Sanidad

Riesgos, inseguridad e incertidumbre de los test de antígenos en farmacia

El Sindicato de Enfermería se cuestiona la utilidad de que un ciudadano se gaste entre 8 y 10 euros por prueba si tendrá que ir a un centro sanitario para resolver dudas sobre el resultado

30 julio, 2021 11:00

El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha subrayado que la realización de los test de autodiagnóstico del Covid-19 en los domicilios, tras su adquisición en las oficinas privadas de farmacia, genera tantos riesgos, inseguridades e incertidumbres que hacen que no sea una medida útil, positiva ni eficaz para el ciudadano ni tampoco para el sistema sanitario.

Como así lo reconocen las propias autoridades sanitarias, SATSE recuerda que estos test son un complemento a otros métodos diagnósticos y no son tenidos en cuenta para concluir si una persona está contagiada, tanto si presenta síntomas como si no los tiene. Los resultados positivos de estas pruebas se consideran únicamente ‘casos sospechosos’ que deben confirmarse en un centro sanitario mediante una Prueba Diagnóstica de Infección Activa (PDIA).

De igual manera, la mismas autoridades reiteran que el rendimiento de la prueba depende del tipo de muestra y de la correcta ejecución del procedimiento incluyendo la correcta toma de la misma, por lo que piden que se sigan las indicaciones e instrucciones del fabricante,  es decir, que la realización de la recogida de la muestra por parte de una persona no cualificada  y sin experiencia puede arrojar resultados inexactos que lleven a confundir la interpretación de los mismos, pudiendo provocar falsos positivos y falsos negativos.

También se indica desde las administraciones públicas que un resultado negativo de este tipo de pruebas diagnósticas no excluye la posibilidad de infección y que, aunque sea negativo, si se tienen síntomas resulta necesario contactar con los servicios sanitarios.

Asimismo, el hecho de creer haber dado un resultado negativo no debe ser utilizado para acortar o finalizar el periodo de aislamiento o de cuarentena que se haya establecido previamente ni tampoco se reconoce para poder certificar la recuperación de la enfermedad ni de cara a acreditar la ausencia de infección activa para el certificado Covid digital.

Por todo ello, la organización sindical se pregunta qué utilidad tiene que un ciudadano se gaste entre 8 y 10 euros por cada test en las oficinas privadas de farmacia si va a tener que ir a un centro sanitario si cree que el resultado es positivo y tampoco va a estar seguro de que no esté contagiado si cree que ha dado negativo. Recuerda, además, que el coste establecido es por cada test, aumentando la cantidad en función de los que se quieran comprar.

Otro aspecto de gran importancia que puede generar riesgos personales y sobre el que se traslada también la responsabilidad al ciudadano es qué hacer con el test una vez utilizado en el domicilio, ya que se trata de un residuo contaminante que puede darse el caso de contener el coronavirus, señalan desde la organización sindical.

“No parece lógico ni coherente que las propias administraciones públicas pongan tantos ‘peros’ a este tipo de test de autodiagnóstico del Covid-19 y, al mismo tiempo, posibiliten su comercialización en las oficinas privadas de farmacia, dejando al libre albedrío de cada ciudadano su utilización e interpretación”, afirma SATSE.

Por ello, el Sindicato reitera que estas pruebas diagnósticas deben ser realizadas por parte de los profesionales sanitarios cualificados y competentes, como es el caso de las enfermeras y enfermeros, en los centros y con los recursos que forman parte de los dispositivos de salud pública existentes en cada comunidad autónoma.