Chema Álvarez en su local
Chema, dueño de una churrería en Zaragoza: "Pilares es como un fin de semana de cinco días, empieza la temporada"
El establecimiento se llama 'Churrísimo' y está ubicado en la calle Mayor, 1.
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Las Fiestas del Pilar son sinónimo de días de celebración y diversión, pero también largas jornadas de trabajo para muchos negocios zaragozanos.
Entre ellos, los establecimientos de chocolate y churros viven estos días uno de los momentos más importantes del año.
Es el caso de 'Churrísimo', el negocio de Chema Álvarez, situado en el centro de la capital aragonesa y quien ya lleva cuatro años tras el mostrador en las Fiestas del Pilar.
Chema ya cuenta con los almacenes a pleno rendimiento y se prepara para afrontar varios días de plena actividad.
"Un fin de semana tiene dos días, Pilares es como un fin de semana de cinco", afirma Álvarez.
Además, para el dueño del local, las Fiestas del Pilar marcan el inicio de la temporada y normalmente, lo hacen de la mano del comienzo del frío en Zaragoza.
"Ya empieza a hacer frío, entonces ya las ventas se incrementan exponencialmente", señala Álvarez.
El día del Pilar, el gran día
El 12 de octubre es el gran día para este local. El establecimiento abre sus puertas en torno a las cinco de la madrugada para recibir a aquellos que salen de la misa de infantes.
"Después de la misa de infantes ya subimos la persiana porque es muy típico calentarse el cuerpo con un buen café o un buen chocolate con churros", declara Álvarez.
La previsión, basada en la experiencia de años anteriores, es que el local se llene muy pronto y que la actividad no dé tregua durante buena parte de la jornada.
"Es un día en el que al día siguiente tenemos agujetas de todo lo que trabajamos. Andas muchísimo y casi no tienes tiempo ni de comer", menciona el dueño entre risas.
Semanas de preparación
La preparación de Las Fiestas del Pilar empieza semanas antes. "Un par de semanas antes ya vamos llenando almacenes", explica Álvarez.
No obstante, él mismo señala que gracias al avance de los servicios de reparto, "ahora también de un día para otro tienes lo que quieras".
Asimismo, la elaboración de la materia también implica preparación.
"Aquí hay una persona a las cuatro de la mañana haciendo masas para los churros. El chocolate también tiene que estar haciéndose una hora y pico antes de empezar el turno", explica Álvarez.
En este sentido, durante las fiestas el horario se adelanta todavía más para llegar a tiempo.
Un impulso al negocio
Estos son los cuartos Pilares que afronta el establecimiento desde que comenzó esta etapa hace cinco años, después de la pandemia.
Desde entonces, las ventas han crecido de manera notable. "A la gente le gusta nuestro negocio", señala el dueño.
Además, el establecimiento también ofrece desayunos americanos, bocadillos, gofres y cervezas, entre otros productos.
Con la experiencia de los últimos años, los almacenes abastecidos y el equipo preparado, el objetivo es claro: atender a todos los clientes y superar las Fiestas sin incidencias.
"Siempre hay un poquito de nerviosismo previo, pero ya no nos pilla de nuevo. Sabemos lo que hay", concluye Álvarez.