Cultura

Los ilustres personajes escondidos por las calles de Valladolid (I)

6 marzo, 2018 00:55

Son muchos los escritores, bailarines o políticos que han tenido una gran relevancia en la historia de Valladolid y que se ubican en sus calles en un homenaje póstumo merecido y que ayuda a ensalzar una labor única que es admirada tanto por los vecinos de la capital del Pisuerga como por los turistas que hasta nuestra ciudad se acercan para beber de la riqueza de la capital de Castilla y León.

“Las esculturas y bustos que vemos por las calles de Valladolid nos sirven de apoyo para hablar de la historia de nuestra ciudad, a la hora de hacer mención a algún acontecimiento importante con artistas como José Zorrilla o imágenes internacionalmente conocidas como la del Conde Ansúrez en la Plaza Mayor”, asegura María Martín, guía oficial de Valladolid.

En un serial de tres escritos vamos a descubrir primero a estos personajes famosos y sumamente importantes para nuestra historia y vamos a destapar alguno de los aspectos más destacados de su producción cultural.

La importancia de José Zorrilla

“José Zorrilla dio a conocer a través de su literatura, con sus Leyendas y Memorias, la historia de Valladolid de una manera perfecta. Fue un poeta reconocido tanto a nivel nacional como internacional y es alabado por todos a día de hoy”, reconoce la María Martín, en declaraciones a www.noticiascyl.com

Es una de las estatuas más conocidas de la ciudad que esculpió Aurelio Rodríguez Carretero en bronce y que fue inaugurada en el año 1900.  El literato se encuentra recitando con un papel y sin olvidarse de la pluma y debajo, quien escucha con atención es una musa alada que porta una lira.

Dos fotógrafos peculiares

Marcelino y Vicente, Vicente y Marcelino, tanto monta monta tanto y de apellido Muñoz, eran dos “fotógrafos que se dedicaban a hacer instantáneas los domingos a la gente que pasaba de excursión por el Campo Grande” y que conseguían “revelar esas imágenes en minutos en lugar de en semanas” lo que les llevó a conseguir un gran prestigio e importancia en la ciudad.

Su escultura se ubica precisamente en el Campo Grande, es de Eduardo Cuadrado y en ella se puede ver a uno de los hermanos con la típica cámara antigua. Además, sus imágenes sirven como archivo de consulta de uno de los puntos más importantes de la capital del Pisuerga para observar su increíble evolución.

Vicente Bailarín Escudero, un hombre polifacético

“Vicente Bailarín escudero fue muy importante a la hora de difundir la ciudad incluso a nivel internacional. No fue solo un bailarín, también ostentaba el privilegio de ser un teórico de la danza muy bueno, actor y cantaor, y al igual que Lola Herrera y Concha Velasco, se encargó de hacer de un fenomenal embajador”, nos cuenta la guía de Valladolid, María Martín.

Nacido en Valladolid, en el seno de una familia humilde, en 1888, el pucelano fue reconocido en 1974, con 87 años, en el Teatro Monumental de Madrid por la Dirección General de Teatro y Espectáculos del Ministerio de Información y Turismo de España que reconoció la grandeza del bailaor. Su estatua se ubica en la acera Recoletos, muy cerca del Campo Grande.

Leopoldo Cano y su brillante labor como poeta y dramaturgo

El Campo Grande es, sin lugar a dudas, un museo al aire libre en el que disfrutar con la presencia de estos ilustres personajes que les venimos presentando y Leopoldo Cano es otro de ellos. Su escultura es de 1936 y está realizada por Juan José Moreno Llebra.

“Leopoldo Cano era un poeta, dramaturgo, miembro de la Real Academia de la Lengua al que se le asigna al realismo y que también cumplió una labor muy importante para la difusión cultural de nuestra ciudad a través de su brillante obra”, afirma Martín.

Cuatro personajes importantísimos en la historia de Valladolid que tienen su recuerdo en forma de esculturas o bustos y que hemos repasado a través de este escrito y de la mano de la guía oficial de la capital del Pisuerga. Mañana, otros cuatro más.