Blanca de Baya en su tienda.

Blanca de Baya en su tienda. E.E

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Blanca cierra su tienda del centro de Zaragoza tras 22 años: "Competir con las grandes cadenas es imposible"

La propietaria de BDB, Blanca de Baya, liquida su negocio de decoración con descuentos de hasta el 70 %.

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Zaragoza
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El cartel de 'Liquidación por cierre' lleva colgado desde abril en el escaparate de BDB, Blanca de Baya. Dentro, la tienda sigue llena de lámparas, cojines, muebles y objetos de decoración. La mercancía ha ido saliendo poco a poco, pero todavía quedan muchas piezas esperando una nueva casa.

Después de 22 años al frente de su propio negocio, Blanca ha decidido cerrar.

La razón principal es la jubilación, pero reconoce que "también esta harta de luchar".

Su historia con el comercio comenzó en 2004, en la calle Espoz y Mina. Después pasó por otro local en Zurita antes de instalarse en su actual ubicación, en la calle Canfranc.

Antes de montar su propia tienda, Blanca llevaba años trabajando para otra persona. Con 40 años decidió dar el paso y emprender por su cuenta. "Al principio fue maravilloso. Se monta todo con mucha ilusión, la gente estaba muy receptiva y apreciaba las cosas de calidad", recuerda.

La tienda de BDB de liquidación.

La tienda de BDB de liquidación. E.E

Durante años disfrutó asesorando a sus clientes y ayudándoles a convertir una vivienda en algo más personal. "Cuando veías el resultado y la cara de la gente, esa satisfacción te llenaba. Yo he disfrutado muchísimo con mi trabajo".

Pero esa forma de trabajar, asegura, ha ido cambiando con el paso del tiempo. Blanca considera que el pequeño comercio vive hoy una situación complicada y señala especialmente a internet como uno de los grandes motivos.

"La gente valora la calidad, pero quiere que tenga el mismo precio que Ikea o de las plataformas de internet. Y eso es imposible", sentencia.

Los gastos de un negocio físico, recuerda, son cada vez mayores. "Sube el alquiler, suben los sueldos, sube la Seguridad Social... sube todo". Por eso, competir con las grandes plataformas se ha convertido en una tarea cada vez más difícil.

"Hace años que estar en una tienda es un sufrimiento continuo. Y no hablo solo de la mía. Hablas con una zapatería o con una tienda de ropa y es lo mismo", denuncia.

Una jubilación agridulce

Blanca podría haber seguido trabajando algún tiempo más. Sin embargo, reconoce que la situación del sector ha terminado influyendo en su decisión.

"Si las cosas hubieran sido como cuando yo empecé, a lo mejor habría continuado. Pero tengo la posibilidad de jubilarme y pienso: ¿para qué voy a seguir?", la despedida, por tanto, tiene un punto agridulce.

Se va satisfecha por todos estos años, pero cansada de la incertidumbre, la inversión y el riesgo que supone mantener un negocio.

A pesar de todo, guarda un gran recuerdo de su profesión y, sobre todo, de los clientes que han seguido confiando en ella durante más de dos décadas.

"Tengo una clientela de toda la vida que sigue apreciando las cosas personalizadas. Pero ya no es la mayoría", explica.

Y es que, según Blanca, también ha cambiado nuestra forma de entender la casa. Ahora todas las casas parecen hechas en serie.

Casas sin personalidad

La propietaria de BDB cree que la decoración ha perdido parte de su personalidad. "Ahora todas las casas son en serie porque todo el mundo compra el mismo mueble en el mismo sitio", lamenta.

Para ella, la decoración siempre ha sido algo más que comprar un mueble o una lámpara. Era una forma de hacer que cada vivienda se pareciera un poco más a quien vive en ella.

Blanca en el mostrador de su tienda.

Blanca en el mostrador de su tienda. E.E

Sin embargo, considera que hoy la casa ha perdido peso frente a otras prioridades. "La gente prioriza en viajes, ocio, restaurantes o estética. La casa queda más atrás", explica.

La pandemia fue, curiosamente, una excepción. Durante aquellos meses, al pasar mucho más tiempo en casa, muchas personas decidieron mejorar sus viviendas.

"Esos dos o tres años trabajamos muchísimo. La gente estaba en casa y se animó a arreglarla", recuerda. Después, el consumo volvió a bajar.

Ahora, mientras continúa la liquidación, Blanca sigue atendiendo a los clientes que entran atraídos por los descuentos de hasta el 70 %.

No tiene todavía una fecha definitiva para cerrar, aunque calcula que podría hacerlo antes de que termine el año.