Miguel Centeno Martínez.

Miguel Centeno Martínez. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Sanidad

Miguel (24), un joven brillante que hará su MIR en Madrid: “El pensamiento de elegir Zamora siempre estuvo ahí”

El zamorano ha sido el número 12 de esta convocatoria de 2026 a nivel nacional y ha elegido el Hospital de La Paz para completar los cinco años de especialidad.

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Hacer el MIR (Médico Interno Residente) pasa por ser el proceso mediante el cual los graduados en Medicina en España acceden a una plaza de especialización médica remunerada en nuestro Sistema Nacional de Salud.

Un proceso que se divide en dos fases. La primera es el examen de acceso, una oposición nacional convocada anualmente por el Ministerio de Sanidad. Dependiendo de la nota final, se obtendrá un número de orden para elegir especialidad y hospital de España para formarse.

La segunda fase es la residencia. Una vez asignada la plaza, se pasa a ser médico especialista en formación (residente) y se pasa a trabajar como empleado en dicho centro hospitalario. Suele durar unos cuatro o cinco años.

Al completar con éxito ese periodo, se obtiene el título oficial de Médico Especialista, para ejercer la medicina de forma autónoma en España y en toda la Unión Europea.

Miguel Centeno Martínez es un joven zamorano de 24 años que ha sido el número 12 en esta convocatoria del examen MIR de 2026 y ha elegido el Hospital de la Paz en Madrid para completar esos cinco años de especialidad.

“El pensamiento de elegir Zamora siempre estuvo ahí”, asegura en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Su vida

Me defino como curioso y un poco inquieto. Siempre me ha gustado saber por saber. Cuando hay algo que no entiendo me gusta investigarlo en profundidad. Soy bastante tranquilo y centrado en mis amigos y mis hobbies”, asegura Miguel Centeno Martínez, en declaraciones a este periódico.

Nuestro protagonista tiene 24 años y nació en Zamora. Es amante de la música, la lectura y el deporte y nos confiesa que le “gusta sentir que lo que hace tiene un impacto en los demás”.

Define su infancia como “ajetreada” y “saltando de una actividad a otra continuamente” aunque también tenía su tiempo libre, sobre todo en vacaciones. Lo pasaba en el pueblo, en Doney de la Requejada en Sanabria, en la provincia de Zamora.

“Siempre me han atraído las ciencias, tanto el ámbito biológico como el tecnológico. Desde pequeño siempre me interesé por áreas como la zoología y la botánica y ya, más de mayor, pasé a hacerlo por la fisiología humana”, añade el joven.

El zamorano dudaba entre la medicina y la farmacia y, al final, se inclinó por la primera.

Imagen de Miguel Centeno Martínez.

Imagen de Miguel Centeno Martínez. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

De Zamora a Madrid y la Medicina

Nací en Zamora y he vivido aquí hasta los 18 años. Los seis últimos lo he hecho en Madrid, salvo cuando me preparaba el MIR. Me formé en la Universidad Autónoma de la capital de España los seis años de carrera. Fueron años complicados, sobre todo al principio”, confiesa.

Pasar de una ciudad como Zamora a Madrid, acostumbrarse al transporte público y demás cuesta. Sin embargo, nuestro protagonista al final conoció a mucha gente, hizo amigos que estaban también fuera de casa y todo fue más sencillo.

“Medicina es una carrera dura, sobre todo los primeros años. Al final, conseguí cubrir mi paso por la facultad con un expediente de 8,5”, asegura.

Una gran nota para convertirse en graduado en Medicina y antes de prepararse para ser médico Médico Interno Residente (MIR).

El MIR y su elección

“Comencé a estudiar el MIR durante mi sexto año de carrera. Como marcan la mayoría de las academias, cuando terminé el curso me moví con unos amigos a Oviedo, principalmente por evitar el veraneo madrileño. Allí estudié y he sido el número 12 de este 2026. Una gran sorpresa cuando vi la nota”, afirma el zamorano.

Añade que ha elegido el Hospital de La Paz de Madrid, dentro de la especialidad de Medicina Interna, por ser un centro “de referencia para muchas patologías” y “contar con una amplia variedad de pacientes”. Esto le “parecía un buen lugar para formarse”.

El pensamiento de elegir Zamora siempre estuvo ahí, pero es cierto que quería elegir el mejor lugar posible para formarme. Además, muchos amigos cercanos, en la actualidad, viven en Madrid”, añade.

Otra imagen de Miguel.

Otra imagen de Miguel. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Miguel Centeno Martínez apunta “que no cree que Castilla y León no tenga atractivo para realizar el MIR” y señala que “la número seis de este año ha solicitado Valladolid” y “Salamanca también cuenta con atractivo” pero que “el problema se encuentra en las provincias más pequeñas como puede ser Zamora”.

“No creo que sea un problema de la Medicina. Al igual que la mayoría de los jóvenes estudian sus carreras en Salamanca y Valladolid, muchos no terminan en Zamora después de terminar sus periodos formativos. Creo que, en general, el sistema está tan centrado en las grandes ciudades como Madrid y Barcelona que es muy difícil competir con ellas”, explica.

Difícil competir con esas dos grandes urbes.

Madrid para su desarrollo profesional

Para mí la Medicina es conocimiento. Al igual que otras ciencias, pero con la ventaja de ser más útil por su valor intrínseco para el ser humano que las demás. Me parece un pilar de la sociedad que siempre va a ser necesario, no solo por su valor científico, sino por el humano que implica”, afirma Miguel.

Comenzará su aventura como MIR en el Hospital de La Paz el 4-5 de junio y vivirá allí, al menos los próximos cinco años de la especialidad.

“Estoy igual que cuando completé la EBAU. Nervioso. Al menos, la ciudad ya me la conozco. Es una etapa nueva en la que conocerá a más personas y tengo muchas ganas de que comience”, explica el zamorano.

Él no mira al sueldo. Se centra en “hacer lo que le gusta” y quiere en el futuro “subespecializarse en Infectología” y “hacer pinitos en docencia e investigación”.

Seguro que con sus ganas y buen hacer lo consigue.