Región

Las gasolineras reclaman más control sobre estaciones ‘fantasma’ y ‘low cost’

25 febrero, 2018 13:15

El sector del transporte en Salamanca está inevitablemente relacionado con el consumo de carburantes. Un sector que, según el presidente de la asociación de estaciones de servicio de Salamanca, Lorenzo Colomo, perteneciente a la Confederación Empresarios de Salamanca (CES), pasa por una situación comprometida y preocupante por la proliferación de las gasolineras ‘fantasma’ y ‘low cost’.

“No tienen que ver con gasolineras tradicionales, son puntos de suministro más bien”, puntualiza Colomo, quien lamenta la multa que propone la Unión Europea a las comunidades autónomas que obliguen en las gasolineras a tener trabajadores que atiendan a los clientes, como ocurre en Castilla y León, donde la eliminación de gasolineras sin personal puede generar unos doscientos empleos.

Así, advierte el presidente de las estaciones de servicio salmantinas, “volveremos a ver que no se atiende a los clientes, pero lo que es más preocupante, a discapacitados o a no solucionar un problema o revisar las medidas de los depósitos”. Porque, “para desgracia del sector, aquí están las estaciones más baratas de España, lo que están haciendo es bajar el precio a costa de no tener personal y de ofrecer combustibles sin aditivos”.

Superados los peores años de la crisis, el consumo de combustible vuelve a aumentar en la provincia de Salamanca. “Hemos pasado unos años muy malos, entre 2010 y 2014, bajó a nivel nacional”, pero también afectó el ‘céntimo sanitario’ de la Junta de Castilla y León, un impuesto a los hidrocarburos que encareció el precio del litro al consumidor y propició que los transportistas repostaran en el País Vasco o Extremadura en lugar de como hacían siempre, en la provincia charra, por ser el eje de sus rutas comerciales.

“Hubo muchas estaciones de servicio que perdieron un 30% de ventas, incluso alguna cerró, pero poco a poco se va superando. Son errores políticos que cuestan mucho dinero a los empresarios”, puntualiza Colomo. Y es que el 65% de las ventas en combustible se realizan a transportistas, pues por Salamanca pasan dos de las principales arterias de comunicaciones por carreteras, las autovías A-62 que une Portugal con Europa y la A-66 Ruta de la Plata que une el norte y sur de España.

Por eso, reclama más seguridad jurídica a las administraciones, “que no dependamos de decisiones como el céntimo sanitario o la desigualdad entre estaciones de servicio y puntos de suministro”. Así, pone como ejemplo las cooperativas surgidas para abastecer a sus socios pero que después extienden los carburantes a todos los habitantes de una determinada localidad o incluso de la comarca, incumpliendo las normativas de seguridad y las exigencias de Industria. “Hay ya suficientes estaciones de servicio para cubrir la demanda de los transportistas, cada vez más profesionalizadas y adaptadas al sector”.