Protesta de la afición del Real Zaragoza el pasado noviembre.

Protesta de la afición del Real Zaragoza el pasado noviembre. E.E.

Real Zaragoza

El zaragocismo y un sufrimiento sin límites: "Vivo con dolor en el corazón desde hace muchos meses"

El Real Zaragoza, a 8 puntos de la salvación, camina directo hacia el descenso a Primera RFEF, una situación más que difícil para la afición.

Más información: Brutal enfado de la afición del Real Zaragoza: pitos, cánticos y tensos enfrentamientos contra el palco en el Ibercaja Estadio

Zaragoza
Publicada

El Real Zaragoza disputó su último partido en Primera División el 1 de junio del 2013. Fue ese día en La Romareda ante el Atlético de Madrid cuando el equipo aragonés descendió a Segunda División.

A pesar del dolor de aquel momento, nadie se podía imaginar que el periplo lejos de la élite no fuera a ser breve, y mucho menos que se fuera a alargar más de una década. Imposible parecía que antes de ascender a Primera División, el Real Zaragoza consumaría su descenso a Primera RFEF.

Pero esta es la realidad hacia la que camina todo un histórico con casi 94 años de historia. Actualmente, es colista de la categoría de plata, a 8 puntos de la salvación y cerca de presentar a su cuarto entrenador del curso. Por ello, la esperanza de mantener la categoría es mínima.

La situación, aunque parezca increíble, se preveía desde hace años. En 2022 llegó la actual propiedad prometiendo volver a Primera, pero nunca se ha luchado ni por un playoff y en los últimos dos años ha certificado su permanencia en la penúltima jornada.

Esta vez no correrá tal suerte y aunque restan 14 partidos y suficientes puntos en juego, además de haberse producido varios cambios, la afición va perdiendo la fe y empieza a concienciarse de lo peor. Es una lucha entre la cabeza y el corazón, el que todavía elige creer.

En este aspecto, Verónica, una zaragocista de 25 años, confiesa que una parte de ella le dice que lo haga: “Mucho tienen que cambiar las cosas para conseguir salvarnos este año, la cosa está muy complicada y necesitaríamos ganar todo lo que no hemos conseguido hasta el día de hoy. Aun así, no puedo evitar tener esa pequeña esperanza y cada fin de semana sufro pensando que podemos conseguirlo”.

Más optimista es Silvia, de la peña zaragocista La Convivencia, que dice que hay posibilidad de salvarse y confía en que el Real Zaragoza lo va a hacer.

Por su parte, Asier y Mario tratan de ser más realistas con la situación. “Hasta que las matemáticas no digan lo contrario tocará confiar y estar ahí para el equipo, pero también es cierto que cada vez más a uno le drenan las energías para dar ese apoyo”, explica el primero.

Afición del Real Zaragoza.

Afición del Real Zaragoza. Real Zaragoza

Igualmente, Mario señala que mientras los números den, confiará porque hay posibilidades. Pero cree que, por la dinámica, el Real Zaragoza no se va a salvar. “Me duele como zaragocista tener que reconocerlo, pero tampoco nos podemos engañar”, reflexiona.

Y es que todos son conscientes de la situación real del club de su vida. Una deriva que definen como “vergonzosa y humillante”, "crítica", “preocupante y desesperanzadora”, “horrible” y sobre todo, triste.

“Es muy triste la situación del Real Zaragoza tanto por su historia y escudo, como para la afición, que somos los que incondicionalmente estamos apoyando día tras día”, defiende Mario.

Llegada de Lalo

Por otra parte, este lunes el Real Zaragoza hizo oficial el regreso de Lalo Arantegui como nuevo director deportivo, una llegada que ilusiona a la mayoría de zaragocistas.

“Es alguien que me ilusiona al margen de que consigamos mantener la categoría o no. Es de la casa, sabe de antemano lo que funciona y lo que no en Zaragoza y ya era hora de que estando en buena o mala situación llegase alguien que sepa lo que es el Real Zaragoza, la importancia de su escudo, historia y gente”, defiende Asier.

“Me ilusiona sobre todo por las condiciones que he leído que ha exigido para volver. Es una persona que conoce la casa, que también ha traído fichajes relativamente ilusionantes. Me gusta que vuelva, aunque tal vez es algo tarde. Pero mejor tarde que nunca”, sostiene Mario.

Sin embargo, este aficionado del Real Zaragoza sabe que esa no es la solución definitiva: “Empezaría quitando la directiva, solo les interesa el dinero y van a ser incapaces de hacer grande un club. Tratan al Real Zaragoza como un negocio”.

Sufrimiento y dolor

En definitiva, el zaragocismo vive en un constante sufrimiento, que cada año se incrementa y cada jornada le rompe más por dentro. La afición está enfadada, como demostró en el último encuentro en casa, pero también cansada, con muchos prácticamente anestesiados de un dolor continuo.

Vivo con dolor en el corazón desde hace muchísimos meses. Y partido tras partido, cuando estás más cerca de lo inevitable, duele más. Y vivo con dolor, pero con una pequeña esperanza, como ese rayo de luz que aparece en la tormenta, de que puede pasar un milagro”, expresa Mario.

“Los que estamos al pie del cañón no podemos hacer más que sufrir y llorar a nuestro equipo y a nuestra forma”, desvela Asier. Por su parte, Silvia reconoce que cada fin de semana es "un disgusto y un sofocón, pero mantiene su positividad para seguir apoyando al equipo. 

La afición, que estará pase lo que pase, luchará hasta el final por mantener con vida a su equipo y devolver, algún día, al Real Zaragoza donde se merece y de donde, entre todos, le han alejado.