La hostelería no es solo una actividad económica. La hostería es cultura, identidad, historia, es “el paisaje puesto en el plato” y, sobre todo, es un punto de encuentro para la sociedad. La hostería es, ni más ni menos, “la industria de la felicidad”, como decía nuestro querido y recordado José Luis Yzuel.

Nuestro sector es un sector de personas y para personas. Más allá de la economía, los restaurantes, bares y cafeterías son espacios donde se construyen vivencias, donde las personas encuentran alegría, compañía y celebran los momentos importantes de sus vidas. Así, un restaurante no es solo un espacio donde se sirve comida, sino un lugar donde se construyen recuerdos, se forjan lazos y se proyecta la imagen de una ciudad.

La historia de la gastronomía es la historia del mundo, y Zaragoza tiene mucho que contar. Con el esfuerzo conjunto de empresarios, administraciones y trabajadores, la ciudad puede consolidarse como un referente gastronómico a nivel nacional e internacional. Ahora es el momento de apostar por la excelencia, de innovar y de seguir construyendo una hostelería que no solo alimente cuerpos, sino también almas.

No podemos olvidar que el impacto de la hostelería en nuestra comunidad va más allá de la oferta culinaria. Es un sector que fomenta el turismo, genera empleo y dinamiza la economía local. Afortunadamente, vivimos un momento de efervescencia, de transformación y crecimiento, que nos consolida como referente gastronómico a nivel nacional. Nuestro potencial es innegable, pero es fundamental que Zaragoza y su provincia se posicionen en el mapa con una identidad gastronómica clara.

En este sentido, la organización de eventos como el Certamen de Restaurantes de Zaragoza-Premios Horeca, que hemos celebrado recientemente, no solo sirve para premiar la excelencia culinaria, sino también para dar a conocer las innovaciones y tendencias que surgen en un contexto cada vez más competitivo y para mostrar al mundo el compromiso de los hosteleros con lo que, para mí, es la profesión más bonita del mundo.

En su 26 edición, los Premios Horeca se han convertido en una cita esperada por profesionales y clientes. El certamen es epicentro de la gastronomía en Zaragoza y su provincia, muestra del talento, los buenos alimentos y el potencial que tenemos para consolidarnos como un destino gastronómico de referencia. Restaurantes como Gratal y El Burgolés, que se alzaron con los galardones al mejor menú en dos categorías, demuestran que la cocina aragonesa es capaz de conjugar la tradición con propuestas contemporáneas y creativas. Este espíritu de innovación, tan bien promovido por Yzuel en su trayectoria, es el motor que sigue impulsando a los profesionales a reinventarse y a apostar por propuestas que, sin perder su esencia, miran hacia el futuro.

Pero, además, la entrega de premios en diversas categorías –como el de la mejor tapa, la cual representará en el Certamen de la mejor tapa de España de 2026 de Hostelería de España, del que ya fuimos ganadores en 2023 y finalistas en 2024 y 2025, el mejor servicio de sala, el mejor plato, el premio a la gastronomía sostenible, a la sonrisa, al mejor Restaurante de Hotel y el premio Alimentos de Aragón, muestra una visión integral del sector. No se trata únicamente de valorar la creatividad en la cocina, sino de reconocer el esfuerzo en áreas tan diversas como el servicio, la presentación, el uso responsable de los recursos y la innovación en técnicas culinarias. Yzuel defendía siempre este enfoque holístico, demostrando que el éxito en la hostelería depende tanto de la calidad de los productos como del trato y la experiencia global del cliente.

De la misma manera, si Zaragoza aspira a convertirse en un referente gastronómico de primer nivel, necesita una estrategia integral que abarque formación, innovación y comunicación. Estamos dando grandes pasos, pero aún quedan retos por afrontar. Nuevas inversiones, talento joven y proyectos estratégicos han convertido a la ciudad en un destino atractivo para los amantes de la gastronomía. Sin embargo, a pesar de este crecimiento, es necesario fortalecer la marca ciudad y proyectarla a nivel internacional, potenciando la promoción en el exterior y las conexiones internacionales en nuestro Aeropuerto. Está claro que si buscamos resultados diferentes no tenemos que hacer siempre lo mismo. Nuestro sector está en un momento clave de su historia. Tenemos que ser capaces de aprovecharlo.

Uno de los principales desafíos del sector es la atracción y fidelización de talento. La hostelería ha sufrido durante años una imagen que no siempre refleja su verdadero valor como sector de oportunidades. La clave está en cambiar la percepción que la sociedad tiene sobre la profesión. La hostelería no solo ofrece empleo, sino que es una plataforma de crecimiento y desarrollo personal y profesional para miles de trabajadores. Pero la formación no es suficiente sin una estrategia de comunicación efectiva. Como afirmó Ferran Adrià, "La creatividad es fácil, lo difícil es tener la idea". Zaragoza debe definir una narrativa gastronómica potente, basada en sus fortalezas: una rica tradición culinaria, productos locales de calidad y una hostelería en constante innovación.

En estos tiempos que enfrentamos desafíos y transformaciones, resulta vital detenerse a reflexionar sobre nuestros referentes, las personas que han marcado un antes y un después. José Luis Yzuel es una de esas personas cuya huella perdurará en la memoria colectiva. Y lo hará como presidente de honor de Horeca Zaragoza y lo recordaremos cada año a nivel nacional en los Premios Nacionales de Hostelería con el premio ‘Hostelería con Corazón Jose Luis Yzuel’, y en nuestra cita anual más importante con el Premio Estrella Gastronómica ‘José Luis Yzuel’, que este año ha recaído en Encarna Estremera que, sin ser Hostelera, es todo un referente en este sector por todo lo que hace desde la Dirección General de Turismo. Pero, además, gracias al Ayuntamiento de Zaragoza, el conjunto de la sociedad lo recordará cada día cuando salga a disfrutar, a vivir la vida, en los bares y restaurantes que inunden la calle que llevará su nombre. Estamos orgullosos.

Estos merecidos homenajes no solo rememoran la trayectoria de Yzuel, sino que también reflejan la fuerza y la evolución de la hostelería en Zaragoza y en toda la provincia. Durante más de treinta años, José Luis impulsó iniciativas que promovieron la innovación, la calidad y la excelencia en un sector que es, sin duda, uno de los pilares económicos y culturales de Aragón. Su visión estratégica y su compromiso con el desarrollo de la gastronomía no se limitaron a la defensa de los intereses empresariales, desde la unión y el diálogo permanente, sino que también se tradujeron en un impulso hacia la formación y la profesionalización, sentando las bases para futuras generaciones de hosteleros.

Por eso, el compromiso del Gobierno de Aragón de poner en marcha un centro de formación de excelencia con su nombre evidencian el profundo impacto de su legado en la comunidad. Sabemos que este compromiso le haría especialmente feliz. Yzuel siempre soñó con contribuir a la formación de nuevos talentos, inspirar innovación y vanguardia y fortalecer una industria que se encuentra en constante transformación con una escuela de hostelería al más alto nivel, el Centro de Innovación Gastronómica. Él siempre pensaba en grande.

La memoria de Yzuel es un legado que hoy celebramos como una continuación del sueño y la visión de un hombre que supo transformar la hostelería en un arte, una pasión y, sobre todo, en una forma de vida. Como solía decir "El sabor de España es el sabor de sus bares y restaurantes". En Zaragoza, ese sabor está más vivo que nunca.

Fernando Martín, presidente de Horeca Zaragoza