Mañana, 30 de agosto de 2022 se emitirán las últimas proyecciones en Multicines Benavente.

Justina y Vicente, tras más de dos décadas, cierran por jubilación y cese de actividad. Sólo queda daros las gracias por todos estos años y desearos suerte y salud y que la vida os compense en vuestro merecido retiro.

Ha llegado su momento de decir adiós. Después de más de veinte años al pie del cañón, o mejor dicho, del proyector, ayudando a tantos benaventanos, muchos desde niños, ofreciéndoles lo que les gustaba, lo que buscaban casi en cualquier momento, en días con luz y en días grises y lluviosos en los que, qué mejor sitio para resguardarse que en el cine.

Veinte años en que Justina y Vicente, contra viento y marea han apoyado al cine (y el cine) en toda su esencia, no sólo desde las alfombras sino también desde la realidad de sus entrañas.

Una vida sin amor no es una vida en absoluto” (Cenicienta)

Durante estos años el cine nos ha dado mucho, buscando la reacción de los espectadores y logrando activar a quien mira.

Pero con el cierre de Multicines Benavente la cultura de esta ciudad, la cultura de Benavente va a quedar coja. Y los y las cinéfilas benaventanas un poco más huérfanos…

Personalmente, uno de los recuerdos más bonitos de mi infancia fue la primera vez que estuve en la sala de cine de Villanueva del Campo que también y tan bien gestionasteis durante tantos años, y entre ellos los de mi adolescencia y juventud.

Recuerdo que era una película española que fui a ver con mis padres. El silencio, las luces apagadas, esa pantalla gigante encendida y ese sonido tan característico, hicieron enamorarme de esta catedral del séptimo arte.

Desde entonces, para mí, el cine ha sido una mina de imágenes y sensaciones, y también…de frases inolvidables.

Sin ti, las emociones de hoy no serían más que la piel muerta de las de ayer” (Amelie).

Quizá por ello, hoy sólo me sale un tono emotivo, de nostalgia poética, como pretendiendo detener el tiempo de esta mirada triste a un pasado glorioso, un poema de amor al cine, al cine que fue.

El mejor tipo de amor es aquel que despierta el alma y nos hace aspirar a más, nos enciende el corazón y nos trae paz a la mente. Eso es lo que tú me has dado y lo que yo esperaba darte siempre”. (El diario de Noa).

Lamentablemente, desde hace años, la batalla de los cines por mantener las salas abiertas es titánica, con gran influencia de la migración de películas a las plataformas de streaming. Si hasta gigantes como Disney replantean su estrategia comercial de distribución como tienen previsto, y llevan sus estrenos directamente al streaming, el cine tan sólo quedará como un recuerdo lejano aquella aventura de mi primera vez visitando mi catedral personal favorita.

Prefiero vivir una vida normal a tu lado, que enfrentarme a todas las edades de este mundo” (El Seños de los Anillos).

Ya sé, todos sabemos que la vida no es una caja de bombones, ni una aventura de carretera, ni un amor que surge bajo la lluvia… La realidad no garantiza flechazos de amor entre estrellas de Hollywood y dependientas de librerías, ni persecuciones por trenes y aeropuertos con el fin de manifestar nuestros sentimientos más profundos.

Pero ¿Qué hay de malo en soñar? Al fin y al cabo todos somos el protagonista de nuestra propia película, nuestra vida.

Dedicado al cine, “No me acuerdo de olvidarte” (Memento)

¡¡¡LARGA VIDA AL CINE!!!