Salamanca

Entrevista | Fernando Castaño: "Salamanca seguirá siendo el principal motor turístico de Castilla y León"

21 marzo, 2021 09:15

El turismo en Salamanca se ha visto fuertemente afectado por la situación de pandemia por Covid-19, al ser una de las principales ciudades españolas en cuanto al turismo de interior. Un sector que vive, principalmente, de los visitantes procedentes de Madrid, Portugal y extranjeros en general y que, por los cierres perimetrales de la Comunidad Autónoma por un lado, y por otro el cierre de las fronteras, se ve sumido en una profunda crisis. Hoteles, hostelería y comercios en general viven una situación dramática que, además, en Semana Santa tendrán que subsistir con los turistas de la propia Castilla y León. De estos problemas y de sus soluciones, NOTICIASCYL habla con el concejal de Turismo del Ayuntamiento de Salamanca, Fernando Castaño, un hombre que se ha puesto al frente de las reivindicaciones y defensa del sector en la capital y que, además, junto a los hosteleros, ha impulsado el paquete 2x1 para estas próximas fechas vacacionales.

P.- ¿En qué situación se encuentra el turismo en Salamanca en este momento?

R.- Tenemos una situación similar a la de toda España. Estamos en un momento de hibernación, pero en cuanto se abran los cierres perimetrales es cuando podamos hacer turismo. No nos cabe duda de que las estancias turísticas a nivel nacional volverán a ser como fueron los años anteriores y, por ello, también en Salamanca.

P.- ¿Qué medidas adopta el Ayuntamiento Salamanca para hacer frente a esta crisis turística, principalmente en la hostelería?

R.- Nos hemos preocupado, sobre todo, de que las medidas puestas en marcha por el Ayuntamiento de Salamanca redunden en un mayor beneficio en el movimiento económico, más que para ayudas directas, que también hemos dado. Hemos apostado por dinamizar los sectores y que sigan funcionando, tanto los sectores turísticos, a los que ha habido que inyectar subvenciones, como los empresariales. Se ha pretendido que cada euro invertido redunde en los salmantinos de forma multiplicada. Si metes dinero a los hoteles, que es un sector estratégico, sabes que una persona que visita la ciudad compra en la ciudad, hace un gasto que incrementa mucho la subvención que has dado.

El 2x1 es un bono pionero que ofrece dos habitaciones al precio de una, con variables como la ocupación y la fecha. Al contrario que otros, que son de cantidad fija

P.- Explíquenos qué es eso del paquete 2x1.

R.- Es un bono pionero, según me han dicho, no sólo en Europa, sino en el mundo entero. Un 2x1 que otras  Comunidades Autónomas y otros países lo han implantado, pero el que hemos planteado nosotros tiene unas diferencias muy significativas, sobre todo su simplicidad. Se trata de atraer al visitante simplemente con un clic para poder acceder a él. Generalmente este tipo de bonos o son a través de subvenciones, que se justifican posteriormente, o a través de un bono que tienes que descontar y buscar en algún sitio. En este caso no, sino a través de las agencias de viajes o de cualquier particular.

Puedes acceder a la plataforma web si quieres visitar Salamanca. Saldrán todos los hoteles de la ciudad y. cada uno a su precio, en cuanto haces clip el hotel saldrá directamente en la pantalla y la segunda habitación gratis. Inmediatamente al pinchar que sí, sale la siguiente pantalla que ofrece una serie de servicios que también están bonificados como los guías turísticos o las entradas a museos si alguien desea acceder a las visitas turísticas de la ciudad, y la novedad, como digo, es la simplificación y que el hotel sabe la reserva en tiempo real. Con la plataforma web se obtiene el precio de la habitación y las habitaciones disponibles para el bono, que es lo que le diferencia también de otros bonos que tienen una cantidad fija. Aquí es un precio variable según el día de la semana y la ocupación que tenga el establecimiento para esa fecha. Se trata de un bono muy dinámico.



P.- Usted ha sido un gran defensor de la Semana Santa. ¿Qué tiene que decir al respecto de su no celebración?

R.- Fíjese que soy el concejal de Turismo. Siempre se habla de la parte cultural y turística de la Semana Santa. Y yo siempre me he molestado mucho en que la Semana Santa, sobre todo, tiene un valor transpersonal. Además, en estos tiempos que vivimos, que ha puesto todavía más de manifiesto el Covid-19, nos hemos convertido en una sociedad un tanto acomodada, que habíamos perdido ese valor o ese plus que nos da el sentirnos parte de algo o de algo superior. Y se lo dice una persona que no es cristiana. Y creo que hay que poner en valor precisamente la Semana Santa por lo que es.

La Semana Santa se plantea en Salamanca mejor que el año pasado, pero no como todavía deseáramos, ya que no habrá procesiones en las calles de la ciudad

P.- ¿Cómo se plantea la Semana Santa para Salamanca?

R.- Pues hombre, mucho mejor que el año pasado, pero no como todavía deseáramos. Está claro que las procesiones en la calle, al final, no van a ser posibles. No obstante, Salamanca va a ser el único lugar de España en el que va a haber una procesión. Animo a todos a visitar el Palacio de Congresos porque, aunque sea de forma estática, tenemos toda una procesión que se puede visitar.

P.- ¿Qué espera el concejal de Turismo de Salamanca para el futuro?

R.- Soy optimista y pesimista. Soy optimista porque es cierto que ahora mismo hay ganas de salir a hacer turismo. Además, va a ser un año bueno porque hay un exceso de liquidez en los mercados. Esto es una realidad. Todos los bancos centrales se han puesto a fabricar moneda. Entonces, creo, que el próximo año y el siguiente van a ser muy buenos. De economía expansiva. Otra cosa son los años siguientes, cuando la crisis se haga sentir y la política de los bancos centrales sea restrictiva. En los próximos años la economía va a funcionar. Vamos a ir recuperando, pero nos tenemos que preparar posiblemente luego para unos años más difíciles, a partir de 2023 y 2024. 

P- No podemos olvidarnos del tema del español como atractivo para la ciudad. ¿En qué situación se encuentra, dada la importancia que tiene para Salamanca?

R.- El español está como los osos, hibernando en invierno. Ahora mismo están abiertos bajo mínimos, con unos pocos estudiantes extranjeros, sobre todo de China. Están esperando a que la situación mejore para poder traer a los estudiantes como antaño. Estamos trabajando ya con ellos para empezar la campaña de otoño, que va a ser muy amplia, además en diferentes puntos de Europa y del mundo para dar a conocer la enseñanza del español, que no hay que olvidar que Salamanca es el primer referente mundial en la enseñanza del español.

Trabajamos en una campaña muy amplia en Europa y otros lugares del Mundo para presentar a Salamanca como primer referente mundial en la enseñanza del español

P.- Otro sector candente es la hostelería, de gran calado económico en la ciudad, y sumida en una profunda crisis.

R.- No solo la hostelería, sino cualquier sector perjudicado por las restricciones. En mayo del pasado año parecía que íbamos a salir todos reforzados. Pero hubo un cambio de tendencia, sobre todo a partir del verano, y desde los poderes públicos empezaron a culpabilizar sectores. Eso hizo que se adoptaran una serie de medidas que, en vez de ser puestas en tela de juicio, en cada ola hemos ido repitiendo los errores del anterior y sumando nuevos. No ha habido un acto verdaderamente crítico a la hora de adoptar las medidas que tomaban, parece que se iban acumulando unas a otras y como si se fueran pisando. Hay una cosa clara. Ya sabemos que el 80 por ciento de los contagios se producen en casas particulares. No se puede atacar con fuerza a los sectores económicos tratando de reducir los contagios, si no eres capaz de actuar precisamente allí donde está el foco de contagio. Luego hay que saber que todo tiene un equilibrio. No hemos salvado la economía, ni hemos la sanidad y ni siquiera hemos ganado la batalla anímica. Y ahí habría que haber hecho un plan desde el principio para determinar primero hacia dónde nos llevan las medidas. Porque el error fue, ya le digo, que cuando se decía que el confinamiento salva vidas, estás introduciendo un factor emocional. Entonces ya no dejas que se discuta.

El confinamiento salva vidas, sí claro. Pero lo primero que tienes que preguntarte es cuántas vidas estoy salvando con el confinamiento y cuántas vidas me va a costar el confinamiento. Porque sabemos que la crisis económica también cuesta vidas. De hecho, hay un estudio de la Universidad de Harvard, que cifró solo en la crisis del 2008 al 2014, solo muertes en el primer mundo de cáncer tuvo un incremento de 250.000 fallecimientos. Además, ya sabíamos que UNICEF nos había dado la voz de alarma, que estaban muriendo seis mil niños al día por no tener acceso a los alimentos y a los medicamentos. Si el mundo civilizado, el primer mundo, se acatarra, el tercer mundo pasa directamente hambre. Eso había que saberlo. Entonces, ha hecho falta un plan serio y determinar qué es lo que quieres salvar, así se hubieran tomado una serie de medidas o no, pero las hubieras tomado en base a algo, no como íbamos acumulando una medida sobre otra. Nos fuimos encontrando en situaciones en las que ya no eran efectivas. Ahora mismo tenemos un toque de queda que no tiene sentido, porque sales a las 5 de la mañana, que está todo cerrado , a tirar la basura o sacar al perro y estás poniendo en peligro a alguien o te está poniendo en peligro a tí.

Fernando Castaño, concejal de Turismo del Ayuntamiento de Salamanca./ FALCAO

P.- ¿Qué opinión le merecen las medidas adoptadas por la Junta de Castilla y León frente a la pandemia?

R.- Totalmente irracionales, pero no solo de la Junta de Castilla y León, sino que han sido casi todas las comunidades de España, casi todas han planteado la misma escena, que es una absoluta irracionalidad. Es decir, desde un punto de vista epidemiológico tienes que restringir la movilidad, puedes decir vale, bien, ¿pero toda la movilidad es mala? ¿Toda la movilidad produce los mismos efectos? ¿Qué pasó en Navidad que nos quedamos en casa? ¿Qué pasa, por ejemplo, con 7 millones de madrileños a los que no dejo salir a hacer turismo? ¿Qué es lo que ocurre? Que no tienen alternativas de ocio y cuando esto sucede lo que termina ocurriendo es que acabas quedando en casas de amigos. O vas a ver a tu padre o a tu madre, o vas a ver a tu familia. Entonces se producen situaciones de riesgo. Por tanto, lo primero que hay que quitar es la ingenuidad y saber que, sobre todo con esto que llaman fatiga pandémica, las medidas, por muchas que pongas, a lo mejor no se cumplen. Entonces tienes que dar facilidades para que, en la medida de lo posible, se den una serie de alternativas para que los contagios sean menores. Y ya sabemos que cuando viajas, pues no socializas. Si no socializas tienes un riesgo mínimo de contagiar o ser contagiado. El turismo, igual que otras actividades, no generan grandes contagios, de hecho son absolutamente episodios.

P.- Como la obra literaria de Marcel Proust 'En busca del tiempo perdido', ¿tiene esperanzas de recuperar lo perdido en Salamanca?

R.- Si yo me llamara a Benidorm, pues no lo sé, pero como soy concejal de Turismo de Salamanca, que es la ciudad más bonita del mundo, ya le digo yo que volveremos, y además volveremos con muchísima fuerza. Salamanca va a seguir siendo el principal motor turístico de Castilla y León.

P.- Para finalizar, ¿qué le aconsejaría a alguien de la Comunidad Autónoma, dado el cierre perimetral de la misma, que tuviera dudas de venir a Salamanca en Semana Santa?

R.- Son 27 siglos de historia. Salamanca ha vivido muchas cosas y ha habido muchas pandemias. Ha vivido la peste, la gripe, la guerra... Aquí hay conocimiento, tenemos la Universidad más antigua. Es una ciudad milenaria. Por ello, nosotros tenemos un plus, sobre todo para esta Semana Santa, un plus tan personal que precisamente es muy necesario. Hay lugares que están cargados desde siempre de una movilidad y de una historia, pues no hay lugar en toda Castilla León, con perdón de la gente de otros lugares de origen, que tenga una historia tan cargada y tan peculiar como Salamanca. Aquí han ocurrido siempre cosas a lo largo de los siglos, en cualquier siglo que escojas.