Los drones sobre el castro de Yecla de Yeltes.

Los drones sobre el castro de Yecla de Yeltes. David Arranz Ical

Salamanca

Unos 'pájaros' muy especiales custodian el cielo del castro de Yecla de Yeltes

‘Yecla Dron Race’ supone el primer evento en el que tiene lugar una carrera de drones sobre un castro prerrománico, y organiza una jornada formativa que aúna patrimonio y nuevas tecnologías

2 octubre, 2022 17:40

Alba Familiar / ICAL

Hace más de 2.000 años los Vetones levantaron en Yecla de Yeltes el castro ‘El Castillo’. Cinco hectáreas rodeadas por una gruesa muralla, que en el siglo V. a.C. fue escenario de batallas prerrománicas. Donde guerreros y caballos fueron protagonistas, los muros vuelven a cobrar vida, esta vez observados desde el cielo. A más de 100 metros de altura, los drones recorren a vista de pájaro este lugar histórico para volver a llenar de vida el lugar.

Patrimonio y tecnología se unen en la ‘Yecla Dron Race’, la primera carrera de drones celebrada sobre un castro vetón y, además, el primer evento de estas características organizado en la provincia de Salamanca. Difundir el patrimonio, y que la gente conozca el castro de una manera diferente es el principal objetivo de esta jornada promovida por la Junta de Castilla y León a través del proyecto ‘Lusitanos y Vetones’.

Entre zumbidos que se difuminan en el cielo y un mar de encinas, el viejo recinto ha acogido a más de 500 personas que se han acercado a conocer el castro de una manera diferente. Aficionados, curiosos y profesionales se han dado cita en la primera ocasión que los drones sobrevuelan restos prerrománicos. “Es la primera vez que se vuelan drones en un castro, esperamos tener otra más y que esto se vaya conociendo y que la gente venga a visitar yacimientos como este castro vetón”, señala a la Agencia Ical Adelaida, una de las técnicos de la Junta responsables del proyecto.

Asimismo, explica cómo este evento se sitúa dentro del proyecto de cooperación transfronteriza entre España y Portugal Terpat y, a su vez, dentro de la actividad ‘Lusitanos y Vetones’. “Los castros son uno de los objetivos primordiales, así como su difusión. La aplicación de nuevas tecnologías, tanto para documentación, investigación, pero también para difusión, es lo que nos ha traído hoy aquí”, argumenta.

El evento, que tienen previsión de repetir en más lugares similares de Castilla y León, aterriza en una población de 230 habitantes, que durante esta jornada doblan el número. “Hoy en día lo que mueve el mundo son las nuevas tecnologías, los drones son algo que mira al futuro”, señala la alcaldesa de Yecla de Yeltes, Lara Fraile, quien muestra su aceptación por este tipo de iniciativas, ya que cree que “unir algo que tiene miles de años con las nuevas tecnologías puede llamar la atención a las nuevas generaciones para vincularlo de una manera tan llamativa y divertida”.

Una carrera sobre el castro

La jornada en Yecla de Yeltes gira en torno a tres partes. Una carrera, un área de formación y vuelo libre con concurso de fotografía. Pero el foco principal se centra en esta competición, que ha reunido a ocho pilotos reconocidos a nivel nacional e internacional. Josu Arregui y Fabio Raris, de Pamplona y el País Vasco, respectivamente, llevan entre cuatro y cinco años dedicándose a este tipo de carreras. Pero afirman que es la primera vez que se enfrentan a un circuito con estas características.

“Al final sales de lo habitual, estamos muy acostumbrados a terreno llano sin obstáculos, aquí por lo menos tienes vegetación”, narra Josu Arregui, quien se ha enfrentado a la carrera como un circuito “más difícil pero más entretenido”.

Vegetación, obstáculos y piedras conforman así un recorrido único a la par que emocionante para los pilotos, en el que los choques y derribos también forman parte de la jornada.

Las competiciones de vuelo con drones, según explican los pilotos, es un deporte que todavía no está en pleno auge, pero que poco a poco va cobrando protagonismo a nivel nacional e internacional. Aunque el provincial todavía quede vacío. Así, compiten por sortear los obstáculos, puertas y banderas del circuito en el menor tiempo posible.

Tecnología y patrimonio

Pasado, presente y futuro se dan cita en un mismo lugar gracias a la combinación de tecnología y patrimonio. Pequeños y mayores han experimentado con volar desde el suelo y con la realidad virtual en la palma de sus manos en un yacimiento donde en el siglo V a.C. se libraban batallas. La historia también ha estado presente durante esta jornada, cuyo fin termina siendo abrir las puertas al patrimonio.

Ver la historia desde un punto de vista diferente. Así define esta mezcla entre tecnología y patrimonio el cofundador de Invisa Airtech y organizador de la carrera, Carlos García. Quienes se animaron a participar en la parte de formación, tras pasar por diferentes etapas como conocer las partes de los drones o pruebas de simulador, debieron aplicar también los conocimientos adquiridos. Una pregunta básica:¿Cómo se os ocurre aplicar todo para la conservación del patrimonio?

La respuesta, de la mano de Carlos García, se centra en enseñar la técnica de la fotogrametría, que consiste en realizar fotografías cobre un modelo 3D para crear género digital a través de gafas de realidad virtual. Crear, en definitiva, un “gemelo digital” de este bien de interés por el que poder hacer recorridos virtuales en yacimientos como este de Yecla de Yeltes y acercarlos a la población de diferentes lugares.

“Existen castros en los que es muy difícil el acceso, y a través de esta tecnología se lo podemos acercar de forma más virtual”, señala la técnico de la Junta, Adelaida. Su compañera, Lorena, explica también que, gracias a este invento, se pueden acercar lugares a diferentes museos donde recorrer el propio castro, de una manera adaptada también a personas con problemas de accesibilidad.

Más de dos mil años después la historia ha abierto paso a las nuevas tecnologías. Una combinación que permite, además de preservar el pasado, poner la vista en el futuro, abriendo nuevos caminos por los que descubrir todo lo que ha acontecido hasta nuestros días, y por los que continuar transmitiendo la vida de los antepasados, aunque sea sobrevolando el cielo.