Opinión

Trileros contra la militancia

15 enero, 2017 20:42

Ya se han hecho realidad los peores presagios que los militantes socialistas creían que tendrían lugar. Ayer el Comité Federal, por decisión unilateral de la Gestora, quien no aceptó votar una propuesta de resolución con calendario alternativo para que en vez de en junio, fuese en abril el Congreso Extraordinario, se impuso a la voz de la militancia.

El presidente de la cuestionada gestora, apeló a la lealtad, mientras llamaba desleales a los militantes, que de forma reiterada han solicitado que el proceso de primarias no se alargara más allá del mes de abril, y por ende el Congreso más allá de mayo.

Es comprensible que la gestora haya decidido desoír a sus bases, y a la inmensa mayoría de sus barones y baronesas con respecto al calendario interno, ya que hay que adaptarlo a varias cuestiones.

La primera de ellas es a Susana Díaz, quien comenzará su campaña por Castilla y León a finales de esta semana, curiosamente en provincias donde no gobiernan los socialistas, pero sí donde tiene palmeros en sus ejecutivas, me refiero a Salamanca o Palencia. Es triste que se quiera dar un baño de masas entre quienes no representan en sus propias provincias a sus militantes, y cada vez tienen peores resultados electorales, curiosamente lo que ocurre en Andalucía. Pero el autoengaño es algo que está al orden del día últimamente en el PSOE.

La segunda adaptación se hace en torno a la “sorprendente” candidatura de Patxi López, quien ahora pretende encarnar la renovación y abrir la conocida como “tercera vía” en la pugna por la Secretaría General del PSOE. Quien hasta hace 100 días fuera firme defensor del SG, si, ese al que forzaron a dimitir por cumplir con el mandato de los militantes, ahora resulta que se enfrenta a él, en el caso de que decida presentarse. Bien es cierto que abriendo esta opción, el único objetivo que se tiene desde el lado “Susanista”, es hacer creer a la militancia, y a la opinión pública, que Patxi López es opuesto a Susana Díaz, cuando es falso, ya que simplemente es una marioneta más, que tiene como objetivo dividir el voto de quienes apoyen a Pedro Sánchez, recortando la distancia entre éste y la andaluza.

Finalmente hay algo que me preocupa tanto como me asusta, y es el supuesto de que Mariano Rajoy, en caso de no aprobar los Presupuestos Generales del Estado, decida convocar elecciones en el mes de mayo, fecha en la que el PSOE estaría sin Secretario General, y aún bajo el mando ilegítimo de la gestora. Es un panorama que o bien han tenido en cuenta desde la gestora para fijar las fechas, a sabiendas de que han pactado con el PP aprobar los presupuestos, o por la contra, para imponer al candidato, o en este caso candidata, que quieren que lidere el PSOE.

Los sucesivos acontecimientos acaecidos en el seno del PSOE, me han hecho pensar en multiplicidad de opciones, y no me parece descabellada la idea de presentar dos candidaturas por el momento, la de Patxi López, y la previsible de Susana Díaz. En el caso de que se decidan convocar nuevos comicios, por supuesto, por motivos de urgencia, se anularía el proceso de primarias, presentando su renuncia del mismo, el ex lehendakari, e imponiendo a Susana Díaz, ya que es como siempre ha obtenido cargos orgánicos, por “dedoelección”.

En este juego de trileros, representados por la gestora y los “Susanistas”, quien es vapuleada, es la militancia, su derecho de decisión y opinión, ya que en la actualidad ni siquiera la mayoría de delegados en el Comité Federal, representa el sentir mayoritario de las bases del partido.

Los trileros, han mostrado el objeto escondido, que no es otra cosa que la pugna por la Secretaría General, pero el juego de triles acaba de comenzar, abriendo esa “tercera vía”, y moviendo los mismos con el único objetivo de engañar a la militancia, algo que les aseguro, por mucho que lo intenten no conseguirán, porque la diferencia entre trileros y compañeros, es que los primeros parten del engaño, y los segundos de la importancia de los valores, los cuales son fuertes, y permiten diferenciar el engaño de lo que no lo es.