Región

La provincia sale de romería este Domingo de Pentecostés

21 mayo, 2018 08:43

Este domingo, en el calendario católico se celebra el Domingo de Pentecostés. Esta fecha, antaño de tanto fervor religioso queda para la celebración de varias e interesantes romerías en la provincia de Salamanca. Así, en Cantalapiedra se celebran los actos de Nuestra Señora de la Misericordia; en Horcajo Medianero, la romería de Valdejimena; en Matilla de los Caños, la también romería del Cueto, y, finalmente, en La Alberca, la romería de Majadas Viejas

Concluido el paréntesis invernal, la naturaleza vuelve a la vida al color a la luz y a la esperanza de buenas cosechas. Coincidiendo con este tiempo de primavera, la geografía salmantina resucita con singulares manifestaciones festivas de su más ancestral tradición: como es el Noveno, los Corpus o las romerías que empiezan este fin de semana. La explosión de fiesta ya llegó a nuestras tierras hasta su final, allá por el otoño con las 'madrinas'.

La primavera festiva en los pueblos salmantinos se caracteriza por una de las más genuinas celebraciones que arraigan en el profundo sentir religioso de las gentes y los pueblos de toda la provincia. Las romerías.

Estas celebraciones, donde se mezcla el fervor religioso y la fiesta ligada a la dehesa y el toro, con la charrería como estandarte de las mismas, son celebradas por miles de salmantinos que acuden desde los más lejanos rincones a pedir, rogar o visitar a la Virgen.

Horcajo Medianero, Nuestra Señora de Valdejimena

Romería de Valdejimena./ FALCAO

Una de las primeras romerías arranca el lunes siguiente al domingo de Pentecostés (30 de mayo), en la ermita de Nuestra Señora de Valdejimena, en Horcajo Medianero. Hasta ella acudían desde antiguo los que sufrían padecimientos relacionados con la hidrofobia.

Además de los días festivos del año en que el Santuario de Valdejimena celebraba con cierto esplendor cultos, como en Navidad, San José, la Pascua de Pentecostés, dos han sido los días en que se celebraba la fiesta principal de esta romería, el 9 de septiembre, fiesta de la Natividad de la Virgen, y desde el año 1976, el 15 de agosto, Asunción de la Virgen. Pero ahora la fiesta principal es el domingo de Pentecostés, cuando varios miles de personas se congregan en el lugar para honrar a la Virgen. Antiguamente, como hemos dicho, se buscaba en ella la protección contra la rabia, como también era protectora ante la sequía, así dice la canción "Virgen de Valdejimena, tú que tienes el poder, quita el candado a las nubes para que empice a llover".

Al igual que en otros lugares con ermitas y romerías, antaño era inconcebible hablar de la romería de Valdejimena sin los festejos taurinos, tal es así, que existe un documento de 1698 que habla de la celebración de un festejo taurino. Y algunos años, había hasta diez y doce toros donados para su lidia.

Matilla de los Caños, Virgen del Cueto, patrona de los ganadaderos

Romería de El Cueto

Se suele decir que el día de Pentecostés, todos los caminos conducen a El Cueto. Cuando la Virgen sale en procesión, los cofrades, porque goza de una cofradía muy extendida, se disputan portar las andas. Esta procesión, alrededor de la ermita, es de una gran plasticidad. Los bailes charros se dan la mano con el canto de La Salve al finalizar la misa, Salve que compuso para Nuestra Señora del Cueto Aníbal Sánchez Fraile.

Ser cofrade de la Virgen del Cueto es un asunto muy enraizado entre los ganaderos de las fincas de la zona. Así, María Lourdes Martín de Pérez-Tabernero, propietarios de la finca Matilla, asegura que "yo hice cofrades a mis hijos Alipio y Juan, nada más nacer".

Esta romería era de las más celebradas y concurridas en los alrededores de la capital. También, antaño, se celebraban interesantes festejos taurinos, llegando a convertirse en elemento esencial de la romería. Pero es que en El Cueto, donde figuraba como en lo más alto Alipio Pérez-Tabernero, padre, toreaban las primeras figuras, y hablamos de Juan Belmonte, en 1920, de la mano de Argimiro Pérez Tabernero. Pero también lo hicieron Joselito, El Viti, Camino, Juli Robles (que era cofrade de la Virgen)...

La Alberca, romería de Majadas Viejas

Romería de Majadas Viejas en La Alberca./ FALCAO

Cuenta la leyenda que Don Rodrigo, después de perder el trono en la batalla de Segoyuela de Cornejas, se refugió en estas sierras, y escondió una Virgen que acostumbraba a llevar en sus batallas. Esta Virgen fue encontrada por un ermitaño, Froilán Porqueiro, del vecino pueblo de Monforte, y que los vecinos de La Alberca levantaron una ermita donde honrar a la Virgen; sería llamada Virgen de Majadas Viejas, porque apareció en un lugar donde los pastores levantaban sus cabañas y donde llevaban al rebaño, y en su honor el día de Pentecostés se celebraría una romería en honor a la Virgen.

Esta romería se sigue celebrando desde tiempo inmemorial, y ese día, la Virgen es sacada en procesión, después de una misa en la ermita levantada en su honor. Los niños bailan las danzas a la Virgen, y por la tarde después del rosario, se lleva en procesión a la Virgen, a las mismas peñas donde apareció, y allí se representa una loa, o auto sacramental donde se conmemora la aparición de la Virgen. Finalizada la loa, la plaza de la ermita es testigo de una capea popular.

Cantalapiedra, Nuestra Señora de la Misericordia

Nuestra Señora de la Misericordia en Cantalapiedra./ J. HOLGUERA

Según los documentos de la parroquia, esta fiesta comenzó a celebrarse el 15 de agosto y 8 de septiembre, fiestas de la Asunción y de la Natividad de la Virgen. Pero, a partir del siglo XVIII, la fiesta principal se traslada al lunes de Pentecostés. Y, para centrarla, en 1986 ya queda establecida el Domingo de Pentecostés.

Entre sus actos está la misa mayor, que se canta al estilo tradicional, así como la procesión y la ofrenda alrededor de la ermita, que consiguen levantar gran fervor entre los fieles. Una de las costumbres de esta romería es cuando las madres 'ofrecen' sus hijos a la Virgen, mediante un beso a la Imagen. Posteriormente, si se cumple la tradición, se 'baila la Virgen', ritmo que marca desde antaño la 'Taranina', a base de dulzaina y redolante. Quienes danzan suelen bailar tres 'taraninas', antes de iniciar el 'Paleao'. Tras más de dos horas de bailes y más bailes, los presentes realizan las ofrendas, y pujan por meter a la Virgen en la ermita, que data del siglo XVI, y, finalmente, se le canta La Salve.

Los Corpus

Corpus en Béjar./ FALCAO

Y, a continuación, llegan los Corpus que, en esta provincia 'relucen' más que el sol. Son muchos pueblos los que tienen en el Corpus Christi su fiesta mayor y con tradiciones y ritos enraizados en la más ancestral cultura: Béjar con sus Hombres de Musgo, La Alberca, Vitigudino, La Fuente de San Esteban, El Cubo de Don Sancho, Aldeatejada, Villares de la Reina, Cabrerizos...  Cuando los pétalos de rosa el romero el tomillo invaden con sus perfumes los rincones de los pueblos dando vida a altares donde se venera al 'Señor'.

(Textos archivo Luis Falcão)