La delegación zaragozana asistió in situ al Portugal-España disputado en Dallas.
Zaragoza se empapa del Mundial desde dentro con cuatro intensos días en Dallas y Miami como aperitivo de 2030
Una delegación ha conocido en EEUU cómo es un día de la Copa del Mundo con el objetivo de aplicar lo aprendido dentro de cuatro años.
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Zaragoza ya sabe lo que es un Mundial desde dentro. Una delegación encabezada por el gerente de La Nueva Romareda SL, Martín Fuica, y el arquitecto del Ibercaja Estadio, César Azcárate, ha podido conocer los entresijos del que está siendo el mayor acontecimiento deportivo en años: el Mundial 2026 de Canadá, México y Estados Unidos.
Lo han hecho en Dallas, donde pudieron ver el histórico Portugal-España que puso fin a la carrera mundialista de Cristiano Ronaldo, y en Miami, donde la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) ha establecido su cuartel general.
De allí traen un aprendizaje tan vasto como interesante sobre el funcionamiento de la seguridad, la movilidad, aspectos comerciales del Mundial o las llamadas fan zones, pero también ideas para aplicar en la nueva Romareda de cara a la cita mundialista de 2030.
La delegación zaragozana ha estado acompañada por 'compañeros' de otros puntos de España que también suenan como subsedes, a razón de dos o tres personas por ciudad.
Ha sido un intenso viaje que ha permitido ver in situ todo lo que se les exigirá dentro de cuatro años.
En solo cuatro días ha habido tanto reuniones de trabajo como visitas a los estadios. En ellas se ha podido profundizar en elementos que España, Marruecos y Portugal ni siquiera han abordado aún como la producción de broadcasting, que en EEUU se está haciendo desde un único punto.
Estar sobre el terreno ha permitido saltar de la teoría a la práctica y comprobar cómo funciona una ciudad un día de partido y qué implica desde el punto de vista de la seguridad ciudadana o el transporte.
También se ha profundizado en todas las instalaciones que hay montadas alrededor de una sede, en los 'requisitos FIFA' y en el montaje del propio evento.
No en vano, cada uno de estos partidos mueven a decenas de miles de personas y millones de euros, tanto de forma directa como indirecta.
Pese a que todo ha estado rodeado de un gran hermetismo, lo que sí se ha querido dejar claro es que no se ha tomado ninguna decisión ni se han puesto nuevas exigencias.
Visita a la vuelta del verano
Zaragoza espera una nueva visita de la FIFA en septiembre u octubre para comprobar cómo van las obras de la nueva Romareda y terminar de perfilar la candidatura antes de recibir el 'sí' definitivo.
La previsión es que esa decisión se tome antes de final de año.
La ciudad tiene todas las papeletas para estar entre las elegidas. Lo que no se sabe es cuántos partidos acogerá. Ya en 2024 se confirmó que en la nueva Romareda 'solo' se podrán disputar encuentros hasta octavos, pero la última vuelta de tuerca que estudia la Federación Internacional podría hacer variar los números que se barajaban hasta la fecha.
En las últimas horas se ha conocido que su presidente, Gianni Infantino, estaría valorando ampliar el número de selecciones participantes de las 48 actuales a las 64, 16 más.
Esto multiplicaría el número de partidos, que se repartirán entre España, Portugal y Marruecos y las tres 'sedes' del otro lado del Atlántico: Uruguay, Paraguay y Argentina, reservadas a los partidos inaugurales.
La posibilidad, con la que la Federación buscaría homenajear el centenario de la competición, está sobre la mesa, pero no se abordará hasta que acabe la Copa del Mundo de este 2026.
Otra cuestión, esta ajena a Zaragoza, es dónde se jugará la final. España quiere que sea en el Camp Nou o en el Santiago Bernabéu, pero sobre la decisión planea desde hace semanas la sombra de Donald Trump, que podría presionar a la FIFA para que el último partido se dispute en Marruecos.