Juan Antonio Andrés, presidente de la AVV de la Jota; Jorge Navarro, presidente de la AVV Valdefierro Aldebarán; y Luis Gallardo Sánchez, presidente de la AVV San Lamberto.

Juan Antonio Andrés, presidente de la AVV de la Jota; Jorge Navarro, presidente de la AVV Valdefierro Aldebarán; y Luis Gallardo Sánchez, presidente de la AVV San Lamberto. E.E Zaragoza

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El crecimiento de los barrios de Zaragoza, a debate: de la saturación de los servicios a la falta de vivienda asequible

Los presidentes de las asociaciones vecinales de Valdefierro, La Jota y Miralbueno analizan la situación de los barrios con la mirada puesta en la llegada de nuevos vecinos.

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Zaragoza no para de crecer. Prácticamente todos los distritos de la ciudad experimentarán la llegada de cientos de vecinos nuevos en cuestión de unos años.

En los barrios consolidados, el aumento de población ya empieza a encender las alarmas entre las asociaciones vecinales. Zonas como Valdefierro, La Jota o Miralbueno son algunas de las que más están experimentando un crecimiento impulsado por nuevas promociones de vivienda.

Y en toda esta construcción imparable, los representantes vecinales de estas zonas coinciden en el mismo diagnóstico: "Primero se levantan las casas, los servicios públicos y la planificación van por detrás".

Jorge Navarro, presidente de la Asociación Vecinal de Valdefierro Aldebarán, advierte de que el problema no es nuevo, pero sí recurrente. "Cuando se dan desarrollos urbanísticos de este tipo, la respuesta institucional a las necesidades siempre llega tarde", asegura.

En su barrio, el foco está en Corredor Verde, donde señala que se concentra buena parte del crecimiento. "Se nota una carencia de planificación más allá de lo que puedan aportar las juntas de compensación, como parques. Los servicios llegan cuando la zona ya está prácticamente urbanizada", explica.

El incremento de población ya está teniendo efectos visibles. Navarro apunta a una saturación del transporte público, especialmente en la línea 38, que en horas punta "sale llena y apenas permite que suban más viajeros en el resto del recorrido".

Sin crecimiento en 20 años

A esto se suma, a su juicio, un problema estructural. "Los servicios de Valdefierro no han crecido en los últimos 20 años. Sí hemos aumentado en número de vecinos, pero mantenemos los mismos equipamientos. El sistema se queda pequeño", declara.

Además, apunta a déficits en el modelo urbanístico actual, como la falta de locales comerciales en nuevas promociones. "No hay espacios para negocios básicos como panaderías o cafeterías, lo que afecta a la vida diaria del barrio", concluye.

En La Jota, la situación presenta los mismos problemas, aunque con matices propios. El presidente vecinal, Juan Antonio Andrés, describe un barrio que ha pasado de estar "parado" a un crecimiento "acelerado" en poco tiempo.

"En apenas dos años y medio han comenzado varias urbanizaciones en la zona de la avenida Cataluña y el entorno de la Z-30, y eso nos va a afectar muchísimo", señala.

Uno de los ámbitos más tensionados dice que es el educativo. Explica que algunos centros ya están al límite, con centros con "casi el doble de solicitudes que plazas disponibles"

La sanidad tampoco escapa a la presión. "Llegamos a tener más de 30.000 cartillas en el centro de salud. Ahora estamos en unas 17.000, pero con las nuevas viviendas podríamos volver a cifras similares en pocos años", apunta.

Falta de previsión

El problema, añade, es la "falta" de previsión en suelo dotacional. "No sabemos dónde se van a ubicar futuros centros de salud, colegios o institutos. Incluso se ha perdido suelo previsto para equipamientos, transformado en vivienda", asegura.

En paralelo, denuncia el encarecimiento de la vivienda, que está "expulsando" a los jóvenes de la zona. "Los precios de los pisos que se están construyendo son desorbitados. La situación es insostenible. Necesitamos que se construyan viviendas asequibles para poder seguir teniendo vida de barrio y que, aquellos que lo deseen, puedan quedarse aquí", reclama.

Desde Miralbueno, Luis Gallardo Sánchez, presidente de la asociación vecinal San Lamberto en Miralbueno, coincide en que el patrón se repite porque "primero llegan los vecinos y luego los servicios".

Aunque, quizás, desde su zona "por ahora" ven la situación mucho más lejana y sin demasiada presión todavía. "Ahora mismo no estamos mal", asegura.

2030

Eso sí, la fecha clave y que podría echar abajo la estabilidad de la que actualmente gozan en Miralbueno es el año 2030. "Será entonces cuando, una vez acabada la macropromoción prevista, todo se quede pequeño", reconoce.

Gallardo destaca así varias promociones en marcha, señalando que el crecimiento no se detiene. Motivo por el cual, pese a que "el consultorio y los servicios funcionan de momento", si continúa este ritmo "habrá que ampliar infraestructuras, como, por ejemplo, creando un nuevo centro de salud".

En este sentido, al igual que el presidente de la asociación vecinal de la Jota, reclama mayor transparencia en la planificación. "No sabemos dónde irán las zonas verdes ni los equipamientos en los nuevos desarrollos, y eso es preocupante".