Salamanca

El modelo productivo de Salamanca, en plena transformación

La innovación y la economía verde y circular tratan de abrirse camino en la producción local, mientras los avejentados polos industriales del cinturón urbano dejan paso al nuevo proyecto de suelo industrial en Peña Alta

19 septiembre, 2021 14:31

J.M.A. / ICAL



La ciudad de Salamanca transita paulatinamente hacia una transformación en el modelo productivo que pasa, necesariamente, por la inversión en el conocimiento, la innovación y la economía verde y circular. La idoneidad de un cambio en la producción local es algo en lo que coinciden los representantes de la ciudad abarcando todos los ámbitos sociales, incluidas las organizaciones sindicales, habida cuenta de los niveles de paro, y los representantes políticos, tanto en tareas gubernamentales como en la oposición, así como los propios empresarios. 



Si bien la evolución del número de empresas instaladas en Salamanca no arroja una caída alarmante, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística durante el último lustro, también es cierto que el escenario provocado por la pandemia aún no ha sido registrado, pues las últimas cifras corresponden al año 2020. El pasado año había registradas en la capital salmantina un total de 22.380 empresas, 71 menos que en el año anterior, aunque 63 más que hace cinco años. Estos resultados demuestran cierta estabilidad, aunque la irrupción del COVID-19, a buen seguro, ha dado al traste con la expectativa actual. Es una realidad palpable a pie de calle.



Por sectores, el epígrafe de 'Comercio, Transporte y Hostelería' domina ampliamente el registro con un total de 8.694 empresas en 2020. Y eso que, en los últimos cinco años, el sector ha acusado una caída superior a las 800 empresas. Por detrás, se sitúan las 'Actividades profesionales y técnicas' con 3.416 registros el pasado año y un crecimiento a lo largo del último lustro cercano a las 400 empresas. Actividades como la construcción, que aún presenta 2.917 entidades en marcha en la ciudad, han sufrido un desplome considerable con cerca de 200 empresas cerradas en apenas cinco años.



Sectores más residuales en la capital, pero que se mantienen estables durante el último lustro, según reflejan datos oficiales facilitados a Ical por la Cámara de Comercio de Salamanca, son aquellos que tienen que ver con 'Actividades financieras y de seguros', en el entorno de las 400 empresas, y el epígrafe de 'Información y comunicaciones', que se mantiene sobre las 250 entidades dadas de alta. Entre las que experimentan un ligero crecimiento durante este periodo figuran las 'Actividades inmobiliarias', con casi 200 empresas más hasta alcanzar unas 850, y 'Educación, sanidad y servicios sociales', con un incremento similar hasta situarse escasamente en el entorno de los 1.900 registros.



Sin embargo, el sector de la industria ha experimentado una caída en los últimos tres años cifrada en 80 empresas solo en la capital. Eso sin contar la devastadora huella de la pandemia y habida cuenta de que, hasta ahora, los principales polos industriales salmantinos estaban extramuros del término municipal, es decir, en el alfoz. En concreto, en los municipios de Villares de la Reina y en Carbajosa de la Sagrada, que comparte con Salamanca los polígonos de El Montalvo, en sus versiones Uno, Dos y Tres. Además, entre ambas zonas de influencia, se estaba produciendo un marcado trasvase de una a otra hasta que llegó el virus.



Polígonos abandonados



“Es un polígono totalmente abandonado en el que no se invierte un duro y no resulta atractivo para que las empresas se instalen allí”. Son palabras de José Vicente Galeano, presidente de la Asociación de Empresarios del Polígono Los Villares, quien se muestra contundente a la hora de hacer la fotografía fija del polígono que representa en estos momentos. Un espacio en el que, según denuncia, “las pocas empresas que hay tienen que lidiar con calles mal asfaltadas y mal señalizadas”. Galeano explica que la intención de su asociación era “hacer del polígono un gran centro comercial para que le gente pudiera ir a comprar sus muebles, sus coches o sus lomos”, pero la realidad es que, ahora mismo, “no hay ni pasos de cebra, ni aceras arregladas”. 



En su opinión, el Polígono de Los Villares requiere “una inversión grande para actualizarlo a los tiempos”, sin embargo no parece que eso vaya a suceder, al menos por lo que respecta al Ayuntamiento de Villares de la Reina, a quien corresponden las competencias. “Es cierto que no hay que echar la culpa solo al Gobierno actual de porque llevan muchos años sin invertir dinero, pero en esta Legislatura tampoco se está haciendo nada en el polígono. Lo que se ha hecho es parchear. Luego nos llevamos las manos a la cabeza cuando llueve y se inundan los talleres porque no existe una buena red de saneamiento”, comenta Galeano, en referencia a los graves problemas que ocasionaron las copiosas lluvias caídas esta misma semana. 



“Cada día que pasa, los empresarios se van yendo al polígono de San Cristóbal o al de Carbajosa, que son mucho más modernos”, zanja el representante de la zona de Los Villares. Mientras, al sur de la capital, en la 'frontera' con Carbajosa de la Sagrada, las cosas iban algo mejor hasta que la pandemia impuso un freno que está costando reactivar. Así lo reconoce la presidenta de la Asociación de Empresarios del Polígono Los Montalvos, Yolanda García, quien advierte que ahora mismo “las empresas están tocadas”. Antes del 'apagón', el polígono había iniciado un interesante viaje de ser un polo netamente industrial a convertirse en una zona lúdica. Habían abierto varios gimnasios, naves de pádel, escenarios de 'paintball' e incluso un circuito de 'karts'.



García, quien representa a las casi 60 empresas que están instaladas en El Montalvo Uno, reconoce que el COVID-19 ha terminado con los encuentros en la sede de la asociación, donde realizaban sus actividades. Sin embargo, no pierde su sentido reivindicativo y sostiene que, “antes de abrir nuevas superficies comerciales, los polígonos que ya existen deberían recibir un empujón”. Al menos, en lo que se refiere, según reclama, a ciertos costes que “soporta la organización, pero repercuten en beneficio de todo el polígono”, especialmente a nivel de seguridad y también de limpieza y control de plagas.



Una opinión sobre los nuevos proyectos municipales que comparte José Vicente Galeano, quien también es presidente de la Confederación de Empresarios de Salamanca (CES). “Siempre que los proyectos sirvan para atraer inversión, están bien. Sin embargo, las empresas, como es sabido, estamos en una situación totalmente crítica. Los sectores más prolíficos que hay en Salamanca, como la hostelería y el comercio, lo están pasando mal. La gente ha pedido créditos ICO, ha pedido dinero a la familia y a todo el mundo”, recuerda. 



Se centra, además, en algunos sectores en concreto como las escuelas del español, claves en Salamanca, que “están prácticamente para cerrar”, o los feriantes, que “este año han podido tener algo de actividad, pero con muchas limitaciones y un aforo máximo de 1.800 personas”. Y luego está la subida de la luz. “Hay gente que ha duplicado la factura”, advierte el representante patronal. “No estamos como para hacer ahora nuevos inventos para que vengan empresas grandes. Vamos a ayudar a las pequeñas y medianas empresas de Salamanca, que representan el 99,9 por ciento de las que hay”, reclama.



Nueva industria 



Mientras, el alcalde de la ciudad, Carlos García Carbayo, se afana en perfilar un nuevo modelo productivo que, según aseveró durante su intervención en la feria StartUp Olé, celebrada recientemente, pasa entre otras cosas por favorecer el aterrizaje de empresas tecnológicas como las que se concitaron en dicho evento, pero también por ofrecer suelo industrial a cualquier entidad que quiera instalarse en la ciudad. Así, el Ayuntamiento inició este verano las obras de urbanización de Peña Alta y el levantamiento de las primeras naves ya es inminente. Un proyecto, aprobado con un presupuesto cercano a los 12 millones de euros, que generará 120.000 metros cuadrados de suelo disponible para estas empresas.



En este esfuerzo se encuadra la llegada a la ciudad de entidades concretas, con cara y ojos, que ya presentaron sus credenciales ante los salmantinos. Es el caso de Nozama Solutions, agencia de la multinacional Amazon, que aterrizó en la capital del Tormes con el anuncio de 150 empleos directos. La empres ya está instalada en los terrenos de Mercasalamanca y tiene compañía. También la biotecnológica Tebrio, que tiene reservados 90.000 metros cuadrados en el sector de Peña Alta y que ha comprometido una inversión superior a los 50 millones para generar 200 puestos de trabajo con la producción de unas 100.000 toneladas anuales de productos sostenibles procedentes del insecto tenebrio monitor.



Ello, unido a la promoción el Puerto Seco, completará la Plataforma Logística de Salamanca que ya cuenta con el Centro de Transportes de Mercancías, con más de una veintena de empresas instaladas, el Centro Aduanero, que se encarga de facilitar las gestiones de importación y exportación de las empresas, y el Polígono Agroalimentario, que incluye Mercasalamanca con su mercado mayorista y casi medio centenar de compañías. En total, el área genera alrededor del medio millar de empleos directos y otros muchos de manera indirecta.



A su vez, fuera del término municipal de la capital, pero también prestando servicio a sus vecinos, continúa la expansión de la llamada 'Milla de Oro'. La zona a caballo entre Carbajosa de la Sagrada y Santa Marta de Tormes, en el cinturón metropolitano, que alberga numerosas zonas de ocio y comercio, como el Parque Comercial Capuchinos, el Centro Comercial El Tormes y, poco más arriba, E. Leclerc y Decathlon, donde se espera la instalación de un nuevo vecino. Justo enfrente del gigante de material deportivo y al lado del hipermercado, la sociedad de inversión Atalaya Superficies Comerciales (ASC) ha adquirido una parcela superior a los 16.000 metros cuadrados donde prevé construir en 2022 un nuevo centro comercial.