La consejera de Educación, María Pardo, presenta las principales novedades y líneas de actuación del nuevo curso escolar.
Castilla y León inicia el curso con 348.756 alumnos, récord en FP y escuelas rurales abiertas con solo 3 niños
Se mantiene prácticamente estable el alumnado ante el inminente comienzo de las clases, mientras crecen con fuerza el primer ciclo de Infantil y la Formación Profesional, que supera ya los 51.000 matriculados
Más información: María Pardo, la nueva consejera de Educación de Castilla y León: una doctora 'cum laude' al frente del mejor sistema de España
Castilla y León afronta el inminente comienzo del nuevo curso escolar con 348.756 alumnos, una cifra prácticamente idéntica a la registrada el pasado año, cuando el sistema educativo de la Comunidad contó con 348.997 estudiantes.
El descenso es de apenas un 0,07%, aunque detrás de esta estabilidad global se esconden tendencias muy diferentes: el crecimiento de la Educación Infantil de primer ciclo y, especialmente, el nuevo récord de alumnado en Formación Profesional.
La consejera de Educación, María Pardo, presentó este viernes las principales novedades y líneas de actuación del nuevo curso, que, según destacó, supone “la continuidad de un proyecto educativo” que se enfrenta también a “nuevos retos y oportunidades”.
Pardo quiso poner en valor el trabajo desarrollado durante los últimos meses por los profesionales de la enseñanza para tener todo preparado ante la vuelta a las aulas.
“Hay un enorme trabajo de los profesionales de la educación en los últimos meses y todo está preparado para que comience un nuevo curso con garantías, seguridad y fortaleza”, señaló.
La consejera defendió además la posición del sistema educativo de Castilla y León, “uno de los mejor valorados por todos los estamentos”, y avanzó que el nuevo curso llega “cargado de iniciativas y mejoras”.
Todas ellas con un objetivo: “Fortalecer el sistema educativo”.
La FP alcanza una cifra récord de 51.030 alumnos
Uno de los principales motores del crecimiento vuelve a ser la Formación Profesional, que alcanza este curso los 51.030 alumnos, frente a los 50.029 del anterior, lo que supone un incremento del 2% y una nueva cifra récord.
El crecimiento confirma una tendencia consolidada en los últimos años. Desde el curso 2021-2022, la FP ha ganado más de 8.000 alumnos en Castilla y León, impulsada por el aumento de titulaciones y por una oferta que la Consejería considera la más amplia de su historia.
“La Formación Profesional sigue siendo muy atractiva y es una de las enseñanzas que más crece”, destacó Pardo, quien subrayó también la incorporación de nuevos ciclos tanto en modalidad presencial como virtual.
El aumento de alumnado en FP se sitúa entre los datos más llamativos de un curso marcado, en términos generales, por la estabilidad de las cifras.
El primer ciclo de Infantil, la etapa que más crece
El otro gran incremento se produce en la Educación Infantil de primer ciclo, la etapa de 0 a 3 años, que alcanza los 23.669 alumnos, frente a los 21.961 del curso anterior. El crecimiento es del 7,78%, el mayor de todas las etapas educativas.
Pardo vinculó esta evolución con la apuesta de Castilla y León por la gratuidad de la enseñanza de 0 a 3 años, una medida en la que la Comunidad fue pionera. Según destacó, esta política permite a las familias ahorrar alrededor de 2.000 euros por alumno y curso.
La Consejería mantiene además distintos servicios complementarios, como los programas de madrugadores y los comedores escolares, junto a medidas destinadas a favorecer la conciliación, entre ellas la apertura de centros en determinados días no lectivos y durante el mes de julio.
También se destinará cerca de un millón de euros a las ayudas relacionadas con el servicio de comedor.
Por etapas educativas, la evolución es desigual. La Educación Infantil de segundo ciclo pierde alumnado y pasa de 43.675 a 42.029 estudiantes, un descenso del 3,77%.
También baja la Educación Primaria, que contará con 111.298 alumnos, frente a los 112.778 del pasado curso.
La tendencia cambia en la Educación Secundaria Obligatoria, que gana estudiantes y alcanza los 88.274 alumnos, frente a los 87.669 del año anterior, lo que representa un aumento del 0,69%.
El Bachillerato, por su parte, registra un descenso del 1,43%, hasta situarse en 30.741 alumnos, frente a los 31.187 del curso anterior.
La Educación Especial también crece y pasa de 1.698 a 1.715 estudiantes, un incremento cercano al 1%.
En conjunto, la Consejería resume la situación con una fotografía de “cifras estables, casi idénticas” a las del curso pasado, aunque con “llamativos ascensos” en Infantil y Formación Profesional.
Valladolid lidera el crecimiento provincial
La evolución del alumnado tampoco será uniforme en el conjunto de las nueve provincias. Valladolid protagoniza el mayor incremento, con un crecimiento del 1,44%, seguida de Soria, con un 0,48%; León, con un 0,40%; y Segovia, con un 0,2%.
En el lado contrario se sitúan Ávila, que pierde un 1,72% de alumnado, y Salamanca, con un descenso del 1,61%. También bajan las cifras en Zamora, un 1,17%; Burgos, un 0,69%; y Palencia, un 0,27%.
Más profesores y mejoras laborales
El nuevo curso comenzará también con un aumento de la plantilla docente. Castilla y León contará con 37.704 profesores, frente a los 36.523 del curso anterior, según los datos facilitados por la Consejería.
Pardo calificó el incremento de “claro aumento” y cifró en 551 profesionales más la incorporación a las aulas, lo que supone un crecimiento del 1,51%.
Del total, 29.318 docentes trabajan en centros públicos, mientras que 7.756 lo hacen en la enseñanza concertada.
El incremento de profesionales llega acompañado, además, de mejoras en las condiciones laborales tras el acuerdo alcanzado con el sector educativo. Entre las novedades figuran mejoras relacionadas con las tutorías y una reducción de jornada para los profesionales mayores de 55 años.
Escuelas abiertas con solo tres alumnos
Uno de los datos más singulares del nuevo curso vuelve a estar en el medio rural. Castilla y León mantendrá abiertos centros educativos con apenas tres o cuatro alumnos, una situación que la Consejería defiende como una de las principales apuestas para garantizar la continuidad de los servicios públicos en los pequeños municipios.
“Somos de las pocas comunidades que mantienen centros abiertos con tres y cuatro alumnos. Llegamos donde nadie más lo hace”, destacó la consejera.
La previsión inicial para este curso contempla 18 centros con solo tres alumnos, frente a los 14 que se encontraban en esta situación el pasado año. En el caso de los colegios con cuatro estudiantes, la previsión es de 12 centros, una cifra inferior a los 30 registrados el curso anterior.
Pardo precisó que estas cifras todavía pueden variar en los próximos días, coincidiendo con los últimos movimientos de matrícula antes del inicio de las clases.
La continuidad de estos centros forma parte de la estrategia de la Consejería para sostener la escuela rural y evitar que la falta de alumnado provoque el cierre de colegios en los pueblos más pequeños.