Nasaik Badorrey, exalumno de Escuelas Pías y actual profesor de bachillerato.

Nasaik Badorrey, exalumno de Escuelas Pías y actual profesor de bachillerato. Escuelas Pías.

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Escuelas Pías impulsa el Proyecto Alumni para fortalecer el vínculo con sus exalumnos más allá del aula

El objetivo es mantener la identidad escolapia viva en el contexto del 25 aniversario del Bachillerato Escuelas Pías Montal-Calasanz.

Más información: Bachillerato Escuelas Pías celebra 25 años de historia, innovación educativa y compromiso en Zaragoza

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Las Escuelas Pías llevan años construyendo algo más que centros educativos.

Han creado comunidad. Espacios donde aprender, crecer y descubrir el propio camino. Siempre con una mirada que va más allá de lo académico.

En Zaragoza, esa identidad se mantiene más viva que nunca.

En este contexto, el Bachillerato Escuelas Pías Montal-Calasanz celebra su 25 aniversario. Un momento para recordar su trayectoria y, sobre todo, a quienes han pasado por sus aulas, porque en la filosofía de Escuelas Pías, la historia no termina al salir del colegio.

Proyecto Alumni

De esa idea nace el Proyecto Alumni, una iniciativa diseñada para mantener y fortalecer el vínculo con todas las personas que se han formado en sus colegios y obras educativas.

El objetivo es crear una red que mantenga la relación con quienes han pasado por sus centros educativos.

La propuesta parte de una idea clara: cuidar una relación que se ha construido durante años.

Este vínculo ya existe en muchos espacios, como por ejemplo voluntariados, fraternidades o asociaciones. Pero Alumni pretende darle coherencia y articularlo en una red global y con identidad compartida.

El proyecto se apoya en tres pilares fundamentales: comunidad, recursos y compromiso. Todo ello con la mirada puesta en construir una red viva, abierta y en constante crecimiento.

Para ello, contarán con 'Global Piarist Alumni', la red mundial que parte de la Casa General de Escolapios en Roma y que pretende aglutinar a las personas pertenecientes al proyecto Alumni.

María Tarancón

Y esa red ya empieza a tomar forma a través de quienes han vivido la experiencia escolapia desde dentro.

Antiguos alumnos que, años después de terminar su etapa educativa, siguen sintiendo el colegio como parte de su historia personal y profesional.

María Tarancón, médica y antigua alumna del colegio y el bachillerato Escuelas Pías, explica que el Proyecto Alumni supone “una buena iniciativa que permite mantener el vínculo entre antiguos alumnos y el colegio”.

María Tarancón, médica y exalumna de Escuelas Pías.

María Tarancón, médica y exalumna de Escuelas Pías. Escuelas Pías.

Su paso por el colegio permanece ligado al cariño y a la nostalgia. Especialmente la etapa de Bachillerato, que define como un momento “exigente, pero fugaz”, clave para orientar su futuro profesional.

Tras toda una vida en el mismo centro, reconoce que buena parte de lo que es hoy se construyó allí. “Destacaría el esfuerzo, la constancia, el compromiso, el sentido de responsabilidad y la importancia del trabajo en equipo”, afirma.

También recuerda especialmente el acompañamiento recibido durante momentos de incertidumbre académica, como la Selectividad. Explica que, cuando no pudo acceder a Medicina a la primera, el apoyo de profesores y orientadores fue determinante para no abandonar su objetivo.

Hoy, mientras realiza la especialidad de Medicina de Familia y Comunitaria, asegura que muchos de esos valores siguen presentes en su día a día profesional.

Nasaik Badorrey

Esta misma idea de acompañamiento aparece también de Nasaik Badorrey, antiguo alumno del colegio Cristo Rey y del Bachillerato Escuelas Pías y actual profesor y tutor de 2º de Bachillerato.

Para él, Alumni representa “un signo de vitalidad e identidad escolapias”.

“Si tuviera que resumir mi paso por el colegio en dos palabras serían acompañamiento y vocación”, explica. Recuerda una educación cercana, marcada por una visión de la enseñanza que iba más allá de las notas.

Nasaik impartiendo clase a los alumnos de bachillerato.

Nasaik impartiendo clase a los alumnos de bachillerato. Escuelas Pías.

Badorrey asegura que nunca contempló estudiar el Bachillerato en otro centro. “Era mi casa desde hacía diez años”, afirma. Y precisamente en esa etapa, explica, comenzaron a construirse muchas de las bases de su vida actual: amistades, referentes y también su propia vocación educativa.

Actualmente compagina la docencia con labores de acompañamiento en un hogar de migrantes en riesgo de exclusión social de la Fundación Itaka Escolapios en Zaragoza.

Una labor que, según reconoce, está profundamente ligada a todo lo aprendido durante su formación. “Desde cualquier ámbito profesional se puede transformar el mundo”, sostiene.

Pablo González

Pablo González, investigador, profesor universitario y exalumno del colegio Calasancio y del Bachillerato Escuelas Pías, comparte también esa sensación de pertenencia que Alumni busca mantener viva.

Recuerda sus años en Escuelas Pías “con cariño y agradecimiento”, especialmente por la vocación de religiosos y profesores “por sacar lo mejor de los alumnos con mucho cariño y paciencia”.

Entre sus recuerdos aparecen excursiones al monte de Juslibol, campamentos, actividades de Movimiento Calasanz o el viaje a Roma durante la canonización de Madre Paula. Experiencias que, asegura, fueron tan importantes como las propias clases.

Pablo González, ingeniero del ITA y exalumno de Escuelas Pías.

Pablo González, ingeniero del ITA y exalumno de Escuelas Pías. Escuelas Pías.

González formó parte de la segunda promoción del Bachillerato Escuelas Pías Montal-Calasanz y recuerda aquella etapa como una oportunidad para crear nuevas amistades y construir una red de relaciones que todavía perdura. “Fue un gran acierto, tanto a nivel académico como personal”, afirma.

Hoy desarrolla su labor como investigador en un centro tecnológico y como profesor asociado en la universidad. Y allí sigue aplicando muchos de los aprendizajes recibidos durante su etapa educativa: cercanía, generosidad y vocación de servicio.

Tres trayectorias distintas, pero un mismo hilo conductor: la sensación de que la educación escolapia deja huella más allá de las aulas. Precisamente ahí es donde el Proyecto Alumni encuentra su sentido. En mantener viva una comunidad que continúa creciendo con quienes un día formaron parte de ella.