La teniente de alcalde y concejala de Educación y Cultura del Ayuntamiento de Valladolid, Irene Carvajal, durante la inauguración del foro sobre el conde de Gondomar

La teniente de alcalde y concejala de Educación y Cultura del Ayuntamiento de Valladolid, Irene Carvajal, durante la inauguración del foro sobre el conde de Gondomar

Valladolid

Valladolid reivindica al conde de Gondomar entre polémica: "El comunismo es más de homenajear a terroristas"

La ciudad acoge el foro internacional 'Diplomacia, coleccionismo y linaje en el Siglo de Oro', organizado por la Fundación Municipal de Cultura con motivo del cuarto centenario del fallecimiento de Diego Sarmiento de Acuña.

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Durante dos días, la ciudad acoge el foro internacional 'Diplomacia, coleccionismo y linaje en el Siglo de Oro', organizado por la Fundación Municipal de Cultura con motivo del cuarto centenario del fallecimiento del I conde de Gondomar, Diego Sarmiento de Acuña (1567-1626).

Pero este homenaje no ha sido solo académico y ha llegado cargado de polémica política tras las críticas de la portavoz de Valladolid Toma La Palabra, Rocío Anguita, a la gestión cultural del Consistorio.

Anguita aseguró irónicamente en una publicación en X −respondiendo a una entrevista en la que la teniente de alcalde y concejala de Educación y Cultura, Irene Carvajal, de Vox, apostaba por "dignificar" la figura del conde− que ese era "su mayor legado".

Carvajal respondió de forma directa y defendió la figura de Gondomar.

"Rocío Anguita y la marca local del comunismo son más de homenajear a bilduetarras y a terroristas y de denostar al alcalde perpetuo de Valladolid, primer diplomático de España y dueño de la primera biblioteca vallisoletana, abierta a la ciudadanía", apuntó.

Un "referente intelectual"

Con el eco de la polémica aún resonando, Carvajal ha reivindicado en el foro internacional a Gondomar como "una de las personalidades más destacadas de su tiempo" y “referente intelectual con proyección hasta la actualidad”.

Diego Sarmiento de Acuña no fue un noble al uso. Embajador en la Inglaterra de Jacobo I, bibliófilo insaciable, mecenas y coleccionista, reunió en Valladolid una de las bibliotecas privadas más importantes del siglo XVII, abierta al público.

Sirvió a Felipe II y Felipe III, trató con el duque de Lerma y el conde-duque de Olivares, y ejerció una diplomacia sutil en uno de los momentos más delicados de las relaciones hispano-británicas.

El foro, dirigido por los historiadores Diego Herrero García y Javier Burrieza Sánchez, ha reunido una decena de ponencias de alto nivel.

La primera jornada se centró en su labor diplomática y sus relaciones con la corte.

Este jueves 7 de mayo continúan las sesiones sobre su linaje, su mecenazgo y su correspondencia, con una mesa redonda de lujo en la que participan el exdiplomático Inocencio Arias y el exministro Federico Trillo.

El cierre será un recital de piano a cargo de Antonio Baciero.

Un acto de justicia histórica

Para Carvajal y su equipo, el foro no es solo un acto cultural: es un acto de justicia histórica. Frente a lo que consideran una tendencia a homenajear otras figuras más controvertidas, Valladolid apuesta por recuperar a uno de sus hijos más universales.

Alcalde perpetuo de la ciudad, Gondomar simboliza el esplendor intelectual vallisoletano que nunca debió quedar arrinconado.

Al terminar el foro, es probable que el balance sea doble: por un lado, un éxito académico que devuelve al conde de Gondomar al lugar que le corresponde en la historia; por otro, un debate político que ha puesto de manifiesto las profundas diferencias sobre qué figuras merece homenajear una ciudad.

Cuatro siglos después, Diego Sarmiento de Acuña vuelve a ser noticia. Y esta vez, no solo por sus libros y embajadas, sino porque Valladolid ha decidido que su memoria ya no se quede en silencio.