Blanca Portillo.

Blanca Portillo. EFE

Ávila

El refugio de Blanca Portillo: tiene un castillo gótico del siglo XV y monumentos declarados Bien de Interés Cultural

La popular actriz ha encontrado en uno de los municipios más atractivos su particular "pueblito" para escapar del ruido de Madrid.

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Los famosos han encontrado en Castilla y León su lugar favorito para escapar de la rutina. Y las razones sobran.

Y por eso muchos han convertido algún rincón de la Comunidad en su particular paraíso, ese refugio al que regresar siempre que tienen ocasión para relajarse, desconectar y huir del ajetreo de las grandes ciudades.

Uno de esos nombres es el de Blanca Portillo. La popular actriz madrileña encontró hace años su particular refugio en la provincia de Ávila.

Quedó tan prendada de este municipio que, después de varias visitas, decidió dar un paso más: comprarse una casa en la zona del pantano.

Su destino fue Arenas de San Pedro, una de las localidades más conocidas y visitadas del sur de Ávila.

Está situada a los pies de la Sierra de Gredos y rodeada de agua, vegetación, historia y algunos de los monumentos más destacados de la provincia.

“Yo soy de Madrid, urbanita absolutamente, pero siempre he echado de menos tener pueblo. Ahora tengo una casa en Arenas de San Pedro y yo siento que ese es mi pueblito”.

Así lo confesó Blanca Portillo a Jesús Calleja durante una entrevista televisiva.

Una declaración que resume a la perfección la relación que la actriz mantiene con esta localidad abulense.

Porque Arenas de San Pedro se ha convertido para ella en mucho más que un lugar de vacaciones.

Su “pueblito”

Los viajes de Blanca Portillo a la provincia de Ávila son frecuentes.

Cada vez que puede, la actriz deja atrás el ritmo de Madrid para refugiarse en este rincón del sur de Castilla y León.

Allí disfruta de algunos de los pequeños placeres que ofrece la vida lejos de la ciudad: largos paseos, tranquilidad y contacto directo con la naturaleza.

De hecho, la propia actriz ha compartido en alguna ocasión imágenes de sus escapadas por la zona.

En febrero de 2024, Portillo dejaba constancia de su amor por Arenas de San Pedro en una publicación en redes sociales junto a varias fotografías disfrutando del entorno con Eduardo, su mascota.

«Amo pasear con Eduardo, disfrutar de la naturaleza, oler con él el amor en el aire... Arenas de San Pedro está pletórico de vida, de colores increíbles y de luz especial. Y mi amor y yo gozándolo todo juntos. Gracias vida».

Y razones no le faltan.

A los pies de Gredos y rodeado de agua

Arenas de San Pedro cuenta con una ubicación privilegiada.

Situado al sur de la Sierra de Gredos y dentro del entorno del Parque Regional de la Sierra de Gredos, el municipio se encuentra rodeado de una exuberante vegetación y de numerosos cursos de agua que descienden desde las cumbres.

Los ríos Arbillas, Arenal, Riocuevas, Pelayo y Avellaneda forman parte de un paisaje que se convierte en uno de los principales reclamos turísticos de la localidad.

Un escenario especialmente atractivo durante los meses de verano, cuando Arenas de San Pedro se llena de visitantes que buscan escapar de las altas temperaturas y disfrutar de sus paisajes, sus aguas y sus numerosos rincones naturales.

Ese contacto permanente con Gredos es, sin duda, uno de los grandes secretos del municipio y uno de los ingredientes que explican el flechazo de Blanca Portillo.

Pero la naturaleza es solo una parte de la historia.

Un castillo que guarda siglos de historia

Entre el patrimonio material histórico del municipio figuran tres edificios históricos declarados bien de interés cultural.

Uno de sus grandes símbolos es el Castillo del Condestable Dávalos, conocido también como el Castillo de la Triste Condesa, una impresionante fortaleza de estilo gótico construida entre finales del siglo XIV y comienzos del XV.

El castillo fue levantado por el condestable Ruy López Dávalos y, con el paso de los años, quedó ligado a algunos de los personajes más relevantes de la historia castellana.

Entre ellos, Álvaro de Luna y su esposa, Juana de Pimentel, conocida como la Triste Condesa, una de las figuras históricas más vinculadas a esta fortaleza.

Hoy, el castillo continúa siendo uno de los grandes reclamos de Arenas de San Pedro y una visita imprescindible para quienes quieren descubrir el pasado de la localidad.

Una monumental silueta que se suma a la belleza natural de Gredos y que convierte a este municipio en uno de esos lugares donde la historia y el paisaje parecen caminar de la mano.

Otro de los grandes tesoros de Arenas de San Pedro es el Palacio de la Mosquera, también conocido como el Palacio del Infante Don Luis de Borbón y Farnesio.

Se trata de uno de los edificios históricos más importantes de la localidad y una de las grandes joyas de su patrimonio artístico.

El municipio cuenta, de hecho, con varios monumentos declarados Bien de Interés Cultural, entre ellos el Castillo del Condestable Dávalos, el Palacio de la Mosquera y el convento de San Pedro de Alcántara.

Pero el encanto de Arenas no termina en sus grandes edificios.

Su casco antiguo invita a perderse sin prisas por sus calles y descubrir una localidad que conserva numerosos testimonios de su pasado. Entre ellos, la Iglesia de Nuestra Señora del Amor Hermoso, uno de los principales puntos de interés de la villa.

A estos se suman otros rincones y monumentos como el Rollo Jurisdiccional, el Santuario de San Pedro de Alcántara, la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción y los vestigios de sus antiguos barrios musulmán y judío.

Un recorrido por diferentes épocas que convierte un simple paseo por Arenas de San Pedro en un auténtico viaje por la historia.

El puente que conquista a los visitantes

Entre los rincones más fotografiados y visitados de la localidad destaca también el Puente Medieval de Aquelcabos.

De origen medieval, fue construido sobre un puente anterior, circunstancia de la que procede su curioso nombre.

Durante siglos fue utilizado para diferentes actividades, entre ellas la trashumancia, y en época medieval quienes lo atravesaban debían hacer frente al conocido derecho de pontazgo.

Hoy es uno de los lugares que mejor refleja el encanto histórico de Arenas de San Pedro y uno de esos puntos que permiten detenerse, observar el paisaje y disfrutar de una panorámica privilegiada.

Arenas de San Pedro, capital de la comarca que lleva su nombre, cuenta con más de 6.000 habitantes y engloba también los núcleos de Ramacastañas, La Parra y Hontanares.

Pero sus cifras no explican por sí solas su atractivo.

Lo que convierte a esta localidad en uno de los municipios más famosos y visitados de Ávila es esa combinación difícil de encontrar en otros lugares: la fuerza de la naturaleza de Gredos, el sonido del agua, un patrimonio histórico monumental y el ambiente tranquilo de un pueblo en el que parece que el tiempo avanza a otro ritmo.

Una mezcla que cada año atrae a centenares de visitantes y que también ha conquistado a rostros conocidos. Entre ellos, Blanca Portillo.