera con 11 años y con mayor cociente intelectual que Albert Einstein: "Mi objetivo es llegar a Marte"

La pequeña ya cuenta con una doble ingeniería, ha demostrado destacar en el campo de las matemáticas y busca conquistar el espacio.

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Las claves

Adhara Pérez, originaria de Veracruz, México, tiene un cociente intelectual de 162, superando al estimado de Albert Einstein.

A los 11 años, ya obtuvo una maestría en Ingeniería Industrial en Matemáticas, siendo la persona más joven en lograrlo en México.

Fue diagnosticada con Síndrome de Asperger a los 3 años y enfrentó dificultades escolares, incluyendo bullying y exclusión.

Actualmente colabora con la Agencia Espacial Mexicana y su objetivo es convertirse en la primera astronauta mexicana en llegar a la Luna y Marte.

Adhara Maite Pérez, nacida en 2011 en Veracruz, México, destaca por sus altas capacidades y su gran cociente intelectual. Algunos de los motivos de su fama están en superar al mismísimo Albert Einstein con una puntuación de 162 puntos, cuando el genial físico habría rondado los 160.

Pérez destaca por ser la persona más joven en obtener un título de maestría en México, pero su carrera solo acaba de empezar. Pretende ser la primera astronauta mexicana en pisar la Luna y Marte. Sin embargo, sus inicios no fueron fáciles, e inicialmente su diagnóstico dentro del espectro autista con tan solo tres años hacía pensar que su futuro sería muy diferente.

A los tres años fue diagnosticada con Síndrome de Asperger, un trastorno del neurodesarrollo dentro del espectro autista. Se caracteriza por dificultades en la interacción social y la comunicación, intereses muy específicos y restrictivos, conductas repetitivas y rutinarias, pero sin déficits intelectuales ni retrasos en el lenguaje.

Nayeli Sánchez, su madre, lo relató a Marie Claire. "Tenía varias alertas, se sentaba en la periquera y comenzaba a mecerse, gateó muy rápido, comenzó a conjugar palabras y de repente ya no decía 'mamá, quiero pan', decía 'mamá, pan', empezó a retroceder. La canalizamos con la pediatra psiquiatra, Ana Liliana Pulido, nos dijo que efectivamente entraba dentro del espectro autista".

Llegaron a trasladar a Adhara a tres colegios diferentes por la falta de empatía de sus profesores y por ser víctima de bullying. "Se empezó a excluir, ella no quería jugar con sus compañeros, se sentía extraña, diferente. Podía estar un rato en la escuela pero después ya no podía, se quedaba dormida, ya no quería hacer las cosas".

Tras estos primeros obstáculos, sus padres decidieron hacerle pruebas, y finalmente Adhara llegó al Centro de Atención al Talento (CEDAT). "Ella iba los sábados y era muy feliz". Adhara terminó la educación primaria a los 5 años tras recibir educación en casa, la secundaria a los 6 años, y el bachillerato en apenas un año. Pero, a los 7 años, volvieron a surgir problemas.

"Aproximadamente a los 7 años convulsionó y estuvo tres días en coma, perdió la motricidad, tuvo muchas consecuencias. Nos importó más que estuviera bien su salud mental que la escuela", explica su madre.Más adelante, Adhara fue inscrita en un concurso de la UNAM sobre computadoras, donde sus padres recibieron asesoramiento sobre el futuro de la niña prodigio.

Adhara ya quería ser astrónoma, pero descubrió que su sueño era ser astronauta. En ese momento le recomendaron estudiar Ingeniería de Sistemas por la Universidad CNCI, para luego dar el paso a una ingeniería industrial especializada en matemáticas en la Universidad Tecnológica de México.

Con tan solo 11 años, Adhara ya consiguió su maestría en Ingeniería Industrial en Matemáticas en el Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), convirtiéndose así en la persona más joven en lograr esta titulación en México.

Actualmente Adhara ya colabora con la Agencia Espacial Mexicana, que quiere promocionar a las niñas en el sector espacial y las matemáticas para aquellas que quieran ser científicas, a la vez que buscan evitar la fuga de cerebros, logrando que aquellos mexicanos que lleguen a la NASA lleven la bandera de su país en el uniforme.