Imágenes de la Zona en Zaragoza, este pasado lunes, en las que se ve una discoteca cerrando a las 8.45 de la mañana. Zaragoza
Emilio, vecino afectado por el ruido en pleno centro de Zaragoza: "La gente sale, bebe y no sabe controlarse"
El zaragozano denuncia los destrozos que causan el ruido nocturno en calles como Francisco de Vitoria, María Lostal o Camino de las Torres.
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Las Fiestas del Pilar han durado este año un total de 10 días. Para algunos, sobre todo para los más jóvenes, han sido 9 noches de bailes y risas hasta altas horas de la madrugada. Para otros, como Emilio Recuenco, dormir en sus casas en pleno centro de la ciudad se ha convertido en toda una pesadilla.
"Estámos hablando de las calles Francisco de Vitoria, María Lostal, Camino de las Torres y calle de San Vicente Mártir. Lo que se conoce como 'La Zona', donde en 500 metros lineales tenemos unos 20 locales de ocio nocturno", explica el vecino afectado. Asegura que, "ya de normal es difícil convivir con el ruido, pero en fiestas ha sido todo un horror".
El problema, según lo cuenta Emilio, son los horarios de los locales que, para colmo, "se incumplen de manera descarada". Los establecimientos cierran escalonadamente. "Unos a las 3.30, otros a las 4.30 y otros a las 6.30", hecho que provoca que, cuando los jóvenes salen de las discotecas, "se cogen las bebidas, sacan comida de los dispensadores y se quedan en la calle alborotando, haciendo bullicio, gritando y cantando".
Pero es que este año, concretamente asegura que el día 13 de octubre, "la juerga ha seguido en algunas discotecas hasta las 8.45, cuando ha cerrado la última en camino de las Torres". Hecho que uno de los vecinos pudo grabar en vídeo, al que ha tenido acceso este diario.
Y, con estos trotes, "uno ya no puede dormir ni por la mañana", denuncia el vecino, quien añade que la esperanza de todos los residentes estaba puesta en vano en Valdespartera. "Pensábamos que con los conciertos en Espacio Zity iba a estar más calmada la cosa... pero ni con esas", reclama.
Una situación que no ha sido única en la ciudad ya que, según informaron este miércoles desde el Consistorio, los agentes de la Policía Local realizaron 60 mediciones de ruidos durante las Fiestas, de las que 16 fueron positivas.
Pero, más allá del ruido, los vecinos denuncian el vandalismo derivado del ocio nocturno. "La gente sale, bebe y no sabe controlarse. Y luego lo peor viene con todos los desperdicios que dejan: botellas que tiran al suelo de cristal y las rompen, estropean señales de tráfico, contenedores, escaparates. Llegan incluso a orinar y vomitar en las aceras", expone, recordando que "estamos hablando de calles céntricas de Zaragoza".
Plan de Acción del Ruido
En lo relativo a la contaminación acústica, el Gobierno municipal aprobará esta semana el nuevo Plan de Acción del Ruido de Zaragoza 2025-2029, siguiendo las directrices marcadas por la normativa europea. Un reglamento que obliga únicamente a medir tres focos de ruido en la ciudad: el tráfico viario, el ferroviario y el industrial.
Además, y así lo ha recordado la concejala de Medio Ambiente y Movilidad, Tatiana Gaudes, este mismo miércoles -cuando se presentó el nuevo plan, el Ayuntamiento es "solo competente con el ruido debido al tráfico urbano, incluido el tranvía y parcialmente de los focos de ruido industrial". Por lo que entrarían en juego también otras instituciones a las que les compete las infraestructuras del transporte que están incluidas en el municipio, como carreteras, ferrocarriles o el aeropuerto.
Pero, lo que no se marca como obligatorio desde Europa es el control del ruido derivado por el ocio nocturno. Algo que, sin embargo, sí va a "estudiar" el consistorio zaragozano. Lo hará para poder disponer un plan de acción que reduzca su impacto en las zonas más castigadas de la ciudad.
No obstante, los vecinos siguen sintiéndose "decepcionados" y aseguran que este proyecto "no vale para nada". "Es un chiste, no pueden medir el ocio nocturno, ni el aéreo ni tampoco el industrial", reclama Emilio. Además asegura que el problema no está únicamente en el ruido. "Hay muchos desperfectos que se derivan de este ambiente. Nos llegaron a romper los cristales del portal hasta que pusimos las señales de videovigilancia", cuenta.
Parte de su esperanza, y del resto de los residentes, es que "al fin" se pongan las "prometidas" cámaras en la calle María Lostal. La empresa Orbe Telecomunicaciones es la encargada de que, antes de que finalice el año, se pongan los dos dispositivos (que tuvieron un coste de 14.459 euros).
En resumen, tres son las peticiones de los vecinos: "Erradicar la violencia y el vandalismo en estas calles; garantizar el derecho a los descansos y que se renueven las aceras, que han quedado destrozadas", enumera Emilio, quien añade que "han llegado a aparecer ratas y cucarachas por los restos que tiran al suelo sin ningún miramiento".