Carlota Sánchez lleva en prisión desde agosto junto a su novio Luis Carlos Rivera.
Carlota, detenida por el doble crimen de sus padres, confesó a su hermana que matarles era "la única forma de acabar las cosas"
También lo habría reconocido ante el médico forense, y varios allegados reconocieron que "sospecharon" de ella al conocerse el trágico suceso.
Más información: Carlota, detenida por el crimen de sus padres, "impulsó" a su novio a acabar con sus vidas y esperó a que se durmieran.
Carlota, detenida por el doble crimen de sus padres en Tauste (Zaragoza) y en prisión provisional junto a su novio Luis Carlos, confesó a su hermana pequeña que "no veía otra manera" de acabar las cosas.
También se lo dijo al médico forense una vez detenida.
Este es uno de los "múltiples" indicios que obran en su contra, según el auto de entrada en prisión emitido por la titular del Juzgado de Instrucción de Ejea de los Caballeros.
También están las "manifestaciones" vertidas ante la Guardia Civil por "personas" -en plural- cercanas a ella.
Todas "sospecharon de ella" nada más conocer la noticia.
De hecho, su propia hermana pequeña confirmó a los agentes que era "capaz de hacer algo así".
Según el auto de la magistrada, el matrimonio murió de "un gran número de puñaladas". En el caso de él, que destacaba por sus grandes proporciones, esperaron a que se durmiera.
A ella la atacaron "repentinamente" nada más salir del dormitorio principal.
En ese lapso se produjo un forcejeo, previsiblemente con la madre, que hizo que Carlota terminara con "lesiones en el rostro".
Se trata de marcas que "coinciden con un hecho traumático y no alérgico" y que se habrían producido "durante las horas del día de los hechos".
Pero, ¿a qué se refería Carlota cuando dijo que no veía otra manera de acabar las cosas?
En Tauste, donde apenas viven 7.000 habitantes, era de sobra conocida la difícil relación con sus padres.
De hecho, vecinos de la propia localidad aseguraban al acabar el homenaje que se hizo al exlíder de la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA) y a su mujer que aunque fuera hubiese podido sorprender la detención de Carlota, en el municipio temían que algo así pudiera terminar ocurriendo.
Aunque fue una niña normal que sacaba buenas notas -llegó a estudiar primero de Medicina en Zaragoza-, las cosas empezaron a torcerse antes de entrar a la Universidad.
Sus profesores llegaron a llamar a sus padres para avisarles de que la joven sufría un caso de bulimia "de libro", algo de lo que ni Javier Sánchez ni Esther Latorre parecían ser conscientes.
Carlota padece esquizofrenia y, además, espera un hijo de su novio Luis Carlos, con el que llevaba solo unos meses de relación.
Este se baraja como principal detonante del doble crimen, por el que serán juzgados por un jurado popular y podrían pasar años en prisión. Sobre todo si finalmente se les termina acusando de asesinato.
Fue, de hecho, el motivo que llevó a Carlota, Luis Carlos, Javier y Esther a protagonizar una acalorada discusión en un céntrico restaurante de la localidad semanas antes de la muerte a puñaladas del matrimonio.
La propia juez apunta en su auto a la existencia de "un posible conflicto" entre la hija y los padres que "podría haber desencadenado en los hechos de la presente causa", por lo que las primeras hipótesis cobran cada vez más fuerza.
"Trabajaba desde abril"
Carlota acostumbraba a pedir dinero a sus padres. Con ellos, los enfrentamientos eran constantes cada vez que iba a casa, de ahí que los vecinos no llamaran a la Policía al oír gritos de madrugada en la noche de autos.
Preguntada por su capacidad económica y laboral, aseguró que trabajaba "desde abril", pero la propia juez reconoce que no se puede acreditar la situación económica actual de la investigada.
Esto se uniría a la delicada situación de su novio Luis Carlos, que tampoco tenía un puesto de trabajo.
De hecho, hace pocos meses se le vio a las puertas del Ayuntamiento de Zaragoza pidiendo los papeles necesarios para acogerse a la regularización masiva de inmigrantes de Pedro Sánchez.
Él mismo reconocía que había pasado meses de precariedad y que quería un futuro mejor para su familia. Concretamente, para su hija, de unos 7 años, que se quedó en su Colombia natal.
Sobre Carlota, el principal temor es que se fugara de la Justicia y estuviera "ilocalizable".
La propia juez consideraba que el estado de la causa podía incrementar ese riesgo de fuga, ya que cuando se decretó su entrada en prisión provisional todavía estaban pendientes de practicar las declaraciones testificales y "una gran variedad de diligencias" que podrían haberse visto "afectadas" en caso de que hubiera quedado en libertad.
Ha de tenerse en cuenta que cuando se decretó su ingreso en Zuera no habían aparecido ni el arma del crimen ni la ropa que llevaban en el momento de la comisión de los hechos, que se quitaron acto seguido para evitar ser descubiertos.
No obstante, las propias cámaras instaladas en la localidad y las conexiones del teléfono a las antenas repetidoras "coinciden" con el día y las horas del doble crimen y confirman que llegaron a Tauste en bus y que volvieron a Zaragoza desde Gallur.
Si se mantiene la calificación de homicidio, los novios se enfrentarán a penas de cárcel de hasta 15 años por víctima, pero si se eleva a asesinato, la horquilla se ampliará hasta los 25.
Lo último que ha trascendido es que habría sido Carlota quien "impulsó" a su pareja a acabar con la vida de sus padres.
Él llegó a confesárselo a dos amigos, aunque posteriormente se negó a declarar.