Imagen de archivo de un gato y un perro.

Imagen de archivo de un gato y un perro. iStock

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Ya entró en vigor: la Ley de Bienestar Animal prohíbe la adopción de cachorros con menos de 8 semanas

Durante los dos primeros meses, los animales como perros y gatos necesitan de la madre para desarrollar habilidades básicas de comportamiento.

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Zaragoza
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La Ley de Bienestar Animal en España lleva en vigor varios años, pero aún hay muchos puntos desconocidos entre la sociedad.

Entre otras cosas, regula la adopción y venta de mascotas como perros o gatos, y establece que los cachorros no pueden ser vendidos ni dados en adopción antes de cumplir las ocho semanas de vida.

La norma, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), fija este límite con el objetivo de garantizar el correcto desarrollo físico, emocional y social de los animales durante sus primeras etapas de vida.

En concreto, la disposición aparece recogida en el artículo 58.3 de la ley, donde se indica textualmente que: “No se permitirá la cesión de perros, gatos y hurones de menos de ocho semanas de edad”.

Esto significa que sí es legal adoptar un cachorro o un gatito con dos meses de vida aproximadamente ocho semanas, pero nunca antes de ese momento.

La medida responde a criterios veterinarios ampliamente respaldados por especialistas en bienestar animal.

Durante las primeras semanas, los cachorros y gatitos dependen de la madre no solo para la alimentación, sino también para adquirir defensas inmunológicas y desarrollar habilidades básicas de comportamiento. La convivencia con la camada es esencial para aprender a relacionarse con otros animales, controlar la mordida, jugar correctamente y adaptarse al entorno.

Los expertos advierten de que separar a los animales demasiado pronto puede provocar problemas de salud y trastornos de conducta en el futuro. Entre las consecuencias más habituales se encuentran el miedo excesivo, la ansiedad por separación, dificultades de socialización e incluso comportamientos agresivos o inseguros en la edad adulta.

La normativa también pretende combatir prácticas irresponsables vinculadas a la cría y venta ilegal de animales, donde en ocasiones se entregan cachorros con apenas semanas de vida para aumentar el beneficio económico. Con la entrada en vigor de la ley, estas actuaciones pueden ser sancionadas administrativamente.

Además del límite mínimo de edad, la Ley de Bienestar Animal incorpora otros requisitos para la cesión o adopción de perros y gatos. Entre ellos, se encuentra la obligación de que los animales estén correctamente identificados mediante microchip y registrados antes de ser entregados a un nuevo propietario.

También se establece que las adopciones deben formalizarse mediante contratos y realizarse a través de entidades o centros autorizados.