El consejero de Economía y Hacienda y portavoz, Carlos Fernández Carriedo, comparece en rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno. ICAL
Carriedo fija como punto de partida para negociar la financiación autonómica que el Gobierno retire su propuesta
La Junta acusa al Ejecutivo central de utilizar los recursos para sanidad, educación y servicios sociales como “moneda de cambio” y rechaza una condonación de deuda que perjudica a Castilla y León.
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La Junta de Castilla y León considera que cualquier negociación sobre la financiación autonómica debe comenzar con la retirada de la propuesta del Gobierno de España.
El portavoz del Ejecutivo autonómico, Carlos Fernández Carriedo, ha señalado que ese sería el punto de partida para abordar un posible diálogo antes del Consejo de Política Fiscal y Financiera.
Carriedo se ha pronunciado después de que el secretario de Organización del PSOE de Castilla y León ofreciera negociar una posición común.
“Nosotros no descartamos que el Gobierno pueda retirar esta propuesta”, ha afirmado.
Sin embargo, ha mostrado pocas esperanzas de que el Ejecutivo central dé marcha atrás porque, a su juicio, antepone los intereses del presidente del Gobierno a los del conjunto del país.
La Junta sostiene que existe un rechazo generalizado al planteamiento, salvo entre los partidos independentistas que apoyan al Gobierno.
Carriedo considera que la financiación autonómica no puede utilizarse para asegurar apoyos parlamentarios ni prolongar la legislatura.
“La financiación autonómica no puede ser nunca moneda de cambio para mantener a un Gobierno en el poder”, ha defendido.
El portavoz ha recordado que estos recursos financian servicios esenciales como la sanidad, la educación y los servicios sociales.
A su juicio, el Gobierno los utiliza para satisfacer las exigencias de sus socios independentistas y garantizar su continuidad.
“El Gobierno está utilizando la financiación de la sanidad, la educación y los servicios sociales como moneda de cambio para contentar a sus socios separatistas”, ha denunciado.
Rechazo a la condonación de deuda
Carriedo también ha criticado la denominada condonación de la deuda autonómica.
La Junta considera que no se trata de un alivio financiero, sino de trasladar al conjunto de los españoles las obligaciones asumidas por determinadas comunidades.
El portavoz ha definido la iniciativa como una “mutualización de la deuda separatista”.
“Los ciudadanos de Castilla y León, que estamos acostumbrados a pagar nuestras deudas, ahora resulta que tenemos que pagar las deudas de los demás”, ha lamentado.
Carriedo sostiene que la medida perjudica a las comunidades que han mantenido una gestión financiera más responsable.
También ha acusado al Gobierno de utilizar los impuestos de todos los españoles para pagar un “precio político” a los partidos independentistas.
La Junta insiste en que cualquier reforma del sistema debe negociarse de forma multilateral y responder al coste real de los servicios públicos.
Castilla y León reclama que el modelo tenga en cuenta la extensión territorial, la dispersión, el envejecimiento y el elevado número de municipios.
El Ejecutivo autonómico defiende que prestar servicios en una comunidad extensa y poco poblada resulta más caro que hacerlo en territorios con la población concentrada.
La Junta mantiene abierta la posibilidad de diálogo, pero sitúa la retirada de la propuesta estatal como el primer paso para negociar.