Pedro Sánchez el pasado viernes en el Pleno que tumbó los decretos de vivienda.

Pedro Sánchez el pasado viernes en el Pleno que tumbó los decretos de vivienda. Eduardo Parra Europa Press

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Todo calculado: el PSOE puede ganar y ganará

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Es perfectamente posible. Con la ley de nietos hemos olvidado la gran estafa electoral que hemos sufrido durante estas dos legislaturas, la nacionalización masiva de inmigrantes.

Buena parte de ellos no han venido a trabajar, han venido a cobrar ayudas y a usar servicios. Que siga siendo así depende exclusivamente de que el PSOE vuelva a salir, y si es por ello saldrá. Son en torno a 1.400.000 votantes. Entre 12 y 14 escaños.

Por otra parte, tenemos la Ley de Nietos. El grandísimo complot del grupo de La Puebla en la que interfieren en las votaciones de países exteriores con el voto fraudulento. Solo hay que ver la cantidad de votos que ha obtenido Lula del voto exterior desde España. Nos quieren hacer creer que todos los que han huido de él le han votado ahora.

La estimación de la ley de nietos es de otros 12-14 escaños.

Por supuesto, lo intentarán ocultar groseramente con argumentos como "el PP se quedó a un puñado de votos" del escaño. "Si PP y Vox hubieran ido juntos habrían sacado tal y cual circunscripción"... Como en las anteriores elecciones, esos pocos escaños que conformaron el Frankenstein se sucedieron de la misma manera.

El detonante no es que esto no existiera antes. Esto ya está montado. El detonante es que al PSOE no se le pueden ir 20 escaños en la extrema izquierda. Y el riesgo de las acampadas es precisamente ese, que IU-Podemos-Sumar recupere terreno perdido a nivel electoral, algo que Sánchez ya tiene fagocitado a su favor.

Evidentemente, estamos ante un dictador. Lamentablemente, las elecciones no son una herramienta a favor del pueblo para expulsarlo, y si en el poco probable caso de ser expulsado, el país está ardiendo en todas partes, salvo en las calles, y el fuego pasará también a las calles, jaleado además por los inmigrantes a los que tan alegremente les hemos dejado el destino de nuestros hijos.