La antigua Oficina de Turismo casi derruida, en la plaza del Pilar. Zaragoza
Cae el emblemático Cubo de Zaragoza: la maquinaria ya tira abajo el edificio tras más de 30 años en la plaza del Pilar
El sonido de la maquinaria y el polvo, propios de cualquier tipo de obra, han inundado esta mañana el centro de la ciudad.
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El sonido de la maquinaria y el polvo, propios de cualquier tipo de obra, han inundado esta mañana la plaza del Pilar. Ya hace días que se iniciaron los trabajos de demolición del icónico cubo negro, concretamente desde el 16 de julio cuando se comenzaron a retirar uno por uno los cristales que decoraban su fachada. Aunque es ahora cuando la retroexcavadora ha entrado en acción para eliminar todo el esqueleto del edificio.
El desmontaje de la antigua Oficina de Turismo corre a cargo de la empresa Carmelo Lobera SL, que cuenta con dos meses de tiempo para tirar abajo la estructura con un presupuesto de 41.150 euros. Entre sus responsabilidades está la de realizar la demolición hasta la cota superior del forjado del aparcamiento subterráneo que se encuentra debajo del edificio.
Además, se contempla la gestión de los residuos derivados de la demolición y la impermeabilización de la losa superior del aparcamiento que pueda verse afectada por las obras. También se incluye la clausura de acometidas de agua y vertidos, en caso de ser necesario.
Barrera visual
Pero, ¿por qué se quita el Cubo? Este histórico edificio, que ocupó la antigua Oficina de Turismo, lleva en desuso desde la apertura del nuevo Centro de Visitantes el 20 de diciembre de 2023. Ahora, este nuevo espacio ha atraído a numerosos turistas, convirtiéndose en el principal punto de información de la ciudad, y el antiguo cubo negro, que estuvo en funcionamiento durante más de 30 años, ya no cumple su función.
Además, al vacío de su interior se le suma el problema de su volumen. Y, es que, este gran edificio se ha convertido en una barrera visual en el corazón y salón de los zaragozanos: en la plaza del Pilar.
Por ello, la demolición de este edificio se ve como "una oportunidad para liberar espacio y mejorar la estética del entorno". La plaza del Pilar, así como la basílica, es uno de los puntos neurálgicos de la ciudad, muy frecuentado tanto por turistas como por zaragozanos.
La intervención permitirá realzar la amplitud de la plaza, eliminando una estructura que, aunque fue útil en su momento, ha quedado desfasada y ya no cumple con las necesidades actuales de la ciudad.