Fernando López y Lalo Arantegui.

Fernando López y Lalo Arantegui. E.E.

Real Zaragoza

El "clavo ardiendo" de Lalo Arantegui para la salvación, las bases de su proyecto y la figura de David Navarro o JIM

El nuevo director deportivo del Real Zaragoza ha reconocido que ve posible la salvación y espera que el equipo "luche hasta el final". 

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La salvación, el contacto con nuevos jugadores, la cantera, David Navarro o JIM han sido algunos de los temas que ha abordado el nuevo director deportivo del Real Zaragoza, Lalo Arantegui, durante su presentación.

Una de las principales tareas de Lalo en su regreso al club era decidir quién cogía las riendas. Ha sido David Navarro quien ha dirigido los entrenamientos de esta semana y quien se sentará este viernes en el banquillo ante el Cádiz. Lo hará junto con Néstor Pérez, otro recién llegado.

Sin embargo, el club anunció su paso adelante como algo interino. Arantegui le da su confianza, pero no ha especificado cuál será su futuro. “Mirar más allá del viernes no tiene sentido. Ojalá hagamos algo positivo en Cádiz y David esté con nosotros hasta el final de temporada, pero no podemos hacer un proyecto para 3 meses”, ha reconocido.

En este aspecto, durante estos días sonaba el nombre de Juan Ignacio Martínez como posible recambio de Sellés. JIM ya obró el milagro y su regreso ilusionaba. Al preguntarle a Lalo sobre la posibilidad de que el entrenador llegue, la respuesta ha sido negativa.

“No voy a negar que siempre ha sido un candidato a estar en el Real Zaragoza. Se lo ganó deportivamente en una situación similar, pero el presente es David Navarro, quiero centrarme en él y que esté tranquilo. Están capacitados para cambiar la situación del club. Es la oportunidad de nuestra vida para mucha gente”, ha añadido al respecto.

En cuanto a las personas que lo acompañan, además de Fran Gracia como secretario técnico y Néstor Pérez, que de momento será entrenador asistente, pero después pasará al área de dirección deportiva, se van a incorporar “dos o tres personas más” en busca de una “estructura estable en el tiempo”.

Bases del proyecto

Lalo Arantegui, a quien le han transmitido plena autonomía en sus funciones "sin pedirla", tiene claras las bases de su Real Zaragoza. Gente de casa y cantera.

“Me gusta la gente de la casa. En caso de empate, desnivela la balanza. Los que están, están por su capacidad. Creo en ellos por su talento, a partir de ahí suman las personas que conocen la casa y la ciudad”, ha detallado.

Por otra parte, se encuentra la cantera, que le “trae de cabeza”. Así pues, el director deportivo espera que la Ciudad Deportiva siga fabricando talento y a los jóvenes se les dé la oportunidad a su debido tiempo. “Mientras yo esté aquí, el jugador joven del Zaragoza tendrá la puerta abierta al primer equipo. Tenemos que crear una identidad”, ha asegurado.

No obstante, aunque la situación del Deportivo Aragón es también muy delicada (colista de Segunda RFEF), señala que le preocupa más el primer equipo, pues de la cantera “van a seguir saliendo jugadores”, estén donde esté el filial: "Es el foco donde tenemos que mentalizarnos y estar cerca de ellos".

Además, confirma que habrá un responsable de fútbol base con el que trabajará de la mano y que le gustaría asemejarse al modelo de base de la Real Sociedad B o el Athletic de Bilbao, donde las jóvenes promesas rechazan grandes ofertas por la posibilidad de llegar a la primera plantilla.

El clavo ardiendo

Igualmente, Lalo ha expresado que firma por el Real Zaragoza pensando en el presente y en el futuro. No obstante, en su presentación ha querido insistir en la importancia del encuentro de este viernes en Cádiz, de ganar, cambiar la dinámica y pelear hasta el final.

El director deportivo se aferra a la posibilidad matemática, a esos 42 puntos restantes en la temporada y todavía cree en la salvación. Así pues, confiesa que ha llegado con energía nueva, dispuesto a transmitirla a la plantilla, a la que ve posibilidades de competir.

Un descenso, tal y como ha descrito, sería algo dramático y volver no sería fácil: “No tiene nada que ver con jugar en los campos de Segunda a los que nos encontraríamos en Primera RFEF. Tendríamos que pelear con humildad para el ascenso. Tenemos que ser valientes, recuperar gente, cerrar el círculo, ir todos juntos. Tenemos que sacarlo sí o sí. Soy consciente de la situación, pero sin ilusión no lo vamos a sacar. Me voy a agarrar al clavo ardiendo”.