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Castilla y León recibe con “decepción” el ‘no’ de Sanidad al toque de queda y estudiará volver a un nivel 2 “más acotado”

7 julio, 2021 20:45

La consejera de Sanidad, Verónica Casado, aseguró hoy que reciben con “decepción” la negativa de la ministra Carolina Darias de establecer de nuevo un toque de queda para limitar la movilidad en horario nocturno y avanzó que mañana estudiará el Consejo de Gobierno el regreso a un nivel 2 de alerta sanitaria “más acotado” para no penalizar en este momento a la hostelería o el turismo rural ya que explicó que no son focos de contagio del COVID-19.

Verónica Casado, que asistió en la capital burgalesa a la presentación del libro ‘La UCI frente a la COVID-19, experiencia en la UCI del Hospital Universitario de Burgos’, consideró que no es suficiente que la ministra exprese que va a estar al lado de Castilla y León en las medidas que adopte, ya que en opinión de la consejera necesitaban “un poquito más” en este momento para minimizar la quinta ola.

Al respecto, la titular de Sanidad insistió en que la propuesta de ella coincidía con la recomendación de la Ponencia de Alertas y del comité de expertos, que sugerían además de restringir el ocio nocturno, controlar los lugares a donde se pueden trasladar durante las noches las celebraciones para evitar aglomeraciones. Además, demandó más vacunas, porque indicó han demostrado que pueden administrarlas “a gran velocidad” y con un “buen nivel” y que las mascarillas se utilicen en exteriores cuando no haya distancia.

De esta forma, Verónica Casado sostuvo que plantearán mañana la restricción de la actividad del ocio nocturno, en línea con lo que adelantó el martes. En su opinión, el Gobierno no apoyará la actuación con ninguna medida más que las que adopte Castilla y León y señaló que a todos les gusta comunicar buenas noticias, pero recalcó que en este momento deben trabajar “todos juntos” para hacer frente a la situación, que consideró “grave”, por el número de contagios en personas de entre 12 y 29 años, que además afecta también a los menores de 50 años con una dosis.

“Es verdad que los jóvenes tienen una menor posibilidad de que haya una enfermedad grave, pero está la letalitad está ahí”, afirmó Verónica Casado, que confió en que no haya niños ingresados en la UCI, pero insistió en que la situación hay que tomársela de una forma “muy seria”.

Por ello, se dirigió de nuevo a los más jóvenes para indicarles que el virus va por ellos, porque no están vacunados y porque les gusta su movilidad y contactos sociales. Esto, añadió, podría pone en riesgo a sus padres, pero también al sistema sanitario.