El campo

COAG denuncia que el "potente" sector bovino de Castilla y León se puede derrumbar si se relaja el control sanitario

2 marzo, 2021 12:03

Castilla y León cuenta con un potente sector cárnico de bovino cuyas cifras lideran todos los listados nacionales. Según datos del Ministerio de Agricultura, nuestros ganaderos colocaron en los mercados nacionales e internacionales 114.000 toneladas de carne en 2019, la mayor producción de toda España, gracias a la vasta cabaña bovina de la región que cuenta con 1,4 millones de ejemplares, alojados en más de 24.000 explotaciones, de los 6 millones de reses con las que cuenta toda España.

Además, los métodos de producción, muchas veces en extensivo, dotan a la carne bovina de nuestra región de una calidad igualmente referente en los mercados mundiales. No en vano, hasta cinco sellos geográficos o de garantía avalan este beneficio cualitativo.

Y por último, el estado sanitario de la cabaña castellana y leonesa, es, en opinión de productores de otras regiones con mayor prevalencia de enfermedades, “envidiable y prestigioso”. En 2019 se ha producido un nuevo descenso de la prevalencia de tuberculosis bovina hasta descender el número de explotaciones positivas a solo 1, 41 por ciento. Otras regiones productoras exhiben cifras de un 14 por ciento, de un 7 o de un 6, si nos fijamos respectivamente en Castilla-La Mancha, Andalucía o Extremadura.

Todo este engranaje, parece ser que correctamente engrasado, procura que la exportación cárnica fluya con fluidez desde Castilla y León al resto del mundo y los cebaderos funcionen básicamente bien.

El andamiaje se sustenta principalmente en un pilar: la sanidad de la cabaña bovina.  Y vista la crucial relevancia e incidencia de la sanidad en la exportación y en el consumo habitual cárnico, a COAG CASTILLA Y LEÓN le sorprende que todavía haya colectivos y organismos del sector agrario de nuestra región que pidan relajar las medidas sanitarias de nuestra cabaña. Al parecer, se solicita que las inspecciones muestren menos celo y sean más permisivas para evitar que ello ocasionara “molestias” a los ganaderos. Se esconde que es el ganadero el principal beneficiado de una sanidad estricta y prestigiada en los mercados.

Los ganaderos anuncian que hay un perfecto equilibrio ahora mismo en las explotaciones, gracias al buen funcionamiento de la exportación. Si ésta se resintiera mínimamente, los cebaderos comenzarían a colapsarse y el boyante sector se podría derrumbar.

Acabamos de ver como el buque de bandera libia “Karim Allah” ha estado recorriendo el Mediterráneo con 895 terneros a bordo por recibir sendos portazos de las autoridades turcas o libias por dudas en el estado sanitario de las reses, procedentes de cebaderos aragoneses, donde se ha registrado algún foco de lengua azul. Y ello a pesar de que, informa Agricultura, “en el momento de su salida, el transporte estaba amparado por la certificación de las autoridades veterinarias españolas, que garantiza el buen estado sanitario de los animales y el respeto de las condiciones de bienestar del transporte, con arreglo a la normativa comunitaria”.

Y sigue el Ministerio: “El motivo del rechazo se basa en la no aceptación por las autoridades turcas del concepto de zonificación comunitario en materia de sanidad animal. En base a este concepto, las autoridades sanitarias de los Estados miembros pueden zonificar las áreas en las que está presente una determinada enfermedad dentro del territorio de un Estado miembro, distinguiéndolas así de las zonas libres de enfermedad desde las que se pueden exportar animales vivos o productos cárnicos”.

El barco, atracado ahora en el puerto de Cartagena (Murcia), está siendo inspeccionado por las autoridades sanitarias españolas.