Ismael Bautista en su granja de Alaraz.
Ismael (27), ganadero en un pequeño pueblo que vende el litro de leche a 45 céntimos: “Ahora, la rentabilidad es nula”
El ganadero salmantino, apasionado de lo que hace, dirige la explotación con 200 vacas en la provincia.
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Alaraz es un municipio de la provincia de Salamanca, ubicado en la Comarca de Tierra de Peñaranda. Su excelente ubicación hace que se pueda disfrutar de dos tipos de paisaje que están claramente diferenciados, por un lado, la meseta castellana y por el otro de la Sierra de Gredos.
En la actualidad cuenta con una población de 444 habitantes, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y posee una gran historia que se remonta a la época medieval. Además, ha sabido mantener su esencia rural con la arquitectura tradicional y un ambiente tranquilo que atrae a muchos visitantes, sobre todo en verano.
Allí vive Ismael Bautista Delgado, un joven ganadero de 27 años que lleva toda la vida dedicada a la profesión, pero que, desde hace seis, está al frente de la granja familiar y sufre la subida de precios de producción y la bajada del de la leche.
“Ahora, la rentabilidad es nula. Hemos pasado de cobrar 52 céntimos por el litro de leche a 45 que es lo que nos cuesta a nosotros producirla”, señala, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León, el salmantino.
Ganadero de toda la vida
“Soy un ganadero apasionado de las vacas de leche y del mundo agrícola. Desde muy pequeño he estado en este mundo por tradición familiar y a ello me dedico en la actualidad en mi explotación de Alaraz”, explica Ismael Bautista Delgado a este periódico.
Tiene 27 años y lleva toda la vida en el pueblo salmantino. Cuenta con un Grado Medio de Producción Agropecuaria y un Grado Superior de Ganadería y Asistencia en Sanidad Animal, claves para el desempeño de su trabajo.
Vacas en la granja de Ismael en Alaraz.
Desde los 21 años es el dueño de la explotación. Es amante del frontón, de ir en su quad por el monte, pero, sobre todo, ama lo que hace y su profesión como ganadero, a pesar de todas las trabas que tiene que afrontar en el día a día.
“Pasé mi infancia en el pueblo, jugando con mis amigos y con mi padre en el tractor y con las vacas. Le ayudaba en lo que podía. Siempre he ayudado a mi abuelo, a mis padres y a mis tíos en la granja desde que era pequeño”, asegura orgulloso.
Ahora, él está al mando de la misma, aunque cuenta con la ayuda de su padre Miguel Ángel y de su hermano Andrés.
Su explotación
“Soy el encargado de la gestión de la granja desde hace seis años, aunque desde que tengo uso de razón he estado vinculado a este mundo. Antes era una cooperativa que llevaban mis padres con mis dos tíos. En 2019 mi hermano y yo cogimos el relevo”, añade nuestro entrevistado.
Él es el encargado de la gestión de la granja mientras que su padre, Miguel Ángel y su hermano Andrés se encargan más de la parte de la agricultura.También siembran forrajes para la alimentación del ganado.
“La granja tiene muchos años de vida. La cooperativa se crea en 1995 y lleva el nombre de Bautista Salinero Sociedad Cooperativa. Siempre ha habido vacas de leche en casa, con mis bisabuelos, abuelos, padres y conmigo, pero ahí es cuando comienza a rodar la empresa. Se puede decir que pertenezco a la cuarta generación de ganaderos de la familia”, explica.
Ismael Bautista en su granja en la provincia de Salamanca.
En la actualidad cuenta con una granja de una hectárea con unos 600 metros cuadrados de nave entre almacén y nave ganadera. Allí trabaja él con su hermano y su padre.
Se ubica en Alaraz, en concreto en la Travesía Ronda 52 y cuenta con un total de 200 vacas, de las cuales 85 están en ordeño.
“Mis tíos lo querían dejar y cuando cogí las riendas empecé a modernizar la explotación reformando la sala de ordeño, poniendo ordenadores y collares de actividad a las vacas para mejorar en identificación y actividad. Queremos hacer una nueva granja fuera de esta, pero en la actualidad, el proyecto está parado”, explica.
Parado por la situación del sector, altamente preocupante como vienen denunciando las diferentes organizaciones agrarias.
El precio de la leche
“Al final hemos tenido que firmar los contratos para recoger la leche el 31 de marzo. No nos han plazo ni margen para afrontar esa negociación. Pedíamos una bajada de 3,5 céntimos en el precio de la leche y, al final, han sido un total de 7. Estábamos en los 52 céntimos por litro y ahora nos toca venderlo a 45”, apunta Ismael.
Nuestro protagonista asegura que “por culpa de la guerra les ha subido el precio del combustible, de los piensos y demás” y que “su precio de producción de leche va de los 43 a los 45 céntimos” cuando “en el lineal la leche ha bajado solo un céntimo el litro”.
“Ahora no tenemos ganancias. Producimos a 45 céntimos y vendemos a 45. Es lo comido por lo servido. La manera de sobrevivir y de ser rentable pasa por vender animales para carne, que es lo que estamos haciendo”, apunta.
Una situación insostenible.
Imagen de la granja de Ismael.
Asfixiados
“Apenas tenemos margen de beneficio. Gastos de alimentación para los animales, combustibles, pagar sueldos, impuestos… Nosotros hemos tenido que parar la nueva granja y muchos ganaderos de 50 y 60 años nos cuentan que si esto sigue así tendrán que cerrar”, nos confiesa Ismael.
El joven ama lo que hace. La ganadería. Sus animales. La explotación con la que cuenta. La granja, con fuerte vínculo familiar. Apunta que le “gustaría seguir en el sector” pero que “con estos precios es difícil”.
“Pedimos que hagan cumplir la Ley de la Cadena Alimentaria. Todo para que se firmen contratos por encima del coste de producción. Las centrales no nos han dado margen de negociación y nos tienen asfixiados. Todos tenemos derecho a ganar un poco”, finaliza el ganadero.