Mariano Blanco Guerra, coordinador  del Centro Coordinador de Emergencias (CCE) de la Agencia de Protección Civil y de Emergencias de Castilla y León (APCE).

Mariano Blanco Guerra, coordinador del Centro Coordinador de Emergencias (CCE) de la Agencia de Protección Civil y de Emergencias de Castilla y León (APCE). Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

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Mariano (40), el faro del Centro Coordinador de Emergencias en CyL: "Me marcó un accidente de helicóptero con tres fallecidos”

Desde el Centro Coordinador de Emergencias, que nació en 2006, un equipo de profesionales hace una labor encomiable para evitar desgracias.

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“En Castilla y León el Centro Coordinador de Emergencias de Protección Civil lleva trabajando desde 2006. Es un centro pionero a nivel nacional y, hoy en día, hay muchas comunidades autónomas que no tienen un organismo similar”, asegura Mariano Blanco Guerra en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

El vallisoletano, a sus 40 años de edad, lleva trabajando un total de 12 en el Centro Coordinador de Emergencias. En la actualidad es el coordinador del Centro Coordinador de Emergencias (CCE) de la Agencia de Protección Civil y de Emergencias de Castilla y León (APCE).

Suma tres años como coordinador, y uno como coordinador responsable. Amante de estar con la familia, con sus dos pequeños, y sin tiempo para mucho más, nos cuenta cómo se trabaja y cuál es su labor en el lugar.

Soy una persona proactiva, empática, autodidacta y un hombre pausado. En ocasiones un poco serio porque me gusta mantener la calma. Ese es el objetivo”, asegura el vallisoletano a este periódico, cualidades que le vienen como anillo al dedo al puesto que desempeña.

Incendios, lluvias, desbordamientos de ríos, rescates en montaña… a todo esto tiene que hacer frente, en el día a día, el Centro Coordinador de Emergencias en nuestra Comunidad.

P.- ¿Cuándo era pequeño ya quería adentrarse en el Centro Coordinador de Emergencias?

R.- Como todos los niños, quería ser astronauta, bombero, o policía. Un poco más mayor quería ser arquitecto, pero menos mal que no tomé ese camino. La crisis de 2008 barrió, casi por completo, dicho sector. Me gusta mucho la naturaleza. La geografía me llamó la atención y acabé estudiándolo. Soy licenciado en Geografía por la Universidad de Valladolid y tengo un Máster en Tecnologías de la Información Geográfica por la Complutense de Madrid.

P.- ¿Cuándo comienza a pensar en el Centro Coordinador de Emergencias?

R.- Cuando estaba acabando la carrera, un amigo me dijo que estaba trabajando en el Centro Coordinador de Emergencias. Desconocía lo que era. En esa época hacía mucha actividad de montaña. Escalaba. Una de las cosas que se gestiona en el centro son esos rescates. Mi amigo me comentaba lo que hacían. Yo había trabajado en una brigada de incendios forestales mientras estudiaba. Al acabar la carrera compartí el currículum y no había plazas, vacantes para cubrir en ese momento. Estudié el Máster y el mismo día que empezaba me dijeron que había un sitio para mí, pero no pude aprovechar la oportunidad.

P.- ¿Cuándo comienza finalmente a trabajar en el centro?

R.- Dos o tres años después de ese momento. Surgió la oportunidad y conseguí entrar definitivamente.

P.- ¿Qué hace el centro?

R.- Hacemos muchas cosas. Se trabaja en distintas fases. Una que es la de preemergencia, o situación normal. Y luego está la de emergencia.

Imagen del Centro Coordinador de Emergencias.

Imagen del Centro Coordinador de Emergencias. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

P.- ¿Qué se hace en cada una de ellas?

R.- En la fase de preemergencia se realizan previsiones meteorológicas, seguimientos de los ríos, de variables que pueden afectar en una emergencia, se analizan protocolos o se realizan entrenamientos mediante simulacros. Ya en esa fase de emergencia, el Centro Coordinador gestiona las que se salen de lo normal. Son las que motivan la activación de un plan de emergencia, de recursos extraordinarios, que se alargan en el tiempo. Son emergencias más complejas, y que, en muchos casos, requieren de conocimientos técnicos o especialización.

P.- ¿Y usted?

R.- Mi trabajo, sobre todo, está enfocado a la supervisión, a la gestión de la emergencia desde el punto de vista de la anticipación, ver un poco más allá cómo evolucionará la emergencia. También hago análisis y propuestas de mejoras en los procedimientos, planificación y gestión de recursos asignados. Y el apoyo técnico cuando existe una emergencia y es requerida.

P.- Incendios, lluvias, nieve, agua… Gestionan de todo.

R.- Sí. El personal que trabaja en el centro es un equipo multidisciplinar. Cada uno tiene una formación. Meteorólogos, químicos, expertos en cartografía, pero todos conocemos los protocolos con los que debemos actuar en cada una de las emergencias. Es un gran equipo de trabajo.

P.- ¿Qué es lo más complicado de una emergencia?

R.- Sin duda el recabar, organizar y compartir la información de manera ordenada, objetiva y rápida. Cuando hay una emergencia hay mucho caos. En el centro gestionamos las emergencias por un teléfono. Para poder tomar decisiones necesitamos saber realmente qué es lo que está ocurriendo. En ocasiones, la gente que llama no tiene toda la información o están nerviosos o en estado de shock. Nosotros tenemos que hacer por recabar la información de la mejor manera posible, organizarla y compartirla a todos los organismos que están interviniendo en la emergencia. De poco nos vale que yo sepa que hay un incendio en la tercera planta de un piso porque se ha quemado una sartén en la que se freían patatas fritas, si no conseguimos que la información llegue de manera exacta al bombero que tiene que intervenir.

P.- Y tener la mente fría…

R.- Una de las cosas que no podemos hacer en el Centro Coordinador de Emergencias es usar apreciaciones personales. No podemos inventarnos la parte de la historia que no nos cuentan.

P.- ¿Qué es lo más complicado de su trabajo?

R.- Lo más difícil es mantener la calma en situaciones de estrés. Ser capaz de anticiparse a las situaciones que puedan darse o no y tener una visión global de la emergencia. No podemos perder el foco de una emergencia que evoluciona.

P.- En ocasiones dependen muchas vidas de ustedes.

R.- Puede ser pretencioso que nosotros pensemos eso. Al final, los que intervienen en las emergencias son los que tienen esa labor. En el CCE trabajamos con protocolos que son relativamente flexibles y que dejan margen al criterio técnico para tomar decisiones. Tenemos claro que si hay alguien que precisa atención sanitaria debemos elegir el recurso o recursos que antes puedan proporcionársela. Tenemos que poner todos los medios y recursos a disposición del ciudadano con el objetivo de que la emergencia se resuelva lo más rápido posible. En cuanto a las vidas, es una variable que tenemos en cuenta pero que, muchas veces, no depende de nosotros.

P.- ¿Fue muy duro el verano pasado por los incendios?

R.- Fueron dos golpes de incendios muy potentes. Uno en julio y el otro en agosto. Cuando hay episodios de emergencias tan largos una de las cosas más importantes es ser capaz de gestionarte emocionalmente. No es lo mismo una emergencia que dura horas que una que se alarga por mucho tiempo.

P.- También las lluvias, las borrascas… que es lo que toca ahora.

R.- Llevamos un mes con un episodio de fenómenos meteorológicos adversos. Se ha sumado un episodio de avenidas que tiene un desgaste emocional muy fuerte. Al final es como vivir en el Día de la Marmota. Todos los días lo mismo y con la situación que no mejora.

P.- ¿Participaron en la gestión de la Dana de la Comunidad Valenciana?

R.- Estuvimos desplazados allí. Desde Castilla y León la Junta envió un dispositivo integral y autónomo que llegó a ser de cientos de personas. Fueron 21 días en los que el Centro tuvo un sobresfuerzo del que estamos orgullosos pero que acaba teniendo un desgaste físico y emocional en el equipo.

Mariano Blanco Guerra en el Centro Coordinador de Emergencias

Mariano Blanco Guerra en el Centro Coordinador de Emergencias Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

P.- ¿Qué es lo más complicado que recuerda de los últimos meses?

R.- Los incendios de este verano fueron realmente intensos, con decenas de localidades evacuadas y con una dinámica atmosférica que no dio tregua.

P.- ¿Cuál es la situación más complicada a la que se ha tenido que enfrentar todo este tiempo?

R.- En el Centro de Emergencias gestionamos muchos incidentes. A mí, personalmente, me marcó un accidente de helicóptero con tres intervinientes fallecidos. El helicóptero era de la Guardia Civil y realizaba un rescate. Marcó un antes y un después en mi trabajo. Entré en el lugar en enero de 2014. Esto fue en agosto. Fue un accidente en el Pico de la Polinosa en León. Fallecieron piloto, copiloto y un rescatador. Muy duro.

P.- Las borrascas están siendo protagonistas estos meses.

R.- Castilla y León no se ha librado de ellas. Del frío, del viento, de las lluvias fuertes y nevadas. Ha generado mucho volumen de trabajo y es un episodio que aún no hemos dado por cerrado.

P.- Hace poco falleció un hombre con una quitanieves en Ávila, ¿cómo lo vivió?

R.- Me pilló a mi trabajando. Nos dieron el aviso de que se había despeñado una quitanieves en la N-502, en Puerto del Pico de Ávila. Este es un claro ejemplo de que no contábamos con una información fidedigna de lo ocurrido. Nos dijeron que se había caído, pero nada más. Activamos todos los recursos disponibles que teníamos. Bomberos por tierra, el helicóptero de rescate y salvamento de Protección Civil de la Junta de Castilla y León, agrupaciones de voluntarios, la Guardia Civil también envió patrullas. Recabamos más información y finalmente nos confirmaron que la persona había fallecido. Bomberos y Guardia Civil resolvieron en zona.

P.- Un golpe anímico duro.

R.- Nosotros intentamos abstraernos de la situación real de lo que ocurre en el lugar. Debemos dejar a un lado las emociones en el caso de las emergencias. Con la familia lo comentas. Cuando sales puedes ser un poco más persona, pero en el Centro hay que ser un profesional. No puedes implicarte emocionalmente con ninguna emergencia porque eso te puede llevar a tomar decisiones no adecuadas.

P.- ¿Ha tenido que afrontar muchos accidentes con fallecidos?

R.- Hay muchísimos. Te vas quedando con cosas concretas.

P.- ¿Cómo ve el futuro?

R.- Como profesional en el sector de las emergencias, creo que está en auge. Se están desarrollando muchas herramientas y poniendo el foco en la protección civil y las emergencias tras el volcán de la Palma, la Dana, el coronavirus. Hemos llegado al punto en el que, en España, ya hay formaciones oficiales regladas orientadas a las emergencias. Eso es algo que hace ver que está en auge.

P.- Objetivo y deseo mirando a ese futuro.

R.- Es importante que las administraciones públicas pongan el foco en la autoprotección para hacer llegar a los ciudadanos de que cada actividad que hacemos entraña un riesgo. Hay que trabajar en difundir la cultura de la autoprotección y hacer ver que el Centro Coordinador de Emergencias existe, mostrando su utilidad, al igual que cualquier otro servicio de emergencia.

P.- Existe y hace un gran trabajo.

R.- Hay organismos que tienen dudas de lo que es el Centro Coordinador de Emergencias de Protección Civil. En Castilla y León se está apostando de forma fuerte por la Protección Civil y las Emergencias. Nadie lo ve hasta el momento de intervenir. En Castilla y León, el Centro Coordinador de Emergencias lleva trabajando desde 2006. Es pionero a nivel nacional y muchas Comunidades no tienen un centro similar. Se están fijando en nosotros para implantarlo.