Cuenca y Vilarrasa, en el Córdoba - Real Zaragoza

Cuenca y Vilarrasa, en el Córdoba - Real Zaragoza LaLiga

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Bofetón a la ilusión de un Real Zaragoza que cada vez ve más oscuro su futuro: derrota en Córdoba que aleja la salvación

Un saque de esquina cuando peor estaba el Córdoba le sirve para tumbar a los de David Navarro, que cada vez ven más lejos la orilla.

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El Real Zaragoza se llevó en Córdoba otro bofetón a la ilusión con su segunda derrota consecutiva. Tras una primera mitad de dominio blanquiverde y de resistencia aragonesa, un saque de esquina tumba a los de David Navarro, que mostraron una muy mala cara durante muchos minutos y que entierran en el Arcángel buena parte de la ilusión por una permanencia que queda en manos de los rivales directos.

Tras la derrota ante el Mirandés, David Navarro introdujo cuatro cambios y modificó su esquema para reforzar el centro del campo en un 4-1-4-1. Con Saidu por delante de la defensa, el técnico dio entrada a Mawuli y Toni Moya en la medular y a Cuenca en la banda derecha, además de doblar el lateral zurdo con Tasende y Larios por delante.

Avisaba David Navarro de la voluntad ofensiva de un Córdoba que ataca en desbandada, y el inicio cumplió esas expectativas. Al Real Zaragoza le costó entrar en el partido, dominado por unos blanquiverdes que encontraban fácil la posibilidad de encarar por bandas y de sacar centros hacia Fuentes. Andrada detuvo el primer remate del delantero ex del Tarazona.

El Zaragoza estaba siendo superado por bandas, por el medio, en la presión y en el bloque bajo, y solo podía defender su área por acumulación de jugadores. Y era cuestión de tiempo de que llegara el gol del Córdoba. Kevin Medina encaró dentro del área a Aguirregabiria y superó a Andrada con un disparo cruzado. Pero Lax Franco fue avisado desde el VAR de que el extremo blanquiverde estaba ligeramente adelantado, por un puñado de milímetros.

El Zaragoza despertó tras la bendición del VAR y apareció por el Nuevo Arcángel 25 minutos tarde. Dani Gómez se encontró un balón dentro del área pero no lo dirigió a portería, y Toni Moya lo intentó de falta directa con un duro disparo que desvió con apuros un Iker Álvarez que todavía no había mostrado su camiseta retro en televisión.

Pero ello también dejaba espacios atrás, el escenario ideal para un Córdoba con ganas de correr por bandas para encontrar a Fuentes en punta. Los blanquiverdes seguían y seguían llegando fácil por los costados, sobre todo por el lado izquierdo maño, que era un coladero pese a contar con doble lateral.

Segunda parte

Sea como fuere, el Zaragoza llegó vivo al descanso. David Navarro mantuvo a su equipo sin cambios y el guion apenas cambió, con el Córdoba llegando fácil por la banda y forzando incluso dos tarjetas a El Yamiq y Larios. Aunque la ocasión fue para Saidu, que se encontró un balón sin dueño en el punto de penalti, pero se topó con un defensa del Córdoba cuando tenía todo para poner el 0-1.

Los de David Navarro intentaban presionar más arriba, pero dejaban unos espacios mortales a la espalda de la defensa. A la carrera desde su propio campo se quedó solo Adrián Fuentes ante Andrada, pero estrelló el balón en el lateral de la red.

El Zaragoza iba a más aprovechando un bajón físico del Córdoba, que bajaba la presión mientras Cuenca, de lo poco que aprueba, intentaba enseñar unas garras poco afiladas. David Navarro movió el banquillo por fin en el minuto 68, algo tarde para las sensaciones que transmitía el banquillo, dando entrada a Pinilla por Toni Moya.

Pero si alguien lo merecía iba a ser el Córdoba. Rubén Alves le gana la partida en un saque de esquina a Aguirregabiria y cuela un rotundo cabezazo en la escuadra de Andrada, que se quedó a mitad salida. Es lo que tiene aprovechar los balones parados, algo que el Zaragoza no hace desde 1987, como la camiseta. Por cierto, como en el partido de ida.

David Navarro intentó el empate volviendo a la doble punta con Kenan Kodro junto a Dani Gómez, pero las piernas ya le escaseaban y únicamente quedaban ideas para colgar balones a la nada rezando para que uno le caiga a los dos delanteros.

Pero quien la tuvo fue el Córdoba. De nuevo, en un balón parado, Rubén Alves le gana la partida a Aguirregabiria y envía el balón al fondo de la red, pero, también otra vez, el VAR anula el gol por un fuera de juego milimétrico.

Ni con dos goles anulados por el VAR fue capaz del Real Zaragoza de llevarse algo positivo de Córdoba, lugar donde queda enterrada gran parte de ilusión por la permanencia en el último mes y medio de competición.