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Los vecinos del edificio incendiado en Tenerías, un año después: "El problema sigue igual, volverá a ocurrir"

Los propietarios denuncian que las personas sin hogar siguen durmiendo en los portales y garajes de la zona, y temen porque vuelva a ocurrir una desgracia.

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Ya no quedan restos de las llamas ni del hollín negro que cubrió toda la fachada del bloque de viviendas de la calle Taboada, en el barrio Tenerías. Concretamente, de los portales número 2, 4, 6 y 8.

El olor a quemado hace tiempo ya que dejó de estar impregnado en las paredes de los pisos más bajos del edificio, donde las llamas de la explosión de una veintena de coches (ubicados en el garaje exterior) no llegó a entrar, aunque sí lo hizo el humo.

El fuego se originó en el exterior del edificio, donde los vecinos denunciaron la presencia de una persona sin hogar "que llevaba una bombona de butano". En la zona también había otros enseres, como un colchón, cartones y mantas, que quedaron calcinadas con las llamas.

Antes de que el incendio tuviera lugar, los vecinos aseguran que llamaron a la policía. "Desde primera hora de la mañana. Siempre ha habido mucha tensión en esta zona con las personas sin hogar porque el albergue está a pocos metros y, los que no duermen ahí, lo hacen en los garajes, portales y zonas comunes de alrededor", cuenta una de las propietarias, que no tiene problema en dar su edad (80 años), pero no su nombre.

Afortunadamente, no hubo que lamentar heridos pues, tras escuchar la explosión de los coches, los vecinos desalojaron el edificio. "Yo no oí nada, pero vi que de repente no entraba luz por la ventana, como que se hacía de noche en un segundo. Eran las llamas y la nube de humo negra", recuerda la mujer.

Detalla que el fuego arrasó con las tuberías y la instalación eléctrica, provocando que los vecinos estuvieran sin estos suministros durante meses.

Algunos de ellos tuvieron que dejar sus casas mientras se reparaba todo el desastre. Los hay que todavía no han concluido los arreglos.

Así lo aseguran a este diario otro de los propietarios del edificio, señalando que "ni el seguro de la comunidad ni algunas aseguradoras de hogar han cubierto la totalidad de los daños, lo que ha obligado a varios vecinos a adelantar importantes cantidades de dinero para poder reparar las viviendas".

En muchos casos, aseguran que ese dinero sigue pendiente de reclamación y que "no hay ninguna garantía" de que lo vayan a poder recuperar.

Una falta de respuesta "eficaz"

La mayoría denuncia "la falta de una respuesta eficaz por parte de las administraciones" que, dicen, ha terminado "trasladando las consecuencias no sólo económicas, también personales y emocionales a los propios vecinos".

En cuanto al cerramiento al que se procedió (una vez que el Consistorio dio el permiso, tras lo ocurrido), reclaman que es un coste "necesario para garantizar la seguridad de los vecinos en la zona cuyo coste debería haberse abordado desde las administraciones competentes".

Sobre si ha cambiado algo con el cierre perimetral del edificio, un año después, aseguran que no. "No ha cambiado nada. Seguimos teniendo en la zona gente durmiendo con sus enseres en los portales de los edificios o entradas de garajes, el incidente puede volver a ocurrir", denuncian.