Control de la Guardia Civil a la entrada de Azanuy

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Huesca

Los vecinos de Azanuy vuelven a dormir en sus casas tras estabilizar el incendio en Tamarite: "Es un alivio"

Hasta 180 vecinos de esta localidad fueron desalojados el pasado jueves como medida de prevención ante la voracidad y virulencia de las llamas, que estaban acechando el borde del núcleo urbano.

Más información: Aragón da por estabilizado el incendio en Tamarite y permite regresar a los vecinos desalojados a sus casas

Zaragoza
Publicada

Después de dos largas noches alejados de sus casas por la proximidad del incendio, los vecinos de Azanuy (Huesca) han podido volver a dormir en sus domicilios toda vez que el fuego se ha dado por estabilizado.

Hasta 180 vecinos de esta localidad fueron desalojados el pasado jueves como medida de prevención ante la voracidad y virulencia de las llamas, que estaban acechando el borde del núcleo urbano.

Algunos han pasado estos días en domicilios de familiares y amigos, mientras que otros, que no tenían otra alternativa habitacional, fueron trasladados a la residencia de deportistas de Monzón.

Durante estos días, voluntarios y personal de Cruz Roja han estado colaborando en esta emergencia para proteger a la población, y durante la tarde de este sábado han procedido al desmontaje de este albergue provisional.

Pero, por fin, este sábado, a partir de las 13.00 horas, los vecinos pudieron regresar a su localidad, aunque extremando la precaución y sin realizar excesivos desplazamientos ni dentro ni, mucho menos, fuera del pueblo.

El alcalde, Luis Ángel Zoriguel, reconocía en Aragón TV estar aliviado al poder volver a sus casas después de dos noches desalojados.

En cualquier caso, desde el Gobierno aragonés recomendaban a los vecinos que se mantuvieran tranquilos en el núcleo urbano y no realizaran excesivos desplazamientos, más allá de los estrictamente necesarios.

“Desde el Puesto de Mando Avanzado se pide a los ciudadanos de Azanuy que permanezcan en el núcleo del municipio y no vayan a hacer labores agrícolas ni ver lo que ha sucedido. Hay muchas brigadas y autobombas trabajando y es peligroso”, avisaba el consejero de Interior, Roberto Bermúdez de Castro, tras la reunión del Cecopi.

Después de 48 intensas horas luchando contra el fuego, el Gobierno de Aragón dio este sábado por estabilizado el fuego, permitiendo regresar a sus casas a los vecinos desalojados de Azanuy, Calasanz y Alins.

El fuego ha dejado una estimación de 2.500 hectáreas quemadas, de las cuales un 20% es suelo forestal. Sin embargo, el incendio mantiene un perímetro de afección de 4.400 hectáreas tras ser iniciado por "la chispa" de una máquina agrícola.

La situación del incendio sumada a las condiciones meteorológicas ha supuesto la activación del nivel de alerta rojo plus por riesgo extremo de incendios, una medida excepcional que es la segunda vez que se impone.

Este ha sido el primer gran incendio forestal del verano y el más importante de los últimos cuatro años, lo que pone a todos los miembros de los operativos en alerta ante lo que puede suponer los meses de julio y agosto.

“Me encantaría que fuera el último incendio, pero no lo va a ser, así que pedimos prudencia y cuidado. Tenemos una gran brigada y medios, pero los incendios son cada vez más devastadores. Este incendio arrasó casi 4.000 hectáreas en 4 horas. Pedimos la máxima prudencia”, exponía Bermúdez de Castro.