Imagen de la comitiva académica de la Universidad.

Imagen de la comitiva académica de la Universidad. Universidad San Jorge.

Cultura

La Universidad San Jorge celebra su apertura poniendo el foco en la tecnología y el pensamiento crítico

José Manuel Murgoitio García, secretario general de la Universidad San Jorge, ha sido el encargado de impartir la lección inaugural.

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La Universidad San Jorge ha celebrado hoy el Solemne Acto de Apertura del curso 2026-2027 en una ceremonia que ha contado con la presencia del presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, la consejera de Educación, Ciencia y Universidades, Carmen Susín, y el consejero de Sanidad del Ejecutivo aragonés, Ángel Sanz Barea, la alcaldesa de Villanueva de Gállego, Inés Baudín, la vicepresidenta primera de las Cortes de Aragón, Carmen Rouco y otros destacados representantes de las instituciones y empresas aragonesas.

José Manuel Murgoitio García, secretario general de la Universidad San Jorge y profesor de Derecho eclesiástico del Estado en el grado en Derecho, ha sido el encargado de impartir la lección inaugural, titulada “Elogio de la aconfesionalidad”.

El evento ha comenzado con la bienvenida de Silvia Carrascal, rectora de la Universidad San Jorge, quien ha destacado en su discurso la responsabilidad de las universidades ante los grandes desafíos actuales.

“La revolución digital avanza a una velocidad sin precedentes, los desafíos medioambientales exigen respuestas cada vez más urgentes y la incertidumbre geopolítica redefine equilibrios económicos, sociales y culturales”.

Y ante este escenario, ha defendido que “las universidades estamos llamadas a comprender lo que sucede, a investigarlo, a explicarlo y a formar a quienes deberán liderar las decisiones que marcarán las próximas décadas”.

Una misión que, según ha explicado, debe desarrollarse situando a la persona en el centro.

Con respecto al impacto de la tecnología, Carrascal ha advertido de que su desarrollo debe ir acompañado de pensamiento crítico y responsabilidad, ya que “ninguna tecnología sustituirá el fundamento de una verdadera educación universitaria: la capacidad de pensar críticamente, de formular las preguntas adecuadas, de comprender la complejidad de los problemas y de actuar con responsabilidad”.

Una universidad, ha añadido, debe ser “capaz de anticipar el futuro sin perder de vista sus principios, capaz de innovar sin renunciar a su identidad, capaz de formar profesionales excelentes y ciudadanos comprometidos. Porque el futuro necesita tecnología, conocimiento e innovación, pero, sobre todo, necesita personas capaces de dar sentido a todo ello”.

Acto de apertura de la Universidad.

Acto de apertura de la Universidad. Universidad San Jorge.

Lección inaugural del curso 2026-2027

Durante la lectura de su Prima Lectio, José Manuel Murgoitio ha reflexionado sobre el papel de las creencias y convicciones en las sociedades democráticas actuales y ha abordado las diferencias entre laicidad y aconfesionalidad.

Murgoitio ha comenzado su discurso con un recorrido histórico sobre conceptos relativos a la laicidad, la aconfesionalidad y la religión, recalcando que el término laicidad ha adquirido “un significante político e incluso moral perdiendo su significado jurídico más auténtico y neutral para convertirse en un modelo concreto de configuración social y política que contiene una explícita concepción del mundo, del hombre y de la historia”.

En este sentido, sostuvo que esta forma de entender la laicidad “es incapaz de hacer frente a los nuevos retos que conlleva la multiculturalidad, y la pluriconfesionalidad de nuestra sociedad”, ha recalcado.

Por el contrario, para Murgoitio el estado aconfesional “garantiza un marco de convivencia en el que los ciudadanos puedan expresar libremente sus creencias, religiosas o ideológicas, y participar desde ellas en el debate público”.

Un modelo, señaló, que tiene como principios fundamentales “la igualdad y la inclusión” y que reconoce en las mismas condiciones las libertades de pensamiento, conciencia y religión.

Por tanto, “su tarea ya no es imponer una determinada concepción del mundo, del hombre y de la historia, sino garantizar una convivencia neutral en la que los ciudadanos con su diversidad de creencias e increencias puedan convivir en paz”, ha declarado.

Las autoridades destacan el papel de la universidad ante los retos actuales

Durante el acto, Pedro Baringo, presidente del Grupo San Valero, ha destacado el valor de la libertad y la verdad como pilares fundamentales para el desarrollo de cualquier proyecto o idea. “Solo una idea llega a buen término cuando se expresa desde la libertad y la verdad”, ha señalado.

Baringo ha subrayado la responsabilidad de la comunidad educativa en la búsqueda y transmisión del conocimiento. “No toda idea es respetable, y en este caso hay que combatirla siempre desde la verdad, por eso, a los alumnos os pido que descubráis la verdad con mayúsculas”, ha afirmado Baringo.

Por su parte, Carlos Escribano, arzobispo de Zaragoza y gran canciller de la Universidad San Jorge, ha resaltado que cada nuevo curso “es un lienzo en blanco que Dios pone en nuestras manos” y una oportunidad para “transmitir una labor que trasciende a las aulas”.

Durante su intervención, ha declarado que “estamos en un momento de especial trascendencia para la humanidad” y que, ante este panorama, “la propuesta de inspiración cristiana está llamada a ser un pilar fundamental para la transformación de la sociedad”.

Además, el arzobispo se ha referido a los grandes desafíos que plantea la inteligencia artificial y el desarrollo tecnológico, que configuran “el ecosistema en el que trabajamos”.

Ante esta realidad, ha subrayado la labor que corresponde a la Iglesia, en línea también con las palabras del papa León XIV sobre “la encrucijada en la que nos encontramos”.

A su juicio, es necesario avanzar por un “camino de responsabilidad compartida”, en el que la clave está en “discernir el uso que hacemos de estas nuevas herramientas”, ha afirmado.

Finalmente, Escribano ha destacado que el progreso necesita estar acompañado de “una brújula vital” que ayude a los alumnos a orientar sus decisiones y su compromiso. “Os ruego que no paséis de puntillas y que no tengáis miedo a comportaros desde la doctrina social de la Iglesia”, ha señalado.

El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, quien presidió el acto, ha hecho alusión a los nuevos grados que impulsará la USJ el próximo curso y ha trasladado su deseo de que la Universidad San Jorge continúe avanzando en su labor educativa. En este sentido, ha destacado que “la educación universitaria es un motor fundamental” y ha subrayado el papel de la USJ como “una institución clave para nuestra comunidad autónoma”.

Además, Azcón ha apuntado que la formación universitaria debe contribuir a que los jóvenes “miren al futuro de Aragón con pensamiento crítico”, y ha puesto el foco especialmente en la necesidad de preparar a los alumnos para afrontar los retos que plantea la inteligencia artificial.

En este sentido ha explicado que es necesario formar a los alumnos aragoneses para que sepan utilizar y aprovechar estas nuevas herramientas para algo realmente importante, como es “servir a la humanidad de la mejor manera que sepamos cada uno de nosotros”, ha afirmado.

Por último, el presidente del Ejecutivo aragonés ha reiterado su agradecimiento por el trabajo desarrollado por la Universidad San Jorge durante más de 20 años y ha destacado su compromiso para “seguir apoyando el trabajo que la USJ lleva haciendo todos estos años”.

La Universidad San Jorge en cifras

La Universidad San Jorge empezó el pasado día 8 el curso académico con más de 1.300 estudiantes de nuevo ingreso y una importante novedad en su campus de Villanueva de Gállego, la apertura del edificio Innova, el octavo de la Universidad, destinado a ampliar progresivamente los espacios de simulación avanzada y tecnologías inmersivas.

Este curso académico la Universidad recibirá a más de 900 nuevos alumnos de grado, más de 130 que estudiarán un máster universitario, cerca de 80 que cursarán un título propio y casi 200 que comenzarán un título en USJ Sénior.

De esta manera, la Universidad San Jorge supera este curso los 4.500 estudiantes y su alumnado refleja el carácter cada vez más internacional del campus y su capacidad para atraer estudiantes de otras comunidades autónomas.

Actualmente, cuenta con 463 estudiantes internacionales, que representan el 12 % del alumnado, procedentes principalmente de Francia, Italia, Rumanía, Países Bajos, China, Irlanda, Alemania, Dinamarca, México y República de Corea.

Asimismo, 419 estudiantes españoles proceden de fuera de Aragón, lo que supone el 14 % del alumnado nacional. Navarra, La Rioja y el País Vasco continúan siendo los principales lugares de origen de estos estudiantes, seguidos por Castilla y León y Cataluña.