Las modas no sólo llegan hasta el mundo de la ropa y la cosmética, sino que también alcanza otros sectores muy diversos, entre los que no puede faltar la alimentación. Un claro ejemplo es el del aguacate, una fruta que pocas personas habían probado hace apenas unos años, pero que de repente ha dado el salto a la fama después de que cientos de youtubers, instagramers y todo tipo de influencers nutricionales hayan decidido introducirla en sus dietas y promocionarla.

Sin duda se trata de un alimento versátil, que puede tomarse tanto en platos dulces como salados, y muy saludable, pero con un pero que todavía asusta a muchos consumidores: su contenido en grasas. Es cierto que se trata de las conocidas como grasas saludables, pero eso no impide que sea una fruta bastante calórica, con lo que eso conlleva para las personas que quieren bajar de peso. Por eso, una empresa española ha lanzado recientemente al mercado una variedad light, con un 30% menos de materia grasa, que está dando mucho que hablar.

Según aseguran en la página de la empresa Isla Bonita, estos aguacates se cultivan de forma natural, respetando los procesos habituales de maduración y recolecta, por lo que sus propiedades particulares son simplemente el resultado de la selección adecuada del clima y la variedad del fruto. Así se conseguiría un aguacate con todos los beneficios de las variedades tradicionales, pero con un contenido reducido de calorías. Ahora bien, ¿es realmente necesario consumir este tipo de productos?

El engaño de los productos light

La puesta en el mercado del aguacate light ha generado un gran revuelo entre profesionales de la nutrición como Aitor Sánchez (Mi dieta Cojea), que ha dedicado una de las entradas de su canal de YouTube a hablar de él.

Según cuenta en el vídeo, la primera incongruencia de este nuevo producto es que en realidad no es algo tan novedoso, sino que se trata de un conjunto de variedades más frecuentes en latino América que en España, dónde la variedad preferida de los consumidores es la Hass.

Al tratarse de aguacates con menos grasas que los que normalmente se toman aquí puede tener legalmente la etiqueta de light, que según la normativa vigente sólo puede otorgarse a productos que tengan un 30% menos de calorías que otro de referencia, aunque eso no suponga beneficios relevantes para la salud.

De hecho, según Susana Santervás, nutricionista en la Clínica Metropol Salud y el Centro Médico Arenal de Sevilla, el aguacate convencional es un alimento excelente, que no tiene por qué someterse a ninguna modificación. Sí que es cierto que tiene un alto contenido en grasas, pero se trata de grasas monoinsaturadas, que no sólo no son perjudiciales, sino que son beneficiosas para la salud. Además, contiene vitaminas muy beneficiosas, como la C y un alto contenido en minerales como el potasio, por lo que es diurético y cardiosaludable.

Pero sus virtudes no se quedan ahí; ya que, al tener un bajo contenido en fructosa, es de las pocas frutas que pueden comer los intolerantes a este azúcar. Desde luego sobran las razones para tomar el aguacate tal y como lo conocemos, sin recurrir a las opciones light. Por supuesto esto no quiere decir que el aguacate bajo en grasas sea malo, ni muchísimo menos, pero debe quedar claro que tomar una porción al día de las variedades más calóricas no supone ningún problema, ni siquiera para las dietas de adelgazamiento. Preocupémonos de lo que es realmente preocupante.

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