Carlos Martínez.

Carlos Martínez.

Opinión Puntadas con hilo

Martínez devorado por Saturno

"Si los socialistas no obtienen un triunfo electoral que les permita gobernar en solitario o en compañía de algún partido provincialista, Carlos Martínez irá directo al panteón de hombres ilustres”, asegura José Antonio Lobato.

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No, esto no va de planetas. Frío, frio. Acertijo, acertijo. Pudiera suceder que el PSOE no resulte victorioso en las elecciones autonómicas de este próximo domingo. Aunque los sondeos demoscópicos así lo pronostican. El líder socialista en Castilla y León, Carlos Martínez, merece el beneficio de la duda. Mirado con buenos ojos transmite simpatía y desenfado, atributos por si solos insuficientes para ser presidente del gobierno regional. La política es cruel, tanto como verdugo de guillotina en la Revolución Francesa. De nada servirá a Martínez poner cara de arrobo místico frente a Sánchez. También María Antonieta pisó accidentalmente a su ejecutor y la hoja afilada cayó implacable sobre su regia testa.

Si los socialistas no obtienen un triunfo electoral que les permita gobernar en solitario o en compañía de algún partido provincialista, Carlos Martínez irá directo al “panteón de hombres ilustres” donde el PSOE entierra a los líderes que fracasaron en su asalto al Palacio de la Asunción. En tamaño fortín que no ceden los populares desde hace casi cuarenta años, desde los matacanes de sus almenas se derrama agua hirviendo y pez.

Sánchez no atesora la virtud de la piedad. Ni comparte la opinión de su correligionario Rubalcaba “Los españoles somos gente que entierra muy bien”. Si Martínez obtiene un mal resultado en las urnas a lo sumo será incluido en listas para los comicios municipales, pero puede que nunca repita como candidato a presidir la Junta de Castilla y León. Por no aprobar en primera convocatoria solo tendrá plaza para encabezar la nómina de los socialistas para el ayuntamiento de Soria, capital de la que ya es regidor.

Es un pésimo eslogan “Carlos Martínez, un alcalde para Castilla y León”. El PSOE debería hacer un “sin pa” y dejar una deuda incobrable a la agencia que en un rato de espesura diese a luz a la frasecita. Los publicistas no son infalibles y en ocasiones su "brainstorming" engendra monstruos, como en los sueños después de una cena copiosa. Martínez y alcalde, dos vocablos que brotaron inseparables de la tormenta de ideas. Entrelazados en madeja como el NO8DO de la ciudad de Sevilla.

Ese Martínez de tierras sorianas - que partió de esa bella “Soria pura cabeza de Extremadura” a hacer las Américas para agasajar a Sánchez- debiera recordar la célebre frase de Alfonso Fernández de Coronel “Castilla face a los omes, é los gasta”. Así se expresó ante Pedro I de Castilla “El cruel” antes de ser ejecutado. En Palacio de la Moncloa ahora habita también un tal Pedro Sánchez “El inconmovible”. Si Carlos Martínez no gana Castilla y León para el PSOE, será vilipendiado con pena de destierro para partir hacía la bien cantada Soria.

Los pinceles de Pedro Sánchez dibujan “Pinturas Negras”. Si Martínez no expugna el baluarte de Castilla y León se convertirá en personaje de “Saturno devorando a su hijo”. El genial Goya mostró al dios romano Saturno devorando furiosamente a uno de sus hijos, para no ser destronado. Pedro I “El inconmovible” deglutirá a alcalde Martínez si en el altar de sacrificios no ofrece la regalía de Castilla y León.

Cuarenta años en la oposición ha convertido al PSOE en una trituradora de líderes. Su historia en estas cuatro décadas está cuajada de nombres para inscribir una la lápida, como las de los “caídos” del bando nacionalista en la guerra “incivil” que pendían de las paredes de iglesia: Juan José Laborda, Jesús Quijano, Jaime González, Ángel Villalba, Óscar López, Luis Tudanca. Caídos por el PSOE y no presentes.

Cualquier partido y no solo el socialismo se quedaría sin cuadros después de cuatro décadas chupando banquillo. Martínez se juega su propio futuro político en las elecciones de este próximo domingo. Lo malo es que lo sabe, por eso afirma que es ante todo socialista, que no “sanchista”. No es fácil la doble contabilidad, los dos mundos de la esquizofrenia.

Si Martínez no triunfa en las urnas del 15-M, se arrellanará en la banca. El “míster” -Sánchez- decidirá si finalmente juega el partido para la alcaldía de Soria. Los entrenadores mueven a goleadores, no a quienes fallan balón en portería.