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Ciencia

De la tierra a la nevera: bebidas vegetales de cultivo 100% local

Vivesoy lanza una bebida de avena elaborada con ingredientes procedentes de campos de cultivo españoles, reforzando así su compromiso con la agricultura local.

El origen de lo que comemos nos preocupa cada vez más. Es la razón por la que los productos locales parecen haber adquirido una renovada importancia en los estantes de los mercados. No solo porque los alimentos de origen local se perciben como más naturales, sino porque también contribuyen al desarrollo económico de la zona de la que proceden. Mar Doñate, directora de Marketing e I+D de Calidad Pascual, afirma que existe una “nueva generación de consumidores que aprecia lo local y a la vez busca productos que vayan en consonancia con una vida saludable y activa”.

En consonancia con esta tendencia, Vivesoy, la marca de Calidad Pascual pionera en introducir las bebidas vegetales en España, ha lanzado una bebida de avena, Vivesoy Avena 100% cultivo local, elaborada en su totalidad con ingredientes de campos de cultivo españoles. Asimismo, el resto de referencias de la marca (como la bebida de almendras, espelta y soja) también procederán de agricultura local.

Ante el lanzamiento de la nueva receta, Doñate explica que, “como empresa familiar tenemos un compromiso con el desarrollo local” y de esta manera, “reafirmamos el compromiso de la compañía con los agricultores de este país”, ya que la cadena de valor de la marca Vivesoy genera más de 600 puestos de trabajo en España y tiene un impacto socioeconómico de 60 millones de euros, cifra que prevén aumentar en el corto plazo con el paso adelante que suponen las nuevas bebidas vegetales de origen 100% local.

La revolución de las bebidas vegetales

Décadas después de aterrizar en los supermercados, las bebidas vegetales están presentes en más de 6,4 millones de hogares españoles, situándose como principal alternativa ante la tradicional leche de vaca. 

La primera bebida de Vivesoy, Vivesoy Soja, apareció en 2002 y desde entonces las posibilidades de las bebidas vegetales han probado no tener fin: almendra, coco, quinoa, espelta, arroz… La nueva propuesta de valor de Vivesoy nace con la avena, un alimento básico en la dieta mediterránea y con multitud de propiedades nutricionales como su alto contenido en fibra. 

Cereales como la avena son la base de una alimentación equilibrada y, aunque las bebidas vegetales no pueden en ningún caso sustituir el consumo de los alimentos sin procesar, es un complemento saludable a cualquier hora del día, ya que no tiene conservantes ni azúcar añadido.

Acción individual, cambio global

Apostando por el cultivo local en su nueva receta de bebidas vegetales, Vivesoy también contribuye con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, planteados para acabar con la pobreza y proteger el planeta en 2030. El ODS número 12, Producción y consumo responsables, que aboga por lograr la gestión sostenible y el uso eficiente de los recursos naturales es la meta global en la que se incluiría la línea de Vivesoy Avena 100% cultivo local.

El apoyo al cultivo local, además de fortalecer al sector primario, contribuye al crecimiento económico de las zonas rurales y promueve la agricultura sostenible. La avena utilizada por Vivesoy procede de campos de cultivo localizados en Palencia, Burgos, Álava, Navarra y Huesca, de los que se prevé la adquisición de un millón y medio de kilogramos de avena para este año, un considerable empujón a la economía de estas localidades. Pablo Redondo, responsable de Compras Agropecuarias de Calidad Pacual, explica que, además, durante el proceso de producción “se hace un control desde la semilla, con asesoramiento al agricultor de las labores y operaciones agrícolas, gestión de la trazabilidad desde el origen y controles que garanticen un producto de alta calidad”.

Al apoyar la agricultura local, se reduce el coste medioambiental de la agricultura, el sector responsable del mayor consumo de agua dulce del mundo. Además de todos los beneficios medioambientales derivados de esto, existe un beneficio claramente económico. La inversión en el cultivo local genera riqueza y puestos de trabajo en la zona, reduciendo las importaciones necesarias para satisfacer la demanda de comida, además del consiguiente ahorro energético por el transporte. El producto obtenido en el cultivo local también tiene una fácil trazabilidad, lo que nos permite conocer si se ha elaborado con métodos de producción responsable.

Parece claro que el cultivo local es más sostenible, económicamente más justo con el agricultor y puede contribuir a reducir la huella de carbono generada por las empresas del sector. En este sentido, Mar Doñate comenta que, a través de la nueva línea de bebidas vegetales Vivesoy, “es un honor poder transmitir al consumidor nuestro compromiso con el agricultor local y nuestro interés por construir modelos de producción sostenibles y éticos”.