Salamanca

La Diputación lanza protocolos de gestión de agua para 316 municipios

24 octubre, 2018 08:55

El diputado de Medio Ambiente, Manuel Rufino, ha comparecido este martes en la Sala de Comarcas del palacio de La Salina para informar sobre los protocolos de autocontrol y gestión del abastecimiento de agua de consumo humano que repartirá a un total de 316 municipios y 10 mancomunidades de la provincia de Salamanca “El agua es un bien esencial y queremos dar a los pueblos la mejor calidad que podamos”, ha señalado.

De igual manera, Rufino recuerda que el agua es una competencia municipal, aunque reconoce que la Diputación se implica al máximo para ayudar, especialmente, a las localidades de menor tamaño con el objetivo de mejorar el servicio. Por esta razón, ha impulsado estos protocolos que deben actualizarse, según ha explicado, cada cinco años. “ Es un protocolo pormenorizado que incluye las especificidades técnicas del agua y cómo actuar en caso de incidencia”.

De este modo, la institución provincial ha lanzado una serie de cursos de formación para inculcar al personar responsable los métodos de aplicación de estos protocolos. En este momento arrancan tres de ellos en la ciudad de Salamanca, Vitigudino y Ciudad Rodrigo en los que participan funcionarios pertenecientes a 46 municipios. “Estos protocolos hacen posible que podamos hablar de una gestión eficiente de este recurso desde un punto de vista de la calidad y también medioambiental”, ha recordado el diputado.

Según ha explicado a los medios de comunicación, la realización de los protocolos han tenido un coste aproximado de 20.000 euros. “Hemos hecho un esfuerzo importante para actualizar todos los protocolos adheridos a Diputación. En ellos, se especifica quién es el responsable del agua en cada municipio, de dónde provine el agua, y hay que registrar las incidencias para dar comunicación a la autoridad sanitaria correspondiente”.

Entre las incidencias que pueden surgir en relación con el consumo de agua en los municipios está el registro de altos niveles de arsénico, turbidez u otros tipos de contaminación. “El protocolo dice cómo actuar si el agua está fuera de los rangos habituales, refleja los riesgos y ofrece las soluciones técnicas adecuadas a realizar en cada caso”, ha concluido.