Vecinos evacuados por el incendio de Las Peñas de Riglos

Vecinos evacuados por el incendio de Las Peñas de Riglos EFE

Huesca

El duro impacto del incendio de Las Peñas de Riglos en temporada alta: "Hay negocios que tuvieron que cerrar"

El fuego que ha arrasado 15.400 hectáreas tras casi dos semanas activo ha supuesto una disminución de facturación en establecimientos hoteleros, restaurantes y negocios del Valle de Aragón.

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Zaragoza
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El Pirineo aragonés tenía unas previsiones "muy buenas" de cara a este verano y, sobre todo, para la semana de más turismo por el 15 de agosto. Sin embargo, parte de esta famosa zona de la comunidad ha visto truncadas sus expectativas.

El incendio de Las Peñas de Riglos ha tenido un impacto importante en el Valle de Aragón. En cuestión de terreno, 15.400 hectáreas se han visto arrasadas por un fuego que se ha considerado ya uno de los peores de la historia reciente de Aragón.

Además, un punto con gran peso emocional como el Monte Peña Oroel se vio amenazado por las llamas ante el avance del incendio. Finalmente, los vecinos y amantes de la naturaleza pudieron respirar más tranquilos al frenar su avance.

Con el incendio ya dado por controlado este viernes, la vuelta de 1.049 vecinos a sus casas y una desescalada de presencia de bomberos y voluntarios en la zona, los comercios hacen balance de los devastadores quince días que han supuesto para ellos el desarrollo del incendio en plena temporada alta.

"Muchos negocios de los pueblos han tenido que cerrar, lo que supone que panaderías, comercios o restaurantes han tenido una afección total", señala Marian Bandrés, presidenta de la Asociación de Empresas de la Jacetania.

Esto ha supuesto que con la persiana bajada por casi dos semanas para estos negocios el verano "ya lo tienen perdido".

Las consecuencias no solo se han notado en los 19 municipios desalojados sino que en la ciudad central, Jaca, se ha visto afectada.

Sin aún tener las cuentas fijas, Bandrés habla de una pérdida de ventas en comercio, anulaciones en hoteles y restaurantes: "A pesar de que se trabajó muchísimo ha habido un descenso de la facturación general".

El trabajo, si bien, no ha faltado porque a la presencia de turistas que se mantuvo. Jaca se convirtió en epicentro de ayuda para las brigadas y voluntarios.

Los empresarios se pusieron en disposición de ayudar "enseguida" y han estado aprovisionando de almuerzos, comidas y cenas a todo aquel que estuvo ayudando en la extinción.

Tras pasar los peores días y comenzar a ver la luz al final del túnel, Bandrés reconoce los momentos de "angustia" que han pasado.

"Somos un sitio turístico, vivimos de nuestra naturaleza, de nuestras estaciones de esquí y desde luego se ha visto amenazado y afectado. Se ha vivido con preocupación y mucha tristeza", expresa.

La esperanza de remontar

Los hoteles han sido de los más impactados por esta situación. "Las pérdidas han sido en torno a un 20% y algunos ya hablan hasta de un 50", detalla Pedro Marco, vicepresidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Huesca.

A niveles de ocupación, la afección ha ido directa a "la semana más fuerte del año". La media de estas fechas suelen centrarse en un 95% tras lo sucedido se ha situado "alrededor del 70 o 80%".

Además ha ocurrido tras tener un verano "atípico": "Julio fue más despacio, nos empezamos a recuperar y esto ha sido un pequeño palo en el camino", sostiene.

Así, ahora se centran en recuperarse: "Esperamos que la gente que aún no se había animado a venir, venga y se acerque por aquí".