Pablo Rivero, actor y escritor con nueva novela 'La canguro'.

Pablo Rivero, actor y escritor con nueva novela 'La canguro'. E.E

Cultura

Pablo Rivero, actor y escritor: "El mundo laboral, sobre todo para las mujeres, no te espera cuando paras para cuidar"

Rivero interpretó a Toni Alcántara en la serie de TVE 'Cuéntame cómo pasó', pero desde hace años se ha centrado en su faceta de escritor.

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Zaragoza
Publicada

Pablo Rivero, para el gran público siempre será Toni Alcántara, el personaje que interpretó durante más de dos décadas en Cuéntame cómo pasó. Pero desde hace años su nombre también circula con fuerza en las mesas de novedades de las librerías.

Sin abandonar del todo la interpretación, el actor madrileño lleva ocho años volcado en la escritura, encadenando una novela tras otra con una constancia poco habitual en el panorama literario español.

Ocho años, ocho libros. Un ritmo sostenido que no parece pasarle factura y que él mismo reconoce disfrutar tanto en el proceso de escritura como en el contacto posterior con los lectores.

Pablo Rivero.

Pablo Rivero. Romero de Luque

Títulos como La cría, Dulce hogar, La matriarca o El rebaño han consolidado su voz dentro del thriller psicológico y el domestic noir.

Su última novela, La canguro (SUMA), publicada el 8 de enero de 2026, vuelve a situar la acción en el ámbito familiar, ese territorio cotidiano donde Rivero encuentra la materia prima de sus historias.

La gira de presentación del libro le llevará de Madrid a Bilbao, Sevilla, Valladolid, A Coruña, Tenerife, Salamanca...

El viaje, que comenzó el pasado 12 de enero, ha contado con parada en Zaragoza, una ciudad que conoce bien por su trayectoria como artista, ya que aquí ha venido por teatro y por rodajes.

Para empezar, cuéntanos con tus palabras de qué trata ‘La Canguro’ ¿Qué se va a encontrar el lector?

Es un thriller doméstico porque todo transcurre dentro de un hogar, pero también es un thriller psicológico que gira en torno a una madre que ha aparcado su vida laboral, para criar a sus hijos. Acaba de ser madre por segunda vez y tiene un adolescente y un bebé de ocho meses.

Le ha sucedido algo en la vida que el lector no sabe, que le hace tomar unas medidas muy drásticas en su día a día: No saca a los niños a la calle, o salen por el garaje, y está muy pendiente de los sucesos reales, pues lee que hay un pederasta que ha salido de la cárcel.

En paralelo, la protagonista necesita recuperar su vida laboral. Le ofrecen un proyecto muy interesante y en su camino se cruza una canguro. A partir de ahí, comienza una convivencia en lo laboral y en lo familiar que lleva a consecuencias terribles.

Portada de 'La canguro'.

Portada de 'La canguro'.

El relato está ambientado en el hogar, una zona que se suele unir a lo seguro; sin embargo en lo cotidiano también puede haber amenazas.

Sí, es una moraleja de lo que pasa en muchos crímenes reales que tienen que ver con el entorno más cercano, pues la convivencia puede ser mortal.

A veces no pasan grandes cosas, sino que los conflictos y los crímenes vienen de detalles y de cosas pequeñas.

Con 'La canguro' busco reinterpretar el género, no poner todos los huevos en la misma cesta de que una extraña, una desconocida, sea la más peligrosa. Sino también que el riesgo venga de alguien de tu entorno. Tu marido, tu hijo adolescente o incluso tú mismo puedes llegar a ser también un desconocido.

En la novela te metes dentro del problema de esa mujer, de esa tensión de ser la madre perfecta. ¿Cómo has trabajado y profundizado en esa situación?

Pues con ocho años de paternidad (ríe).

Me ha llevado mi experiencia y, por suerte, tengo muchas mujeres alrededor, madres y también padres de mi entorno, con los que comparto charlas como todos, en los parques, en la puerta del colegio, en los chats… y observar mucho. Y tener a los abuelos cerca también.

Yo he elegido una mujer porque creo que las mujeres lo tenéis mucho más difícil que nosotros y lo sufrís más.

Pero de las cosas que hablo, en mayor o menor medida, yo las he vivido. El no querer perderte nada, el dedicarte por entero... Pero un día te das cuenta y piensas: me estoy abandonando, me estoy apartando de mi vida.

¿En qué momento vuelvo? ¿En qué momento vuelves a lo laboral cuando has estado desaparecido dos años? El mundo laboral, sobre todo para las mujeres, no te espera.

Yo creo que la gente se identifica porque no hace falta ser padre. La mayoría de los conflictos tienen que ver con ese paralelismo entre lo profesional y lo personal, que cada vez está más mezclado.

Paula vive en una jaula de cristal en la que todo es maravilloso, pero no termina de estar contenta.

Paula es la madre de Ethan y Martina, su obsesión por proteger a sus hijos es casi enfermizo. Siente una culpa constante y un vacío interior que intenta tapar con control. ¿Cómo construyes este personaje?

Paula es la protagonista y te lo está contando en primera persona. Vive en una jaula de cristal en la que todo es maravilloso, pero ella no termina de estar contenta.

A mí me interesaba crear un conflicto que no fuera el habitual de "lo he dejado todo y estoy fatal". No. Es “no me puedo quejar, lo tengo todo… y aun así no estoy contenta”.

Eso nos pasa mucho.Ella tiene un pasado que la persigue y que le hace ser casi militar y peligrosa. Alguien con quien te identificas pero que, a la vez, por momentos, te da miedo.

Y por eso era muy importante ir conociendo también la opinión del hijo. Porque hay tantas verdades como puntos de vista. Al final, los personajes los hago como yo los interpreto. Y tengo muy claro qué quiere ese personaje, cómo lo consigue, qué muestra, si engaña o no engaña y qué obstáculos tiene.

En la novela aparecen mucho los celos, las comparaciones, las inseguridades…

Los padres buscamos lo mejor para nuestros hijos pero no queremos que sean mejor que nosotros. Y eso pasa en lo personal y en lo profesional. La canguro lo hace todo tan bien que pone en evidencia a la madre. Y eso genera alerta.

Muchas veces estamos en alerta porque pensamos que nos van a hacer lo que nosotros haríamos. Ahí empieza el thriller psicológico.

Mi referente eran 'Los renglones torcidos de Dios'. Ese flujo de conciencia donde no sabes si es intuición o si estás siendo muy mal pensado. Porque a veces nosotros podemos ser nuestro peor enemigo.

También hay una reflexión muy fuerte sobre los peligros dentro del hogar.

Hoy no hace falta salir de casa para que pasen cosas. Un adolescente puede estar encerrado en su habitación y estar siendo chantajeado, o casos de pederastia… No necesitas ni salir.

El arranque de la historia nace de una noticia real de un pederasta que, al salir de la cárcel, se ofrecía como canguro. Y pensé: el peligro ya no es que entre alguien, es que puede estar ya dentro.

Hablemos un poco de tu faceta como escritor. Llevas ya 8 años en el mundo literario, ¿en qué notas tu evolución respecto a novelas anteriores?

He vuelto un poco al origen: thriller psicológico, domestic noir, quitar efectismos. Es un thriller muy cotidiano, casi costumbrista, pero que no puedes dejar de leer.

¿Cómo es tu rutina de escritura?

Es entrenamiento mental. La primera parte del año desarrollo ideas. Antes del verano ya tengo muy claros personajes y tramas.

Y normalmente escribo entre la segunda quincena de julio y agosto. Me levanto temprano, escribo, y por la noche releo y dejo escaletado el día siguiente. Esto lo aprendí de Dan Brown.

Muchas veces tengo ya tantos diálogos pensados que luego solo es ordenarlos.

¿Cómo te enfrentas a una nueva novela?

Pongo en práctica lo que estudié como periodista: concretar, saber muy bien lo que estoy contando, cuál es el resumen en una línea, la idea del capítulo.

Cada capítulo intento tener muy claro el concepto de lo que se tiene que dar, lo que tiene que confundir y cómo avanza. Y el gancho.

¿Escribes en orden o vas redactando capítulos sueltos y luego les das una línea?

Casi siempre en orden. Aquí solo tuve que cambiar una parte importante del marido, que no estaba previsto. Pero el resto fluye mucho cuando está bien preparado.